lunes, 29 de mayo de 2023

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte XII (28) - CONCLUYENDO

¿En qué consiste El Gran Juego?

El Juego por nuestros Mundos o El Gran Juego, es Un Juego Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios para el entretenimiento de Sus Hijos, quienes somos los seres espirituales que engendró, para su deleite.

El Gran Juego comienza al aceptar que seamos revestidos de materialidad, para jugar sin los poderes propios de los seres espirituales, un juego muy serio, tipo Olímpico, en el cual debemos luchar en contra de nuestros deseos de bienes materiales, a lo que nos mueve el cuerpo que nos reviste.

Evidentemente, al estar dentro de un cuerpo físico, comenzaremos a sentir necesidad de cosas materiales (agua, alimentos, lugar para reposar, …), los cuales son necesarios para vivir. Lo que hace interesante y divertido El Gran Juego es que a Satanás lo designaron como nuestro ‘adversario’, por lo que su tarea es hacer que, después de tener nuestras necesidades materiales cubiertas, deseemos tener más de lo realmente necesario para vivir, originando en nosotros el vicio por las cosas materiales. Lo más divertido es que Satanás logra que nosotros no enviciemos simplemente susurrándonos, lo cual indica que somos nosotros los que aceptamos enviciarnos. Lindo ¿verdad?

De allí que, El Gran Juego consiste en que luchemos -cada vida- en contra de los deseos de la carne, no contra Satanás, aunque ciertamente podemos decir que es una lucha constante por no hacerle caso a los susurros de satanás. Es concluyente que, Satanás no es malo, sino realmente bueno, porque hace muy bien la tarea que se le encargó. Los malos somos nosotros que decidimos, por libre albedrío, hacer caso de los susurros de satanás y deseamos más de lo necesario para vivir.

Duración de El Gran Juego

Al ser Diseñado para ser Jugado por seres espirituales, los cuales somos casi eternos, podemos decir que la duración de El Gran Juego es eterna, pero como lo Jugamos revestidos de materialidad, la cual es temporal, pues debemos Jugarlo en varias vidas, lo cual hace necesaria la Reencarnación. De manera que, podemos decir que El Gran Juego es eterno, pero cada uno de nosotros lo debemos Jugar temporalmente, varias veces.

Ahora bien, ¿cuántas veces debemos Reencarnar?, pues dependerá de cuántas veces te sea necesario Reencarnar para alcanzar la Meta de Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios y logres obtener El Maravilloso Premio de La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Y ciertamente tenemos pruebas de que muchos han logrado tan Maravilloso Premio, por lo que podemos asegurar que terminaron el Juego por sus Mundos, pero no sabemos qué ocurre después de tan dura carrera y haber ganado La Máxima Presea. Los Jugadores que hayan llegado a la Meta y obtenido el Maravilloso Premio ¿no jugarán más? Pues me imagino que, al Ser Amigos de nuestro Amoroso Padre Dios, pueden hacer lo que quieran.

En todo caso, a pesar de que El Gran Juego es eterno, para algunos es posible que termine, al alcanzar La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Pero también debemos suponer que un Juego, por muy Divino que Sea, no puede ser eterno, per sé, porque en algún momento habrá que ir a descansar, de tan duras faenas. Ciertamente, los seres espirituales no se cansan, pero debemos suponer que, por estar revestidos de materialidad y al abusar de las cosas materiales, pues se manchan de un barro que puede llegar a pesar insoportablemente, incluso para los seres espirituales.

Según los eruditos hinduistas, nuestro Amoroso Padre Dios Está Despierto ocho billones de años terrestres y Duerme la misma cantidad de años. Si esto es así, podemos suponer que El Gran Juego terminará cuando nuestro Amoroso Padre Dios Se Vaya a Dormir. Sin embargo, es mi humilde pensar que, como El Gran Juego Ha Sido Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios para nuestro entretenimiento y deleite, pues Es Justicia Divina que El Gran Juego acabe cuando deje de ser entretenido para Sus Amados Hijos, debido a que se alejan mucho de nuestro Amoroso Padre Dios y en consecuencia sufren. En otras palabras, El Gran Juego se Diseñó para nosotros y somos nosotros los que decidiremos cuando acabarlo.

Reglas de El Gran Juego

Las Reglas que debemos tomar en cuenta para lograr vencer, en El Gran Juego, se encuentra Escritas en Las Sagradas Escrituras. Algunas aparecen explícitamente y otras se encuentran tácitas, entre las líneas de La Palabra Divina. Pudiéramos resumir todas Las Reglas de El Gran Juego en una sola Regla: “AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS”, pero no hay forma de lograr esto si no tomamos en cuenta lo que nuestro Amoroso Padre Dios nos aconseja en las otras Reglas.

Es decir, dejar algunas Reglas de lado nos puede impedir cumplir con la Primera Regla. El mejor ejemplo de esta posibilidad la podemos leer en el Libro de Job, en donde se nos dejan en claro que, el hecho de ser un hombre muy virtuoso y piadoso no significa que se ame a Dios sobre todas las cosas. Job amaba más a sus hijos varones que a Dios y, como se encontraba muy cerca de nuestro Amoroso Padre Dios, pues fue sometido a las Pruebas más duras que se puede someter a un hombre. Como Job dejó de lado la Regla de educar a los hijos con vara, para que no conozcan el infierno –(Proverbios 23:14)-, pues le tocó caer en La Regla mencionada por Judith (8:26-27)-. ¡TODAS LAS REGLAS SON NECESARIAS PARA ALCANZAR LA VICTORIA!!!

La Regla mencionada por Judith es como para temblar de miedo, porque resulta que mientras más nos acercamos a La Meta Final parece que somos sometidos a Pruebas más fuertes. Si lo pensamos un poco, es difícil comprender en qué estábamos pensando cuando decidimos participar en El Gran Juego. ¡Ah! ¡Ya lo recordé!!! ¡TENER EL PRIVILEGIO DE PODER LLAMAR AMIGO A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!!  ¿Quién puede no querer tan Maravilloso Premio? Además, tenemos el ejemplo de Abraham, quien supo superar todas las Pruebas con su sola disposición a hacerlo, por lo que lo relevaron de algunas Pruebas. “¡Lean y conducirán! ¡No lean y serán conducidos!”.

Condiciones para alcanzar La Victoria

Podemos decir que, para alcanzar La Victoria, al llegar a La Meta Final, sólo necesitamos cumplir con tres condiciones: 1) Conocer todas Reglas, 2) Superar todas las Pruebas y 3) Huir de los susurros de Satanás. ¡Sencillo! ¿Verdad?

Para conocer todas Las Reglas es preciso que leamos, analicemos y profundicemos, todos los Manuales contentivos de Las Reglas, porque, aunque parecen escritos por Dioses Diferentes, realmente Los Escribió El Único Dios Verdadero. Claro que, como fueron transcritos por hombres, debemos esforzarnos por leer entre líneas lo que verdaderamente Dictó nuestro Amoroso Padre Dios, para apartar aquello que le agregó el hombre, al transcribirlo. Y digo el hombre por no echarle la culpa al susurrador.

En cuanto a las Pruebas, debemos comprender y aceptar que, por muy malas que algunas parezcan, son siempre para nuestro bien espiritual. Además, si cada vez que superamos alguna Prueba, lo hacemos dignamente (comprendiendo el por qué me la asignaron), aumenta en nosotros el Conocimiento de Dios. Por lo que, si logramos Degustar cada conocimiento de Dios adquirido en cada vida, con toda seguridad, Ese Conocimiento Divino, nos ayudará a superar las Pruebas de los siguiente Niveles, que jugaremos en las siguientes vidas.

Es decir, la única forma de que la superación de alguna Prueba nos ayude, para llegar a La Meta Final, es que nos esforcemos por comprender el porqué de la Prueba y al superarla aprendamos lo que nuestro Amoroso Padre Dios Nos Quiso Comunicar de Si Mismo. Este pedacito de conocimiento sumado al siguiente pedacito, provisto por otra Prueba, va aumentando en nosotros El Conocimiento Divino, lo que significará que al llegar a La Meta Final tendremos El Puzle completo y consecuentemente Conoceremos a nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual es El Objetivo Final de El Gran Juego.

Recuerda, Satanás es tu ‘adversario’, porque procurará alejarte de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios y secuestrarte para que juegues en su equipo. De manera que, no es tu amigo, pero tampoco tu enemigo, porque ciertamente te quiere en su equipo, pero al susurrarte te está insinuando simplemente que escojas entre hacerle caso a nuestro Amoroso Padre Dios o a él. ¡Satanás jamás te obliga! ¡Sólo te susurra! De manera que, el único enemigo que tienes, durante el Juego por nuestros Mundos, eres tú mismo, si no logras controlar tus deseos de Mundo.

AYUDA FINAL

Si quieres llegar a Amar a Dios sobre todas las cosas, trata de aceptar y comprender, lo que aceptó y comprendió Siddhartha, simplemente que Únicamente Dios Existe, lo demás no existe, en consecuencia, ninguna cosa que yo crea tener existe, por lo que si lo pierdo no importa, ya que nunca lo tuve realmente. Como lo Único que Realmente Existe Es nuestro Amoroso Padre Dios, pues es lo Único que debo Procurar y Amar, lo demás es solo un préstamo efímero, que me otorgaron para hacer mi vida material algo deleitable, pero es esencia efímera, consecuentemente no existe. ¡Sigan el ejemplo de Abraham! ¡Eviten los apegos materiales! ¡Estén Pendientes de Las Señales! ¡Esfuércense por avanzar espiritualmente!!!






 

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