jueves, 25 de mayo de 2023

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte VII (17-19 ) - Trampas para Sortear

17. LAS NECESARIAS TRAMPAS

Habiendo dilucidado algunos puntos esenciales para medio comprender aquello que les debo comunicar, llegó el momento de hablarles, con más propiedad, acerca de El Gran Juego. Pero primero les aclararé algo que ustedes quizás ya saben, porque fue lo que les dijeron, pero que se lo mal enseñaron. Este acto de mal enseñarles era realmente necesario, porque así está Diseñado El Gran Juego. Cuando nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó El Gran Juego Diseñó también las trampas de El Gran Juego. Un Juego sin las trampas, que estamos obligados a esquivar, no es un Juego divertido. Caminar en línea recta todo el tiempo se hace realmente aburrido y por esto, nuestro Amoroso Padre Dios, Diseñó El Gran Juego para que lo fuéramos Descubriendo poco a poco, pero con muchas trampas en El Camino, las cuales paulatinamente debimos ir esquivando.

Espero que entiendan que, El Gran Juego Ha Sido Diseñado para Descubrir a nuestro Amoroso Padre Dios poco a poco, lentamente, … paulatinamente, porque si lográramos Descubrirlo rápidamente, pues El Gran Juego finalizaría casi al iniciar. Y como El Gran Juego fue Diseñado para Jugarlo por casi una Eternidad, se hizo necesario colocarle muchas trampas, difíciles de sortear, para ralentizar, casi por una Eternidad, El Gran Juego.

La primera trampa fue la que Le Hicieron a Adán, cuando prácticamente lo forzaron a comer del Fruto Prohibido. Pero la realidad es que, si no hubieran forzado a Adán a comer del Fruto Prohibido, pues jamás se hubiera alejado de la comodidad que le brindaba el Paraíso Terrenal y, consecuentemente, jamás hubiera hablado de El Único Dios Verdadero, al resto de la creación. La segunda trampa, colocada en El Gran Juego, fue Mantener a nuestro Amoroso Dios en Silencio, para ver si lo descubríamos a pesar de Su Silencio. Entonces pasamos miles de años dando traspiés, intentando Descubrirle en la inmensidad de la creación y comenzamos a creer que algunas de las cosas creadas eran dios, debido a lo poderoso que parecía ser ese ser, objeto o fuerza creada. Al ver que tropezábamos duramente con tantos dioses, entonces nuestro Amoroso Padre Dios Decidió Hacer Acto de Presencia y se le Manifestó al único hombre que, en aquellos momentos, se mostró altamente interesado en Conocer a El Único Dios Verdadero y había dejado de rendirle culto a falsos dioses: Abram.

Evidentemente, no me puedo detener mucho en este punto, porque no acabaría nunca de detallarles el paso a paso que se colocó en el Diseño de El Gran Juego, a los fines de que Descubramos a nuestro Amoroso Padre Dios paulatinamente. Pero tampoco les puedo dejar sin aclararles que, la mayor trampa colocada, en el Diseño de El Gran Juego, fue Asignarle a Satanás ser el líder del equipo contrario a El Equipo de Dios. ¡Qué ironía!, a la Luz de Dios (Luzbel) se le asignó oscurecernos El Camino para que nunca Descubriéramos a nuestro Amoroso Padre Dios. Y valla que cumple con su asignación diligentemente.

Para Satanás hubiera sido una golilla el ejecutar la Misión Asignada si no se le hubieran impuesto ciertas condiciones, como aquella de que sólo puede intentar extraviar a los Jugadores de Dios y no tiene autoridad para someterles por la fuerza. Si leen, con los ojos y el cerebro bien despiertos, el capítulo 15 (Sura 54) descubrirán vestigios del Diseño de El Gran Juego, en el desarrollo de la trama que se nos relata. Me da risa imaginarme a nuestro Amoroso Padre Dios con cara de molesto diciéndole a Iblís: “¿Qué te sucede que no eres de los que se prosternan?” –(Corán 15:32)-. Muero de risa cuando imagino la cara de Satanás, tapándose la nariz, diciendo: “No estoy para prosternarme ante ese ser que creaste de un lodo negro y maloliente”. Entonces, cuando Dios le ordena que se salga de la fila y descendiera para vivir en la tierra con los hombres, Satanás le dijo: “¡Señor mío! Puesto que me has desviado, les adornaré en la tierra -los descendientes de Adán- y les desviaré a todos, excepto a los que de entre ellos sean Tus Siervos Puros –sin mancha-.”. Satanás estaba consciente de que no le era permitido acercarse a los Mejores Jugadores de El Equipo de Dios, por eso dijo que a ellos no se les acercaría, mas aun así Dios le dijo: “Este Es Mi Camino Recto. En verdad, no tendrás poder sobre Mis Siervos, excepto sobre los que se extravíen …”.

Por favor, ¡el que no vea en estas líneas el Diseño de un Extraño Juego, no tiene despierto su entendimiento!!! ¿Es que acaso Dios va a permitir que uno de sus súbditos le lleve la contraria? ¿Es que acaso Dios va a permitir que uno solo de sus súbditos extravíe –aleje de Dios- a lo mejor elaborado de Su Creación? ¿Por qué Dios no le lanzó un rayo a Satanás y lo volvió añicos? … Miles de preguntas que sólo nos conducen a una sola respuesta: ¡ESTABAN INICIANDO UN EXTRAÑO JUEGO!!!

Ocurrió también que, para que nosotros no permitiéramos que Satanás nos extraviara se hizo necesario presentarnos a Satanás como a nuestro enemigo, lo cual ciertamente es, porque es aquel que tiene por objetivo el evitar que nos acerquemos a nuestro Amoroso Padre Dios. Para presentarlo como a nuestro enemigo, nuestro Amoroso Padre Dios Le Asignó a uno de Sus más avanzados jugadores el escribir un cuento, en el cual Satanás fungiría como un Ángel caído, que se corrompió y logro que otros Ángeles se corrompieran y desertaran del Ejercito de Dios.

Los cuentos de Enoc son ciertos tanto cuanto son los intentos de explicar lo que ocurre en el desarrollo de El Gran Juego. Ciertamente, El Gran Juego son como una Olimpiadas de luchas entre los Jugadores de Dios y los de Satanás, en donde los Jugadores de El Equipo de Dios procuran alcanzar La Hermosa Meta de Su Amistad y los jugadores del equipo de Satanás procuran evitar que lo logremos. Pudiera decirse que, esta Lucha Olímpica es tan sangrienta y escarnecedora como lo narra Enoc en sus cuentos, porque ciertamente en ella se nos va la vida, por lo que debemos entrenarnos mucho, a fin de resultar vencedores.

En sus cuentos, Enoc también nos habla de los varios Cielos, ubicados por niveles, a los cuales se accede cumpliendo ciertas condiciones. Por supuesto, en El Último Cielo se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios. Estos Cielos son el símil de los diferentes niveles que debemos avanzar o subir para alcanzar a nuestro Amoroso Padre Dios.

18. PECADO = MANCHA

Otras de las trampas colocadas en el Diseño de El Gran Juego es la necesidad imperiosa de hacernos creer que ofendemos a nuestro Amoroso Padre Dios, como si El Creador pudiera ser ofendido por su obra. Y digo “necesidad imperiosa” porque, al estar revestidos de materialidad, la fuerza que ejerce el cuerpo en contra del espíritu es tan pesada que, se hizo necesario convencernos de que con las faltas que cometemos ofendemos gravemente a nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de que, aunque sea por temor, nos esforzáramos a no ‘mancharnos’. Entonces, con el paso del tiempo, la palabra ‘pecado’ se comenzó a definir como ‘ofensa a Dios’.

La palabra ‘pecado’ deriva del onomatopéyico ‘pec’, que significa ‘mancha’. Esto es porque, las faltas o errores que cometemos, en nuestra vida material, infunden en nuestro espíritu una ‘mancha’. Cada mancha –falta- se pega en nuestro espíritu, como el betún en la piel, que se torna difícil de limpiar o erradicar. Estás ‘manchas’ desvirtúan nuestros espíritus, alejándonos de nuestro Amoroso Padre Dios. Es como si nuestro Amoroso Padre Dios estuviera recubierto de una capa anti ‘manchas’, que repele todo lo que no sea Absolutamente Luz. De manera que, no es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Se Aleja de nosotros, sino que somos nosotros los que nos alejamos de La Fuente de La Luz, cuando no somos tan luminosos, debido a las manchas que nos recubren.

Los griegos utilizaban dos palabras cada vez que iban a referirse a la palabra que hoy en día conocemos como pecado. Estas dos palabras eran: ‘euperìstaton amartìan’, que literalmente significa ‘carga que no te deja avanzar’. Para mí es altamente impresionante descubrir que la etimología de la palabra ‘pecado’, tanto en la derivación latina como en la griega, se aleja realmente mucho de la conceptualización que le damos a la palabra pecado, porque el pecado que cometemos realmente no ofende a nuestro Amoroso Padre Dios, pero si nos aleja de Él, tanto cuanto ‘nos mancha con un barro muy pesado que no nos deja ‘Avanzar’ hacia nuestro Amoroso Padre Dios’

Al principio de El Gran Juego, la Aparente Ausencia de nuestro Amoroso Padre Dios y el desconocimiento absoluto de Las Reglas de El Gran Juego, propició el que cometiéramos muchas fallas. Con el paso del tiempo, la mayoría de los jugadores de cada Mundo, estábamos demasiados ‘manchados’ y entonces era el momento propicio para la Manifestación de nuestro Amoroso Padre Dios y la Revelación de Las Reglas, a fin de que comenzáramos a esforzarnos por ‘desmancharnos’ y así lograrnos acercar a nuestro Amoroso Padre Dios.

Tristemente, ni siquiera por hecho de que se nos hizo creer que ofendíamos a Dios con nuestros ‘pecados’, muchos no se esforzaron por ‘desmancharse’. De hecho, pareciera que el pensar que Dios se ofendía por cualquier cosita, propició un enorme tedio por lograr complacer a alguien tan difícil de complacer y muy fácil de molestar. Con el paso del tiempo, el miedo a Dios hizo que muchos se mantuvieran lejos de Dios, por lo que se esfuerzan poco por ‘desmancharse’. Así, poco a poco, llegamos a nuestros tiempos de increencias, en donde los jugadores del equipo de Satanás son cada vez más numerosos y los de El Equipo de Dios son casi inexistentes.

El ‘pecado’ –‘manchas’- son propios de nuestra naturaleza humana, por lo que el espíritu tiene que hacer mucho esfuerzo por ‘desmancharse’ y ser constante en sus intentos por desmancharse. De hecho, en el Corán se nos dice que, el ser humano fue hecho de “un barro seco procedente de un lodo seco y maloliente” –(Corán 15:26 / Sura 54)-. Yo imagino que este es el símil para significar que, al espíritu habitar en un cuerpo, le es imposible evitar mancharse con ese lodo negro y mal oliente.

De manera que, con el paso del tiempo, nuestros espíritus fueron acostumbrándose a ese lodo maloliente y dejamos de intentar quitárnoslo. Todo lo contrario, comenzamos a mancharnos más y más, alejándonos cada vez más de nuestro Amoroso Padre Dios. Entonces se hizo necesario que nuestro Amado Yeshuá Se Revistiera de materialidad para venir a redireccionarnos, dándole plenitud a Las Reglas.

19. LA NECESARIA REENCARNACIÓN  

Creo que, a estas alturas de lo que les es venido explicando, ya deben tener claro que, todo ese lodo maloliente que recubre nuestros espíritus, lo hemos venido acumulando en muchas vidas. De la misma manera, para lograr deslastrarnos de la gran cantidad de lodo maloliente que hemos venido acumulando, se hace necesario que lo hagamos en muchas vidas. También creo que entienden que, el espíritu es casi eterno, mientras que el cuerpo no. Consecuentemente, pese a que es el cuerpo quien logra ‘manchar’ nuestros espíritus, quien logra vivir muchas vidas, en cuerpos diferentes, es el espíritu, quien REENCARNA, una y otra vez, tratando de ‘desmancharse’.

Podemos decir que, la ‘reencarnación’ es el medio, Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para que logremos deslastrarnos materialmente de aquello que hemos adquirido como consecuencia de haber sido revestidos de materialidad. De allí que, el concepto de ‘reencarnación’ está profundamente relacionado con el concepto ‘karma’, debido a que, a través del karma deberíamos poder lograr deslastrarnos del lodo maloliente que hemos permitido, en vidas pasadas, que manche nuestro espíritu.

Tristemente, el concepto de la ‘reencarnación’ y el consecuente ‘karma’ fue retirado de las creencias de la mayoría de las religiones, por lo que a los feligreses se les hace imposible reconocer que son los únicos responsables de las vidas que les toca vivir. Consecuentemente, en vez de aprovechar las hermosas lecciones de los karmas, la mayoría de los mortales pasan la vida quejándose de sus ‘karmas malos’ o abusando de los ‘karmas buenos’. De allí que, podemos asegurar que, al retirar de nuestras creencias el concepto de la Reencarnación, Satanás logró incrustar una casi insoslayable trampa en el Diseño de El Gran Juego, porque nos quitó la responsabilidad sobre nuestros propios actos de vida, haciéndonos irresponsables en nuestras formas de Jugar.

He de aclarar que, el ‘karma’ en realidad no es ni bueno ni malo, sino que simplemente es la ‘consecuencia de mis acciones en vidas pasadas’. Si en mis vidas pasadas ‘competí en buenas acciones’, pues en la vida presente recibo muchos bienes y buenos tratos. Pero si en tus vidas pasadas flojeaste mucho, te esforzaste poco por avanzar espiritualmente, … evitaste competir en buenas acciones, pues en la vida presente recibes males y malos tratos.

Suele ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben muchos bienes y buenos tratos, al no estar conscientes de la existencia del karma, desaprovechan esos bienes y buenos tratos al evitar competir en buenas acciones, por lo que se hacen merecedores de cosas malas y malos tratos en la siguiente vida. También pude ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben solo males, se hacen conscientes de que es la vida que merecen, según sus acciones de vidas pasadas, y se esfuerzan por competir en buenas acciones, pese a lo limitado de sus vidas, por lo que se hacen merecedores de muchos bienes y buenos tratos en la siguiente vida. ¡SIMPLE KARMA!!!


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

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