17. LAS
NECESARIAS TRAMPAS
Habiendo dilucidado algunos puntos esenciales para medio
comprender aquello que les debo comunicar, llegó el momento de hablarles, con
más propiedad, acerca de El Gran Juego. Pero primero les aclararé algo que ustedes
quizás ya saben, porque fue lo que les dijeron, pero que se lo mal enseñaron.
Este acto de mal enseñarles era realmente necesario, porque así está Diseñado
El Gran Juego. Cuando nuestro Amoroso Padre Dios
Diseñó El Gran Juego Diseñó también las trampas de El Gran Juego. Un Juego sin
las trampas, que estamos obligados a esquivar, no es un Juego divertido.
Caminar en línea recta todo el tiempo se hace realmente aburrido y por esto,
nuestro Amoroso Padre Dios, Diseñó El Gran Juego para que lo fuéramos
Descubriendo poco a poco, pero con muchas trampas en El Camino, las cuales
paulatinamente debimos ir esquivando.
Espero que entiendan que, El Gran Juego Ha Sido Diseñado para Descubrir a
nuestro Amoroso Padre Dios poco a poco, lentamente, … paulatinamente, porque si
lográramos Descubrirlo rápidamente, pues El Gran Juego finalizaría casi al
iniciar. Y como El Gran Juego fue Diseñado para Jugarlo por casi una Eternidad,
se hizo necesario colocarle muchas trampas, difíciles de sortear, para
ralentizar, casi por una Eternidad, El Gran Juego.
La primera trampa fue la que Le Hicieron a Adán, cuando prácticamente lo
forzaron a comer del Fruto Prohibido. Pero la realidad es que, si no hubieran forzado a Adán a comer del Fruto
Prohibido, pues jamás se hubiera alejado de la comodidad que le brindaba el
Paraíso Terrenal y, consecuentemente, jamás hubiera hablado de El Único Dios
Verdadero, al resto de la creación. La segunda trampa, colocada en El Gran Juego, fue Mantener a
nuestro Amoroso Dios en Silencio, para ver si lo descubríamos a pesar de Su
Silencio. Entonces pasamos miles de años dando traspiés, intentando
Descubrirle en la inmensidad de la creación y comenzamos a creer que algunas de
las cosas creadas eran dios, debido a lo poderoso que parecía ser ese ser,
objeto o fuerza creada. Al ver que tropezábamos
duramente con tantos dioses, entonces nuestro Amoroso Padre Dios Decidió Hacer
Acto de Presencia y se le Manifestó al único hombre que, en aquellos momentos,
se mostró altamente interesado en Conocer a El Único Dios Verdadero y había
dejado de rendirle culto a falsos dioses: Abram.
Evidentemente, no me puedo detener mucho en este punto,
porque no acabaría nunca de detallarles el paso a paso que se colocó en el
Diseño de El Gran Juego, a los fines de que Descubramos a nuestro Amoroso Padre
Dios paulatinamente. Pero tampoco les puedo dejar sin aclararles que, la mayor trampa
colocada, en el Diseño de El Gran Juego, fue Asignarle a Satanás ser el líder
del equipo contrario a El Equipo de Dios. ¡Qué ironía!, a la Luz de Dios
(Luzbel) se le asignó oscurecernos El Camino para que nunca Descubriéramos a
nuestro Amoroso Padre Dios. Y valla que cumple con su asignación
diligentemente.
Para Satanás hubiera sido una golilla el ejecutar la
Misión Asignada si no se le hubieran impuesto ciertas condiciones, como aquella
de que sólo puede intentar extraviar a los Jugadores
de Dios y no tiene autoridad para someterles por la fuerza. Si leen,
con los ojos y el cerebro bien despiertos, el capítulo 15 (Sura 54) descubrirán vestigios del Diseño de El Gran
Juego, en el desarrollo de la trama que se nos relata. Me da risa imaginarme a nuestro Amoroso Padre Dios con cara de molesto
diciéndole a Iblís: “¿Qué te sucede que no eres de los que se prosternan?”
–(Corán 15:32)-. Muero de risa cuando imagino la cara de Satanás, tapándose
la nariz, diciendo: “No estoy para prosternarme ante ese ser que creaste de un
lodo negro y maloliente”. Entonces, cuando Dios le ordena que se salga de la
fila y descendiera para vivir en la tierra con los hombres, Satanás le dijo:
“¡Señor mío! Puesto que me has desviado, les adornaré en la tierra -los
descendientes de Adán- y les desviaré a todos, excepto a los que de entre ellos
sean Tus Siervos Puros –sin mancha-.”. Satanás
estaba consciente de que no le era permitido acercarse a los Mejores Jugadores
de El Equipo de Dios, por eso dijo que a ellos no se les acercaría, mas aun así
Dios le dijo: “Este Es Mi Camino Recto. En verdad, no tendrás poder sobre Mis
Siervos, excepto sobre los que se extravíen …”.
Por
favor, ¡el que no vea en estas líneas el Diseño de un Extraño Juego, no tiene
despierto su entendimiento!!! ¿Es que acaso Dios va a permitir que uno de sus
súbditos le lleve la contraria? ¿Es que acaso Dios va a permitir que uno solo
de sus súbditos extravíe –aleje de Dios- a lo mejor elaborado de Su Creación? ¿Por
qué Dios no le lanzó un rayo a Satanás y lo volvió añicos? … Miles de preguntas
que sólo nos conducen a una sola respuesta: ¡ESTABAN INICIANDO UN EXTRAÑO
JUEGO!!!
Ocurrió también que, para que nosotros no permitiéramos que Satanás nos extraviara
se hizo necesario presentarnos a Satanás como a nuestro enemigo, lo cual
ciertamente es, porque es aquel que tiene por objetivo el evitar que nos
acerquemos a nuestro Amoroso Padre Dios. Para presentarlo como a
nuestro enemigo, nuestro Amoroso Padre Dios Le Asignó a uno de Sus más
avanzados jugadores el escribir un cuento, en el cual Satanás fungiría como un
Ángel caído, que se corrompió y logro que otros Ángeles se corrompieran y
desertaran del Ejercito de Dios.
Los cuentos de Enoc son ciertos tanto cuanto son los
intentos de explicar lo que ocurre en el desarrollo de El Gran Juego.
Ciertamente, El Gran Juego son como una Olimpiadas de luchas entre
los Jugadores de Dios y los de Satanás, en donde
los Jugadores de El Equipo de Dios procuran alcanzar La Hermosa Meta de Su
Amistad y los jugadores del equipo de Satanás procuran evitar que lo logremos.
Pudiera decirse que, esta Lucha Olímpica es tan sangrienta y escarnecedora como
lo narra Enoc en sus cuentos, porque ciertamente en ella se nos va la vida, por
lo que debemos entrenarnos mucho, a fin de resultar vencedores.
En sus cuentos, Enoc también nos habla de los varios
Cielos, ubicados por niveles, a los cuales se accede cumpliendo ciertas
condiciones. Por supuesto, en El Último Cielo se Encuentra nuestro Amoroso
Padre Dios. Estos Cielos son el símil de los
diferentes niveles que debemos avanzar o subir para alcanzar a nuestro Amoroso
Padre Dios.
18. PECADO
= MANCHA
Otras de las trampas colocadas en el Diseño de El Gran Juego es la
necesidad imperiosa de hacernos creer que ofendemos a nuestro Amoroso Padre
Dios, como si El Creador pudiera ser ofendido por su obra. Y
digo “necesidad imperiosa” porque, al estar revestidos de materialidad, la
fuerza que ejerce el cuerpo en contra del espíritu es tan pesada que, se hizo
necesario convencernos de que con las faltas que cometemos ofendemos gravemente
a nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de que, aunque sea por temor, nos
esforzáramos a no ‘mancharnos’. Entonces, con el paso del tiempo, la palabra
‘pecado’ se comenzó a definir como ‘ofensa a Dios’.
La palabra ‘pecado’ deriva del onomatopéyico ‘pec’, que significa ‘mancha’.
Esto es porque, las faltas o errores que cometemos, en nuestra vida material,
infunden en nuestro espíritu una ‘mancha’. Cada mancha –falta- se pega en nuestro espíritu, como el
betún en la piel, que se torna difícil de limpiar o erradicar. Estás ‘manchas’
desvirtúan nuestros espíritus, alejándonos de nuestro Amoroso Padre Dios. Es como si nuestro Amoroso Padre Dios estuviera recubierto de
una capa anti ‘manchas’, que repele todo lo que no sea Absolutamente Luz.
De manera que, no es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Se Aleja de nosotros,
sino que somos nosotros los que nos alejamos de La Fuente de La Luz, cuando no
somos tan luminosos, debido a las manchas que nos recubren.
Los
griegos utilizaban dos palabras cada vez que iban a referirse a la palabra que
hoy en día conocemos como pecado. Estas dos palabras eran: ‘euperìstaton amartìan’, que literalmente
significa ‘carga que no te deja avanzar’.
Para mí es altamente impresionante descubrir que la etimología de la palabra ‘pecado’, tanto en la derivación latina
como en la griega, se aleja realmente mucho de la conceptualización que le
damos a la palabra pecado, porque el pecado que
cometemos realmente no ofende a nuestro Amoroso Padre Dios, pero si nos aleja
de Él, tanto cuanto ‘nos mancha con un barro muy pesado que no nos deja ‘Avanzar’
hacia nuestro Amoroso Padre Dios’.
Al principio de El Gran Juego, la Aparente Ausencia de
nuestro Amoroso Padre Dios y el desconocimiento absoluto de Las Reglas de El
Gran Juego, propició el que cometiéramos muchas fallas. Con el paso del tiempo,
la mayoría de los jugadores de cada Mundo, estábamos demasiados ‘manchados’ y
entonces era el momento propicio para la Manifestación de nuestro Amoroso Padre
Dios y la Revelación de Las Reglas, a fin de que comenzáramos a esforzarnos por
‘desmancharnos’ y así lograrnos acercar a nuestro Amoroso Padre Dios.
Tristemente, ni siquiera por hecho de que se nos hizo
creer que ofendíamos a Dios con nuestros ‘pecados’, muchos no se esforzaron por
‘desmancharse’. De hecho, pareciera que el pensar
que Dios se ofendía por cualquier cosita, propició un enorme tedio por lograr
complacer a alguien tan difícil de complacer y muy fácil de molestar.
Con el paso del tiempo, el miedo a Dios hizo que muchos se mantuvieran lejos de
Dios, por lo que se esfuerzan poco por ‘desmancharse’. Así, poco a poco,
llegamos a nuestros tiempos de increencias, en donde los jugadores del equipo
de Satanás son cada vez más numerosos y los de El Equipo de Dios son casi
inexistentes.
El
‘pecado’ –‘manchas’- son propios de nuestra naturaleza humana, por lo que el
espíritu tiene que hacer mucho esfuerzo por ‘desmancharse’ y ser constante en
sus intentos por desmancharse. De hecho, en el Corán se nos dice que, el ser
humano fue hecho de “un barro seco procedente de un lodo seco y maloliente”
–(Corán 15:26 / Sura 54)-. Yo imagino que este es el símil para significar que,
al espíritu habitar en un cuerpo, le es imposible evitar
mancharse con ese lodo negro y mal oliente.
De manera que, con el paso del tiempo, nuestros espíritus
fueron acostumbrándose a ese lodo maloliente y dejamos de intentar quitárnoslo.
Todo lo contrario, comenzamos a mancharnos más y más, alejándonos cada vez más
de nuestro Amoroso Padre Dios. Entonces se hizo necesario que nuestro Amado
Yeshuá Se Revistiera de materialidad para venir a redireccionarnos, dándole
plenitud a Las Reglas.
19. LA
NECESARIA REENCARNACIÓN
Creo que, a estas alturas de lo que les es venido
explicando, ya deben tener claro que, todo ese lodo
maloliente que recubre nuestros espíritus, lo hemos venido acumulando en muchas
vidas. De la misma manera, para lograr
deslastrarnos de la gran cantidad de lodo maloliente que hemos venido
acumulando, se hace necesario que lo hagamos en muchas vidas.
También creo que entienden que, el espíritu es casi eterno, mientras que el
cuerpo no. Consecuentemente, pese a que es el cuerpo quien logra ‘manchar’ nuestros
espíritus, quien logra vivir muchas vidas, en cuerpos diferentes, es el
espíritu, quien REENCARNA, una y otra vez, tratando de ‘desmancharse’.
Podemos decir que, la ‘reencarnación’ es el medio,
Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para
que logremos deslastrarnos materialmente de aquello que hemos adquirido como
consecuencia de haber sido revestidos de materialidad. De allí que, el concepto de ‘reencarnación’
está profundamente relacionado con el concepto ‘karma’, debido a que, a través
del karma deberíamos poder lograr deslastrarnos del lodo maloliente que hemos
permitido, en vidas pasadas, que manche nuestro espíritu.
Tristemente, el concepto de la ‘reencarnación’ y el
consecuente ‘karma’ fue retirado de las creencias de la mayoría de las
religiones, por lo que a los feligreses se les hace imposible reconocer que son
los únicos responsables de las vidas que les toca vivir. Consecuentemente, en vez de aprovechar las hermosas lecciones de los karmas, la
mayoría de los mortales pasan la vida quejándose de sus ‘karmas malos’ o
abusando de los ‘karmas buenos’. De allí que, podemos asegurar que, al retirar de nuestras creencias el concepto de la
Reencarnación, Satanás logró incrustar una casi insoslayable trampa en el
Diseño de El Gran Juego, porque
nos quitó la responsabilidad sobre nuestros propios actos de vida, haciéndonos irresponsables
en nuestras formas de Jugar.
He de aclarar que, el ‘karma’
en realidad no es ni bueno ni malo, sino que simplemente es la ‘consecuencia de mis acciones en vidas
pasadas’. Si en mis vidas pasadas ‘competí en buenas acciones’, pues en
la vida presente recibo muchos bienes y buenos tratos. Pero si en tus vidas
pasadas flojeaste mucho, te esforzaste poco por avanzar espiritualmente, …
evitaste competir en buenas acciones, pues en la vida presente recibes males y
malos tratos.
Suele ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben
muchos bienes y buenos tratos, al no estar conscientes de la existencia del
karma, desaprovechan esos bienes y buenos tratos al evitar competir en buenas
acciones, por lo que se hacen merecedores de cosas malas y malos tratos en la
siguiente vida. También pude ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben
solo males, se hacen conscientes de que es la vida que merecen, según sus
acciones de vidas pasadas, y se esfuerzan por competir en buenas acciones, pese
a lo limitado de sus vidas, por lo que se hacen merecedores de muchos bienes y
buenos tratos en la siguiente vida. ¡SIMPLE KARMA!!!
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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