1. FE
Lo primero que he de aclarar es que, todo aquello que intento comunicar corresponde al campo de la fe, por
lo que, aquellos que se declaran ateos no les interesa lo que yo escribo y a mí
tampoco me interesa comunicárselos, porque no he venido a entrar en diatribas
acerca de La Hermosa Existencia de nuestro Amoroso Padre Dios. Según entiendo: “Ha de creer quien quiera
creer” – (Corán 18:29 / Sura 69)-.
De manera que, es problema de cada quien creer o no y, en todo caso, para medio
entender lo que intento comunicar se requiere de una fe, aunque sea,
mínimamente avanzada. Lo que intento
aclarar es para aquellos que tengan una fe algo fundamentada, pero que tengan
ciertas dudas acerca de las disímiles situaciones de vida, de todos los
mortales.
La palabra ‘FE’ es quizás el sustantivo más pequeño de
todos los diccionarios de la lengua castellana o española y sin embargo tiene
una enorme significación, porque a pesar de que se conceptualiza generalmente como
‘CREER SIN VER’, significa muchísimo más, tanto cuanto es un sustantivo que
parece verbo porque implica la ‘acción de crecer o de moverse a los siguientes
niveles’. Todo creyente comienza por decir “Creo en Dios”, pero si pretende
seguir creyendo debe esforzarse por acercarse a ese Dios en Quien dice creer,
sino degenerará en un ‘ateo funcional’.
Así
como hay muchísimos que saben leer, pero no comprenden bien lo que leen
–analfabetas funcionales-, en el campo de la fe muchísimos son los que dicen
creer, pero realmente no creen. Los
‘analfabetas funcionales’ saben leer, pero no se esfuerzan por comprender lo
que leen y los ‘ateos funcionales’ creen en Dios, pero no se esfuerzan por
Conocerle. A los ‘ateos funcionales’ solemos denominarles ‘neófitos’ o ‘nuevos
en la fe’, porque se están iniciando en la fe de alguna religión. Tristemente,
muchísimos son los que se quedan toda la vida nivel de los neófitos, así como
ocurre con muchos que jamás dejan el primer grado de estudios, en donde apenas
les enseñan a leer.
En el primer nivel de la fe muchos aprenden a rezar, puesto que, si has decidido creer en Dios, pues debes procurar ‘rendirle culto’, lo cual conocemos como ‘religión’. Si dejas de rezar, con toda seguridad, dejarás de creer, porque creer implica alimentar esa fe. Si no alimentas tu fe, aunque insistas en autodenominarte creyente, has dejado de serlo, porque no le rindes un mínimo culto a Dios. Y que nadie me venga con tontas excusas como la de “Yo creo en Dios a mi manera”, porque si no le rindes culto al Dios en el que dices creer pues sencillamente no crees. También hay los torpes que me insistirán diciendo: “Yo le rindo culto a mi manera”, pues insiste en tu torpeza, si quieres, porque si no le dedicas tiempo al rezo jamás alcanzarás salir del nivel de neófito, dado que no aprenderás a orar decentemente, con el respeto que merece nuestro Amoroso Padre Dios.
2. LA GLORIA DE DIOS
Otra condición sine qua non para comprender aquello de lo
que les conversaré es comprender propiamente el Objetivo Final de El Gran Juego, el cual es ENTRAR
EN LA GLORIA DE DIOS. Ciertamente, en mis escritos les afirmo muchas
veces que, el Objetivo Final de El Gran Juego es
Obtener la Maravillosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios, o lo que es lo
mismo: CONOCERLE. Luego, para lograr ‘Conocerle’,
evidentemente, DEBEMOS LLEGAR AL LUGAR EN DONDE SE ENCUENTRA EL TRONO DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, QUE ES EN DONDE RESIDE SU GLORIA.
Es claro que, nuestro Amoroso Padre Dios Se Encuentra en
todas partes, tanto cuanto Es El Omnipresente, El Omnisciente, … El
Infinitamente Inmenso -QUE LO Abarca Todo-, pero hay un lugar en donde Se Encuentra Su Trono, desde
donde Ordena y Dirige todas las cosas, habidas y por haber, a los fines de que
se Cumpla Su Voluntad. ESE LUGAR SE LE CONOCE COMO LA GLORIA DE DIOS.
Es preciso que comprendan Qué Es La Gloria de nuestro
Amoroso Padre Dios porque, estoy segurísimo que, seas de la religión que seas,
se te ha formado para que te esfuerces por entrar en La Gloria de Dios, aunque
a esta Gloria se le ha dado muchos significados. Para algunos, al morir, se les
dijo que, si se esforzaban por cumplir con las Reglas de la Religión, entrarían
en un lugar lleno de muchas hermosas vírgenes, que les atenderían constantemente,
ofreciéndoles ricos manjares y complaciéndoles en todos sus caprichos. A otros
se les dijo que, en ese lugar que se conoce como La Gloria de Dios, el león y la
oveja jugarían juntos, sin lastimarse y que, todos los que cumplieran fielmente
con las Reglas de esa Religión, en ese lugar se sentarían en una mesa llena de
ricos manjares. Para no alargar más esto, les diré que, aquello que les dijeron tiene
mucho de verdad, pero si lo comprender desde un punto de vista espiritual,
porque en La Gloria de Dios nada es
material.
En uno de los muchos Oráculos que nuestro Amoroso Padre
Dios nos confió a través de sus Profetas nos exhortó: «No se gloríe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía
se gloríe el valiente, ni el rico se gloríe en sus riquezas. Mas gloríese
en esto el que se hubiere de glorificarse: en entenderme
y conocerme, que yo soy Yahweh, que hago misericordia, juicio y
justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Yahweh»
-(Jeremías 9:23-24)-. Justamente,
estas palabras me motivaron a escribirles el presente artículo, porque, me recuerdan
aquello de lo que les escribo: “El primer ‘Objetivo’ que tenemos, al venir a este Mundo, es ‘Conocer a
Dios’”. Este primer ‘Objetivo’ nos lo recuerda la Palabra Divina en
diferentes oportunidades, con diferentes palabras, como lo hizo nuestro Amado
Yeshuá, antes de rezar la hermosa Oración por el Nuevo Pueblo Santo: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, El Único
Dios verdadero, y a Tu Cristo, a quien Has Enviado» -(Juan 17)-.
En el texto citado de
Jeremías, nuestro Amoroso Padre Dios nos exhorta a gloriarnos en Entenderle y Conocerle. La palabra
'Gloria' frecuentemente aparece en la Biblia el significado de ‘Honor’,
‘Alabanza’, ‘Estima’, por lo que, la expresión ‘Gloria a Dios’ se puede identificar como ‘Todo
El Honor es de nuestro Dios’, entendiéndose por ‘Honor’, la ‘cualidad
moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto al prójimo y de
uno mismo’, lo que significa que ‘SOLO
DIOS ES CAPAZ DE CUMPLIR CON TODOS LOS DEBERES’. De allí que, es
costumbre de los Verdaderos Creyentes, al recibir alguna felicitación por
alguna tarea realizada, exclamar: ‘PARA LA GLORIA A DIOS’,
para significar que nuestro Amoroso Padre Dios Es
Quien Permite que cumplamos con nuestros deberes. Sin embargo, la
palabra ‘Gloria’ en hebreo suele aparecer como ‘Shekhiná’ y significa, además de ‘Honor
a Dios’, ‘Presencia o Esplendor de Dios’. Pero también,
la palabra ‘Shekhiná’, deriva de un verbo hebreo que significa ‘Morar’
o ‘Residir’, por lo que también ‘Gloria’ se puede identificar como la ‘morada
de Dios’.
Luego, al conocer
propiamente el significado de la palabra Gloria, podemos establecer que, la
mejor interpretación que podemos darle a tan Hermosa Exhortación es la
siguiente: “Mas ‘cumpla realmente con sus
deberes’ –‘gloríese’-, el que quiera ‘cumplir con sus deberes’ -gloriarse-,
esforzándose por Entenderme y Conocerme, que Yo Soy Yahweh, El que Permite que
todo aquel que quiera cumplir realmente -con todo el corazón, con toda el Alma
y con todo el ser- con sus deberes, pues cumpla eficientemente con ellos, al
hacer Mi Voluntad -porque estas cosas Quiero-”.
De esta interpretación podemos inferir que, si realmente queremos ser ‘glorificados’ en algo, pues debemos esforzarnos por cumplir con La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, la cual Es que le Entendamos y Conozcamos. Evidentemente, el deseo de ser glorificados por nuestros esfuerzos de entender y conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, es un deseo sano, tanto cuanto estoy deseando que se pueda decir de mí que me he esforzado responsablemente por entender y conocer a Dios, lo cual es mi deber. Además, si realmente nos estamos esforzando por cumplir con nuestro deber de entender y conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, pues ciertamente nuestro Amoroso Padre Dios Moverá todos los hilos del Universo para que lo logremos, lo cual significa que, si logramos entender y conocer a Dios, pues nuestro Amoroso Padre Dios habrá Cumplido con el Deber que Él Mismo Se Impuso, para con nosotros, dado que, ES SU VOLUNTAD QUE LO ENTENDAMOS Y CONOZCAMOS. ¡GLORIA A DIOS!!!
3. ENTENDER Y CONOCER A DIOS
‘Entender a Dios’ es
sencillo si realmente lo queremos lograr, tanto cuanto podemos ‘Entender La Perfección de Dios’, ‘Entendiendo’ cómo
funcionan las cosas creadas y la interrelación entre éstas, porque en La
Perfección de las cosas creadas Se Encuentra La Mano de nuestro Amoroso Padre
Dios. Ahora bien, ‘Conocer a Dios’ es un tanto más complicado,
porque exige de nuestra parte que nos esforcemos por hacernos ‘Conscientes’ de
La Presencia de Dios en las cosas creadas.
Cada vez que le comento a
alguien acerca de EL CERCANO ARMAGEDÓN, todos aquellos que logran comprender
mis inferencias al respecto, incluyendo a aquellos que dicen creer en la
Reencarnación, me dicen, con mucha tristeza en sus rostros: “No pensé que yo hubiera
tenido que vivir el Final de los Tiempos”. Para mí es concluyente que, aquellos que tienen Conciencia de la Reencarnación no tienen
‘Consciencia de la Reencarnación’. Si fueran ‘Conscientes de la
Reencarnación’ sabrían que todos aquellos que no
hayamos logrado ‘Ascender’ a los ‘Niveles Superiores de Consciencia’, a causa
de la flojera por ‘Progresar’, pues nos tocaría Reencarnar muchas veces, con
muchas probabilidades de tener que Reencarnar en los Tiempos Finales.
Después de tanto Reencarnar, en algún momento teníamos que llegar al Tiempo
Extra de El Gran Juego.
‘CONSCIENCIA ES LA CLAVE’, porque es muy sencillo tener Conciencia de las cosas, pero tener ‘Consciencia’ de las cosas exige de
nosotros el esfuerzo por atrapar la cosa y hacerla parte de nosotros.
Creer que Dios Existe no es suficiente para lograr
‘Ascender en los Niveles de Consciencia’ justamente porque, para
lograr ‘Ascender en los Niveles de Consciencia’ se
requiere de nosotros que nos hagamos ‘Conscientes’ de la ‘Existencia de Dios’.
Esto parece muy sencillo porque, para muchos de ustedes pareciera que realmente
creen en Dios -van a Misa, rezan mucho, … incluso hacen muchas obras de caridad-,
pero frecuentemente dudan de Dios, porque no le
conocen y no le conocen porque no se han hecho ‘Conscientes de la Existencia de
Dios’.
Un ejemplo de lo anterior
son los miles -quizás millones- de católicos divorciados que van a Misa y no Comulgan,
simplemente porque creen que ofenden a Dios si Comulgan. Estos no son
‘Conscientes’ del Infinito Amor que nuestro Amoroso Padre Dios siente por cada
uno de nosotros. Y no son ‘Conscientes de la
Infinitud del Amor de Dios’, porque se acostumbraron a creer en un dios que
odia y se ofende con cualquier cosita, el cual no se parece en nada a El Único
Dios Verdadero. Y creo que no son ‘Conscientes del Amor de Dios’
porque no son
‘Conscientes’ de lo que significa EL INFINITO. Dado que el Amor que
Dios nos tiene Es Infinito, en Su Amor no cabe una pizca de odio, por lo que si
deseas Comulgar simplemente tienes que estar ‘Consciente’ de que nuestro
Amoroso Padre Dios Quiere que Comulgues, porque Desea alimentarte con Su
Cuerpo, para ayudarte a caminar por este Mundo, muchas veces incómodo para
recorrerlo sin las Fuerzas que sólo nos puede Otorgar nuestro Amoroso Padre
Dios.
Luego, la única forma de hacernos
‘Conscientes de la Existencia de Dios’ es esforzándonos por ‘Conocerle’.
Y la única forma de
‘Conocer a Dios’ es investigándolo y profundizándolo, hasta lograr hacer parte de nosotros mismos ese ‘Conocimiento
de Dios’, el cual podemos obtener a través de las propias ‘Experiencias de
Vida’ o de las ‘Experiencias de Vida’ de otros, que realmente se hayan
esforzado por ‘Conocer a Dios’. Pero esto implica esforzarse por
‘Aprehender’, más que ‘Aprender’ de esas ‘Experiencias de Vida’, porque
‘Conocer’ implica ‘hacer parte de nosotros’ –‘Aprehender’- lo ‘Aprendido’.
En lo particular, yo he
‘Aprehendido’ muchísimo del ‘Conocimiento de Dios’ que otros han ‘Aprehendido’
y dejaron evidencia de ese ‘Conocimiento’ en muchos escritos. Según inferí,
hace algún tiempo, aquellos que han dejado
evidencia del ‘Conocimiento que Aprendieron de Dios’, lo ‘Aprehendieron’
justamente porque lo escribieron. Por esta razón les escribo, porque
mientras les escribo ‘Aprehendo’ el ‘Conocimiento de Dios’, leyendo,
investigando y profundizando aquello que otros ‘Espíritus Avanzados’ dejaron
como evidencia de lo ‘Aprehendido’, mientras transitaron por nuestros Mundos.
Por esta sencilla razón es que constantemente les pido a mis hijas que tomen un
cuaderno y comiencen a anotar aquello que van comprendiendo de lo escrito por
otros acerca de nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Leer
por leer no es suficiente!!!
En Mateo 11:19, nuestro Amado Yeshuá nos exhorta a «hacer uso de la Sabiduría que justifican los hechos». Esto lo dijo en un momento en el cual se le estaba acusando de mundano y hasta satánico, simplemente porque comía y bebía licor con sus amigos, evitando la falsa sobriedad de la que se jactaban muchos jerarcas eclesiales. Con estas palabras nos quiso exhortar a no cerrarnos a la posibilidad de que otras creencias, distintas a las nuestras, también tengan La Verdad, tanto cuanto nuestro Amoroso Padre Dios Es El Padre de todos y siempre Se las Ingenia para Comunicar Sus Mensajes, incluso haciendo uso de algunos que no se comporten como lo esperan nuestros jerarcas eclesiales. Es imperativo comprender que, para ‘Conocer a Dios’ es preciso que nos deslastremos de nuestras creencias obsoletas y permitamos a nuestros Espíritus instruirse con los Mensajes que, nuestro Amoroso Padre Dios, intenta Comunicarnos, a través de sus muchos Profetas, aunque estos parecieran ir en contra de los cánones preestablecidos.
4. AL ENCUENTRO DE DIOS
En uno de sus Oráculos, nuestro
Amoroso Padre Dios nos exhorta: «¡BUSCADME Y
VIVIRÉIS!!!» –(Amós 5:4)-. Elucubrando al respecto, a mi mente
vino otro Oráculo de nuestro Amoroso Padre Dios: «No
dije a la estirpe de Jacob: “Buscadme en el vacío”» -(Isaías
45:15-25)-. Meditando todas estas rememoraciones, de la Hermosa Palabra de
nuestro Amoroso Padre Dios, decidí escribirles un poco, acerca de la Hermosa Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, la
cual Es que nos esforcemos por encontrarle.
Al disertar al respecto,
Pablo concluyó: «El Dios que hizo el mundo
y todo lo que en él hay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos
por manos de hombres, ni
es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que
Él da a todos vida y
aliento y todas las cosas; y de uno hizo todas las
naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados
y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios,
si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no
está lejos de ninguno de nosotros; porque en Él vivimos, nos movemos y
existimos» -(Hechos 17:24-28)-, dejando establecido que, a nuestro Amoroso Padre Dios JAMÁS LO ENCONTRAREMOS EN EL
VACÍO, SINO QUE DEMOS BUSCARLO EN LO CONCRETO, lo cual es EN LA EXISTENCIA
MISMA. De allí que, en el Hermoso Cántico del Profeta Isaías,
nuestro Amoroso Padre Dios aclaraba que: «Porque así dijo Jehová, que creó
los cielos; Él Es Dios,
el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó vacía,
para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro. No hablé a
escondidas, en un lugar tenebroso de la tierra; no dije a la descendencia de
Jacob: “Buscadme en el vacío”. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio
rectitud».
De lo anterior podemos
inferir que, nuestro Amoroso Padre Dios no se
esconde, sino que Se Revela a cada uno de nosotros a través de Su Creación.
De allí que, a nuestro Amoroso Padre Dios lo podemos
descubrir si meditamos en lo maravilloso de Su Creación, procurando que, todo
‘Conocimiento que Adquiramos’, al ‘Experimentar en La Creación’, para descubrir
cómo funcionan las cosas creadas y la interrelación entre éstas, nos lleve a
entender y a conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, a través de la ‘Perfección
de Su Creación’. Tristemente,
suele ocurrir que, muchos de aquellos que se consideran científicos, porque
‘Experimentan con La Creación’, para descubrir cómo funcionan las cosas creadas
y la interrelación entre éstas, son los primeros en negar La Existencia de
Dios, a pesar de entender La Creación. ¡ENTENDER
LA CREACIÓN DEBERÍA LLEVARNOS A CONOCER A DIOS!!!
A nuestro Amoroso Padre Dios sólo lo llegaremos a ‘Conocer’ cuando nos hagamos ‘Conscientes’ de todo lo que aprendemos de nuestras ‘Experiencias de Vida’, o lo que es lo mismo: HACERNOS ‘CONSCIENTES’ DE TODO AQUELLO QUE VEMOS, OÍMOS, PALPAMOS Y SENTIMOS, PERO SOBRETODO DE LO QUE HACEMOS, HABLAMOS Y PENSAMOS, porque únicamente, al hacernos ‘Conscientes’ de aquello para lo que hemos sido materializados, lograremos encontrarnos con nuestro Amoroso Padre Dios y así ‘Conocerle’. Y claro que, el ‘Proceso de Acercarnos’, en un proceso difícil, tanto cuanto lo que queremos ‘Alcanzar’ es por mucho muy Inmenso, lo que implica que no es posible abarcarlo con una sola mirada y mucho menos encerrarlo en nuestras manos o mentes. Compréndase entonces que, este proceso es largo y paulatino, en el cual se nos van muchas vidas.
5. CRECIENDO
Cuando
rezas oraciones, que otros adelantados han diseñado para dirigirse a Dios con
el respeto que Se Merece, descubrirás oraciones que, al rezarlas, te ayudarán
avanzar al siguiente nivel de la fe, lo cual significa iniciar la ‘Búsqueda de
Dios’. Pues sí, nuestro
Amoroso Padre Dios Juega a las Escondidas con nosotros, motivo por el cual
debemos buscarlo –(Amós 5:4)-. Y aquí les doy un gran secreto: “Para avanzar en
la Búsqueda de Dios debemos contar con Su Asistencia sino no Lo Encontraremos”.
Mi hermosa mamá me inició en ésta
Búsqueda al enseñarme a rezar la Oración de Salomón, para pedirle a nuestro
Amoroso Padre Dios Su Sabiduría, a los fines de dilucidar el Camino a seguir,
para Encontrarle –(2 Crónicas 1)-.
Es así como fui adquiriendo
el Don de Leer entre las Líneas de La Palabra Divina. Gracias a La Asistencia de nuestro Amoroso Padre Dios, algunas
interjecciones, no delimitadas por signos, han llamado mi atención. Por
muchos años, al igual que ustedes, leía La Palabra Divina sin poner especial
atención en ciertas palabras que aparecen en La Palabra Divina que parecieran
innecesarias, pero que, al lograr de nuestro Amoroso Padre Dios Su Asistencia,
descubrí que, en esas palabras, casi imperceptibles, se encuentran inmensas
enseñanzas. El mejor ejemplo de estas
palabras se encuentra en la expresión “¡Crezcan
y multiplíquense!” -(Génesis 1:28)-, la cual, al leerla rápidamente,
pareciera que se refiere simplemente a procrearnos descontroladamente, pero
cuando comprendemos que cada Palabra que Sale de La Boca de Dios tiene alguna
Razón de Ser, entonces comprendemos que crecer y multiplicarse no significan lo
mismo.
También podemos dilucidar que ‘crecer’ es más importante
que ‘multiplicarse’, porque nuestro Amoroso Padre Dios Pronunció primero
‘crezcan’ y segundo ‘multiplíquense’, para significar que antes de
multiplicarnos primero debemos crecer. Crecer
se refiere al acto de desarrollarnos física, mental y espiritualmente. De
hecho, en muchas versiones bíblicas sustituyen la palabra ‘crezcan’ por
‘fructifiquen’, lo que es lo mismo ‘den frutos abundantes’.
Evidentemente, todo lo que tiene la facultad de crecer es
porque está capacitado para hacerlo y, antes
de crecer, se encuentra en un punto de partida el cual debe superar. En el
campo de la fe, todos comenzamos a crecer desde el punto de partida que implica
el hecho de decir “Creo en Dios”. La aceptación de que “Dios Existe” nos
exige rendirle culto, aunque sea mínimamente, así sea con simples rezos. Este
es el punto de partida de nuestros esfuerzos por crecer espiritualmente. Con el paso del tiempo, gracias al
ejercicio constante de ‘rezar conscientemente’, lograremos ascender al
siguiente nivel de la fe, el cual es la Oración. Orar es hacer propios los
rezos de otros, quienes se nos adelantaron en la Búsqueda y nos enseñaron a
dirigirnos a nuestro Amoroso Padre Dios con fervor y respeto. Pero cuidado
porque, para ascender a éste nivel, es necesario que en el primer nivel
‘recemos con conciencia’ de a Quién nos estamos dirigiendo y qué le estamos
diciendo. Ustedes lo saben muy bien, porque los han visto, muchos son los que
rezan hasta bostezando, como si estuvieran obligados a hacerlo y, se los digo
en serio: “Dios no necesita de nuestros rezos, sino que, los que necesitamos
rezar para alcanzar a Dios somos nosotros”.
Y he
aquí otro gran secreto: “¡DIOS NO NECESITA DE NOSOTROS, SINO QUE SOMOS NOSOTROS
LOS QUE NECESITAMOS DE DIOS!!!”. De
manera que, tenemos que hacer un constante esfuerzo por recordar que lo que
estoy haciendo por acercarme a Dios es porque yo lo necesito. Aunque no lo
crean, muchos hay quienes pasan su vida rezando y haciendo sacrificios porque
creen que Dios se los está pidiendo, como si Dios necesitara algo de nosotros. Entiéndase, nuestros rezos y nuestros
sacrificios nos ayudan a alcanzar a Dios no porque Dios los necesite sino
porque la única forma de Alcanzar a Dios es creciendo espiritualmente y la
única forma de crecer espiritualmente es abandonando nuestros apegos
materiales, lo cual se logra con mucho sacrificio (velar, ayunar, …) y oración
–(Mateo 26:41-43).
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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