26. RESPONSABLES
RESPONSABLEMENTE
El Gran Juego es tan complicado y serio que,
siempre tenemos que estar vigilantes de Las Reglas y Las Trampas, porque,
aunque no lo crean, cada Regla tiene su trampa y por intentar cumplir con una
Regla podemos caer en una trampa. El
mejor ejemplo de esto es lo que le ocurrió en el desierto a nuestro Amado
Yeshuá, cuando fue tentado por Satanás con el cumplimiento de Las Reglas
–(Mateo 4)-. Durante todo el desarrollo de esa hermosa trama, podemos apreciar
que tanto nuestro Amado Yeshuá como Satanás se basan en “lo que está escrito”,
tanto para atacar como para defender, pero Satanás usaba Las Reglas como
trampa, para hacer caer a Yeshuá.
De manera que, debemos ser responsables responsablemente con el uso de Las Reglas, porque al estar ejecutando alguna Regla podemos caer en la
Trampa de olvidar que, muy probablemente, hay alguna Regla que regula la que
estoy aplicando. Cuando educo a mis hijas con la vara, si bien es
cierto que lo hago porque es una Regla, jamás olvido que otra Regla me pide que
no las corrija con odio. Entonces procuro llenarme de mucho amor antes de
corregirlas, para evitar caer en el odio y así evito castigarlas con rabia. Claro
que, el hecho de que las esté corrigiendo sin odio no implica que no ponga cara
de muy molesto, para evitar que no me tomen en serio.
Hay Reglas que parece que el escriba mal
interpretó y plasmo simplemente lo que entendió. Por ejemplo, cuando nuestro
Amado Yeshuá aparentemente dijo: “Amen a sus enemigos”, a mí me parece que
quizás dijo: “No odien a sus enemigos”. Esto lo concluyo porque, amar a mis
enemigos implicaría aceptar todo lo que hace, así sea muy abominable, y esto no
es lo que se espera de los Jugadores de El Equipo de Dios, los cuales debemos
aborrecer el mal y procurar siempre el bien. Si llegase a amarlo muy
probablemente terminaría siendo como él, porque uno trata de imitar a quien
ama. La trampa de Satanás en esta Regla fue cambiar la frase “no odies” por
“ama”.
Justamente, el mayor error de los Jugadores de El Equipo
de Dios es que, al mal interpretar algunas Reglas, terminan siendo demasiado
indulgentes, con amigos y enemigos, escudándose en la frase “ama a tus
enemigos”, entonces aman tanto que se les olvida que nuestra Misión es procurar
que ninguno “tenga a otro dios fuera de El Único Dios Verdadero”.
Consecuentemente, si nuestro enemigo insiste en seguir actuando fuera de Las
Reglas Establecidas por nuestro Amoroso Padre Dios, pues evidentemente no puedo
amarlo, aunque por mi bien tampoco debo odiarlo, porque el odio lastima más a
quien odia que al odiado.
Muchas veces ocurre que hay padres que son simples
progenitores, porque no saben lo que es ser papá y mucho menos conocen sus
responsabilidades de padres. En estos casos surge la pregunta: ¿Debo honrar a
los padres que no son padres? La respuesta en este caso parece sencilla, porque
esta Regla viene con una Promesa, por lo que, si deseo contar con la Promesa,
pues debo honrar a mis padres, aunque realmente no estén cumpliendo con sus
responsabilidades de padres. Sin embargo, debemos estar pendientes de las
trampas, porque el hecho de que debemos honrarlos no implica que tengamos que
soportar sus vejámenes, por lo que, si llegase a ser necesario, dependiendo del
grado de sus vejámenes, debemos denunciarlos. Con esto no estamos faltando a la
honra porque, de alguna forma o manera, al denunciarlos estaremos evitando que
incurran en errores mayores, que pudieran significar incluso el asesinato.
En otros casos, cuando los vejámenes no son tan graves o
violentos, debemos aceptar que probablemente tengo el padre que merezco –debido
a que fui mal padre en vidas anteriores- y consecuentemente debo soportarlo y
aprender de sus maltratos, a fin de no volver a ser mal padre, cuando me toque
ejercer nuevamente esa disciplina. En todo caso, tal
y como ocurre con La Regla de no odiar a nuestros enemigos, siempre debemos evitar, a toda costa, el
odiar, sobre todo a nuestros padres y hermanos, pero tampoco debemos
amarlos –en los casos que sean adoradores de falsos dioses-, no sea que
terminemos siendo como ellos. El símil de esta afirmación la podemos
leer muchas veces en el antiguo testamento, cuando Yahweh Les Insistía a los
israelitas que procuraran no hacer alianza o amistad con los seguidores de
falsos dioses, a los fines de que no nos inviten a participar de sus idolatrías
y terminemos siendo como ellos –(Éxodo 34:15)-.
De manera que, tenemos que ser
muy cautelosos al aplicar Las Reglas, que le corresponden a cada una de las
disciplinas en la que nos anotamos, a los fines de no caer en las trampas de
Las Reglas. La Clave para lograr esquivar las trampas es esforzarnos
por ser responsables de nuestras responsabilidades y pedirle a los demás el mismo
esfuerzo. Si yo estoy cumpliendo con mis responsabilidades de esposo debo ser
exigente con mi esposa para que cumpla también con sus responsabilidades de
esposa y, de no hacerlo, pues debo procurar alejarme de ella, no sea que al
insistir en amarla –quizás más que a Dios- termine siendo como ella.
Si no quiero ser un
irresponsable debo evitar andar con irresponsables, porque el insistir en estar con ellos,
aceptándole sus irresponsabilidades, pueden corromper mi responsabilidad en
cada una de las disciplinas en las que estoy anotado para participar. Claro está que, antes de
apartarme de los irresponsables debo
procurar que entren en conciencia, pero de no hacerlo, debo alejarme antes de
que me contaminen. La irresponsabilidad es como un virus, porque al acostumbrarme
ver a otros ser irresponsable, poco a poco voy aceptándoles sus
irresponsabilidades –quizás porque no quiero apartarme de ellos- y termino
siendo tan irresponsable como ellos.
Claro está que, muchas veces apartarnos de los
irresponsables implicará dejar de cumplir con ciertas responsabilidades
APARENTEMENTE. La disciplina
‘esposo’ implica cumplir con muchas responsabilidades y entre éstas, al ser
jefe de familia, una de las responsabilidades es guiar a la esposa a cumplir
con sus responsabilidades. Cuando el objetivo de alguna responsabilidad no es
logrado, ciertamente yo debería insistir por logarlo, pero vigilando siempre
que, por el hecho de estar insistiendo, no termine yo siendo irresponsable en
otras disciplinas, como la de ser padre. Muchas
veces las diferencias maritales terminan causando fricciones tan graves que
terminan afectando el sano desarrollo de los hijos.
El Juego por nuestros Mundos es tan serio que exige de
nosotros evaluar cada movimiento o jugada que vamos a ejecutar, a los fines de
realizar sólo las jugadas que me provean de excelente puntuación positiva o, a
lo menos, que los puntos negativos no sean muchos. Es lo que yo llamo evitar
cagar sobre la mierda. Es posible que, debido a los
desacuerdos en los acuerdos, se haga necesario que abandones a tu esposa, para
evitar males mayores, pero procura que este abandono de tus responsabilidades
no sea porque simplemente sientes que te has enamorado de otra mujer, la cual
crees que si cumplirá con sus responsabilidades. Además, siempre
recuerda que, el hecho de rescindir de tus
responsabilidades como esposo no implica rescindir de tus responsabilidades
como padre. Incluso debes aceptar que, por el hecho de seguir cumpliendo con
tus responsabilidades de padre, debes seguir cumpliendo con algunas de las
responsabilidades de esposo (sostén del hogar) en atención a tus
responsabilidades de padre.
Como ocurre en las Olimpiadas Mundiales, en El Gran Juego, siempre es
posible retirarse de alguna disciplina en la cual me haya anotado –por decisión
propia o accidentalmente- cuando sienta que no estoy dando la talla. Pero
entiéndase que, antes de retirarme debo asegurarme de que he dado lo mejor de
mí, por lograr vencer en esa disciplina. Dar lo mejor de mí significa que me he
esforzado mucho por cumplir con mis responsabilidades, incluyendo la de educar
a otros para que cumplan con las suyas.
Claro está que, hay
disciplinas que jamás puedo abandonar y que debo jugar toda mi vida, con la
mayor responsabilidad posible. El mejor ejemplo de este tipo de
disciplina es la del padre. ¡Nunca dejamos de ser padres!, incluso cuando
nuestros hijos se aparten de nosotros por no querer cumplir con sus
responsabilidades de hijos. Consecuentemente, cuando ese hijo pródigo –que no
quiso cumplir con sus responsabilidades de hijo- se arrepienta de su mala
actitud y decida volver a tu vera, pues debes aceptarlo y seguir cumpliendo con
ese hijo tus responsabilidades de padre.
De la misma manera, si un hijo tuyo no quiere cumplir con
sus responsabilidades de hijo y ha cumplido con la mayoría de edad, pues, en
atención a tus responsabilidades de padre debes apartarlo de tu vera, para que
haga su vida. Pero recuerda que, rescindir de tus obligaciones de padre, es
solo en apariencia, solo por intentar que tu hijo recapacite, por lo que
siempre deberás estar pendiente de él, así sea a la distancia, para brindarle
tu apoyo en situaciones que tu responsabilidad de padre deba activarse, sin
detrimento de tu propia responsabilidad. Como podrán apreciar, no es nada
sencillo El Juego por nuestros Mundos. Hasta ahora no entiendo por qué
decidimos Jugar.
¡Ah! ¡Si! ¡Ya lo recordé! ¡LA AMISTAD DE NUESTRO AMOROSO
PADRE DIOS!!!
27. RESPONSABLES
INTEGRALMENTE
Una realidad que me cuesta sembrar en la aceptación de la
gente es el hecho de que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios nos instruyó el
CRECER, se refería a “Crecer física, mental, material y espiritualmente”.
Algunos se dedican tanto a crecer física y materialmente, pero se olvidan de la
mente y del espíritu. Otros le dedican mucho tiempo a lo espiritual y se
olvidan de lo físico, de lo material y de lo mental. De los dos grupos, es
preferible formar parte del segundo, pero cuidado no vayan a hacer como la
monjita aquella del Cusco.
CRECER implica
desarrollarse en un sinfín de disciplinas. Todos y cada uno de los que hemos decidido participar
en El Gran Juego debemos aprobar con buen puntaje todas y cada una del sinfín
de disciplinas, ya sea en esta vida o en las siguientes. Para realmente CRECER
todos debemos participar en el Multidecatlón de Las Olimpiadas Diseñadas por
nuestro Amoroso Padre Dios. Como son tantas las disciplinas, evidentemente no
alcanza una sola vida para lograr participar en todas las disciplinas y mucho
menos para superarlas con excelente puntaje, por lo que debemos vivir muchas
vidas para lograrlo.
Pero tristemente, nadie parece tener conciencia de que
estamos jugando un Juego Muy Serio y consecuentemente Juegan con desdén, en la
mayoría de las disciplinas que se inscribe, en cada vida. Ocurre entonces que, aquellas disciplinas que no logras superar con buen puntaje
en una vida, te quedan como materia pendiente para la siguiente. Por
eso es tan importante que comprenda que, en cada vida, debemos esforzarnos por ser
responsables integralmente, porque debemos
vigilar todas y cada una de las disciplinas en las que estoy inscrito y
procurar hacernos expertos en tales disciplinas.
¿Cómo sé yo que estoy inscrito en alguna disciplina?
Pues, ¡CUENTA TUS DONES!!! Todo aquello que en
esencia puedes hacer es porque se te ha proveído de un Don para hacerlo y, de
alguna forma o manera, todo aquello lo cual estás capacitado para hacer es una
disciplina, en la cual te inscribiste para participar. Quizás te
rías al leer algunas pocas disciplinas en las cuales te has anotado, en las que
muy probablemente estés participando con flojera o desdén.
Ya les indiqué que, CRECER implica estar en un punto de partida (lugar, tamaño, cantidad, …) el cual debo superar (avanzando, creciendo, aumentando). Evidentemente, para lograr avanzar, crecer, aumentar debo contar con ciertas herramientas, bienes, … dones, que me permitan CRECER. ¡Quieres conocer tus dones?, pues te enumeraré algunos y te cuestionaré para que evalúes si estás haciendo buen uso de ese don para CRECER física, mental, material y espiritualmente.
- ¿Puedes ver? Entonces cuentas con el don de la vista. ¿Frecuentemente pisas caca de perro en la calle y luego te ríes? ¿Sabes por qué te ríes? Pues porque quizás no estás tomando en serio el don de la vista, el cual se te dio para que mínimamente no pises caca de perro. ¿Te molestas cuando pisas caca de perro, pero aun así sigues pisando caca de perro al caminar? Pues, según lo veo yo, tu molestia es pura ira en contra del perro que depuso la caca. Si apaciguaras esa ira, en contra del perro, y te esforzaras por caminar pendiente de no pisar caca de perro, entonces estarías creciendo mental y espiritualmente, porque estarías desarrollando tu capacidad perceptiva y deslastrándote del vicio de la ira.
- La vista también te facilita el aprender a leer. ¿Aprendiste a leer? ¡Bien por ti! Has aprovechado, un poco más, el precioso don de la vista. Pero cuidado y no te vayas a quedar estancado en el nivel de los analfabetos funcionales, aquellos que saben leer, pero no entienden lo que leen. Si te esfuerzas por conocer el significado de cada palabra que lees, con seguridad crecerás mentalmente, porque estarás aumentando tu bagaje cultural, pero también estarás creciendo espiritualmente, porque al aplicar estos conocimientos en la lectura de La Palabra Divina llegarás a Conocer a Dios. Ocurre también que, si al caminar te acostumbras a apreciar los colores de las flores del campo y agradecer a nuestro Amoroso Padre Dios por tanta belleza, ciertamente el Don de la Vista te estará ayudando a crecer espiritualmente.
Aunque evaluar únicamente el don de la vista y sus múltiples beneficios para ayudarnos a CRECER física, mental, material y espiritualmente, alcanzaría para aclarar muchas cosas, no me puedo detener en tan magnifico don, porque les dejaría sin algunas otras enseñanzas, respecto a nuestra responsabilidad integral. La responsabilidad integral nos obliga a CRECER cada día un poco más, lo que significa SER MEJOR CADA DÍA. Integral significa tomar en cuenta todos los componentes de cada disciplina. De manera que, no tomar en cuenta uno que otro componente de cada disciplina, por considerarlo trivial o poco importante, pudiera significar no superar la prueba que implica la disciplina, porque El Sumo Justo Juez que nos Está Evaluando Toma en cuenta la perfecta ejecución de cada movimiento y nos da puntos por cada uno de los movimientos que ejecutamos en cada disciplina que nos anotamos.
- Les parecerá ridículo, pero, ‘conducir un vehículo’ es una disciplina, para lo cual muchos no se logran anotar. De manera que, si has logrado aprobar el examen de conducir y cuentas con la Gracia de tener un vehículo, hazte responsable integralmente de todos los dones con los que cuentas, que te han permitido el beneficio de manejar un vehículo cada mañana, para ir al trabajo, para ir de compras, … para el disfrute familiar. Eres un irresponsable si cada mañana te levantas tardes para ir a trabajar y luego conduces aceleradamente para intentar llegar temprano a tu trabajo. ¿Acaso no eres consciente de que un automóvil es un arma mortal si no lo conduces responsablemente? ¿Por qué bebes alcohol, chateas por el celular, … te distraes, cuando estás conduciendo? Hacerse un conductor experto no significa hacerse un loco conductor de vehículos, sino que significa SER RESPONSABLE AL CONDUCIR UN VEHÍCULO.
- Otra disciplina para la que nos anotamos es la de cocinar. Parece ridículo, pero, cocinar es una disciplina en El Gran Juego, porque todos y cada uno de nosotros en algún momento tenemos que aprender a cocinarnos los alimentos, para evitar que otros nos brinden ese servicio, el cual ciertamente podemos hacer nosotros. ¡Quien más sirve más ama! ¡Quien poco sirve poco ama! De manera que, participar en la disciplina ‘cocinar’, nos ayuda a aprender un servicio, que nos asiste a ganar puntos sirviendo. Luego, inscribirnos en una disciplina implica el esforzarnos por hacernos expertos en esa disciplina para poder competir con los mejores. Consecuentemente, si cada día cocinas los mismos platos, evitando aprender a cocinar nuevos platos, pues estás evitando hacerte un experto en la cocina, lo que implica que estás huyendo de la competencia de la disciplina cocinar. Si bien es cierto que parece una disciplina poco importante, porque hay muchos que la pueden ejecutar y quizás no hace falta que tú participes, pues no deja de ser una disciplina en la cual, en alguna vida, tendrás que participar. ¡TODOS TENEMOS QUE PARTICIPAR EN TODAS LAS DISCIPLINAS DEL MULTIDECATLÓN!!!
Ocurre entonces que, ya sea en
esta vida o en las siguientes, tendrás que aprender a cocinar, entonces ¿por
qué no hacerlo ahora y salir de esa materia de una vez? ¿Qué te
cuesta aprender algunas medidas y conocer el valor culinario de algunos
alimentos y especies? ¿Por qué te cuesta recordar que por cada taza de harina
de maíz debes añadir una taza de agua? ¿Por qué eres tan flojo para hacerte un
experto en la cocina si es tan fácil? Creo que te ocurre lo mismo que te ocurre
con muchas otras disciplinas: NO TE HAS HECHO CONSCIENTE DE QUE DEBES CRECER
INTEGRALMENTE, o lo que es lo mismo: FÍSICA, MENTAL, MATERIAL Y
ESPIRITUALMENTE.
Cuando te hagas consciente de que debes ser responsable integralmente entonces comprenderás que no es lógico que frecuentemente se te queme el arroz y encima de eso te rías por ser tan descuidado. En algún momento tendrás que percatarte que, el arroz se te quema justamente porque eres un descuidado y no estás haciendo uso de los muchos dones que se te Han Otorgado para que tú lograrás cocinar. No es posible que, frecuentemente las camisas te queden algo arrugadas al plancharla y que tú no tomes consciencia de que cada día debes planchar mejor. No es posible que sigas dejando los platos sucios tirados en la mesa, algún día tendrás que entender que, aunque tengas servicio, debes aprender a servir y a hacer muchas cosas, que quizás otros hacen por ti. No es posible que cada vez que entres en la cocina a prepararte un sándwich pareciera que entró un huracán a la cocina y dejó todo desordenado y sucio… ¡DIOS ES UN DIOS DE ORDEN!!! ¡No es posible que sigas cometiendo los mismos errores, una y otra vez, y que no hagas nada por ser mejor cada día!!! ¡Eso es vivir como si estuvieran muertos!!! ¡Hay que dejar de ser zombis!!! Hay Mirar más que ver, escuchar más que oír, conversar más que hablar, estudiar más leer por leer, orar más que rezar … caminar, comer, beber, ducharse, lavar, planchar, … VIVIR CADA DIA SIENDO MEJORES QUE AYER. ¡LA PERFECCIÓN ES LA META!!! “¡Vosotros, pues, sed perfectos como es Perfecto nuestro Padre Celestial!!!” –(Mateo 5:48)-.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
No hay comentarios:
Publicar un comentario