12. APARENTE
AUSENCIA DE DIOS
Si El Fin de El Juego es Conocer a Dios y El Premio es La Amistad de
nuestro Amoroso Padre Dios. Evidentemente, al ser un Juego, en el cual debemos
esforzarnos por llegar a La Meta, no debe ser nada fácil lograr Conocer a Dios
y mucho menos fácil obtener Su Hermosa Amistad, porque si todos llegaran a La
Meta con facilidad, entonces para qué competimos.
Consecuentemente, además de la extremada presencia de Satanás, seduciéndonos
para extraviarnos, durante el Juego por nuestros Mundos, es preciso reconocer y
aceptar que se hace necesario que nuestro Amoroso Padre Dios Se Esconda,
durante gran parte de la realización de El Gran Juego, a los fines de que nos
esforcemos por Encontrarle. De
manera que, se nos torna verdaderamente difícil avanzar hacia La Meta, en un
Juego donde Satanás está cerca de cada uno de nosotros diciéndonos que Dios no
existe y con nuestro Amoroso Padre Dios Escondiéndose, como Confirmando lo que
Satanás nos susurra. Consciente de éste terrible dilema es que constantemente
les reitero que hemos venido a Jugar un Hermoso, PERO MUY SERIO, Juego. De
manera que, tomen consciencia
de la seriedad del Juego por nuestros Mundos.
Una hermosa canción dice que: “Cuando Dios Guarda
Silencio es porque Está Filmando …” lo que hacemos, ante Su Aparente Ausencia. De
manera que, el hecho de que Parezca Ausente, no quiere decir que no nos Está Viendo.
Nuestro Amoroso Padre Dios Se Esconde para Ver qué hacemos cuando Él No Está.
Tengan claro que, es imposible que Él Esté Ausente, porque el forma parte de
todas las cosas y todas las cosas están en Él.
Sin embargo, nuestro Amoroso Padre Dios siempre Se las
Ingenia para Parecer Realmente Ausente, por lo que es comprensible que el
pueblo de Israel, al sentirse desamparado, abandonaba con facilidad a nuestro
Amoroso Padre Dios y se alejaba de Él, prostituyéndose, rindiéndole culto a
otros falsos dioses. No es nada sencillo mantenerse
firme en la fe en El Único Dios Verdadero cuando Éste Parece Ausente, sobre
todo si Satanás está pegado a nuestros oídos susurrándonos: “Mira lo bien que
le va a aquel moabita por rendirle culto a Baal. ¿No te animas a rendirle culto
a Baal, para que te vaya mejor que con Ese Yahweh, que no está pendiente de tus
necesidades?”.
En La Palabra Divina podemos apreciar, entre líneas y en
las líneas, que Dios Se Esconde frecuentemente, pero esto no quiere decir que
debamos dejar de rendirle culto a El Único Dios Verdadero y mucho menos ir en
pos de falsos dioses. Todo lo contrario, al
sentirnos abandonados de Dios es cuando más tenemos que esforzarnos por
Buscarle, porque justamente para eso Se Esconde.
Nuestro Amoroso Padre Dios Se Esconde justamente para ver si realmente lo
amo a Él más que a todas las cosas y, pese a Su Ausencia, manifestada muchas
veces en la ausencia de las cosas materiales, me mantengo firme en la fe y no
dejo de rendirle culto, a pesar de la desolación que pudiera sentir. Entonces oro con mayor intensidad y me enclaustro para
dedicarle la mayor parte de mi tiempo disponible.
Incluso los ‘Escogidos de Dios’ han sentido la
Aparente Ausencia de Dios en sus vidas. Quizás con la única excepción de Moisés, todos los
‘Escogidos de Dios’ jamás vieron a nuestro Amoroso Padre Dios, durante sus
vidas terrenales. Moisés incluso
únicamente pudo ver La Espalda de Dios –(Éxodo 33:12-23)-. Y, aunque
pareciera que muchos ‘Escogidos de Dios’ hablaban constantemente con nuestro
Amoroso Padre Dios, frente a frente, esto realmente no era tan así de sencillo.
La mayoría de los ‘Escogidos de Dios’ veían a Dios u oían Sus Palabras sólo en
sueños o por simple inspiración. De hecho, cuando el hermano de Moisés y la
esposa murmuraron en contra de Moisés, Yahweh Les Aclaró que ningún ‘Escogido
de Dios’ habla Cara a cara con Dios, sino que nuestro Amoroso Padre Dios se
comunica con ‘Sus Escogidos’ frecuentemente en sueños o por Inspiración Divina
o por Su Palabra Escrita, pero difícilmente –exceptuando quizás únicamente a
Moisés- Cara a cara –(Números 12:1-9)-.
De manera que, incluso los ‘Escogidos de Dios’ tienen que
conformarse con oír Las Instrucciones de nuestro Amoroso Padre Dios de vez en
vez y sólo en sueños o por simple Inspiración o en Su Palabra Escrita o por
Señales. Claro que, algunos ‘Escogidos de Dios’ han contado con la Hermosa
Gracia de que nuestro Amoroso Padre Dios Les Envíe a Algunos de Sus Ángeles
para Comunicarles alguna Misión o Profecía, pero esto no ocurría
frecuentemente. De hecho, en La Palabra Divina podemos apreciar muchos ejemplos
de estos ‘Escogidos de Dios’ sintiéndose abandonados de Dios. Elías, por
ejemplo, pese a ser uno de los más grandes Profetas, tan grande que mereció ser
Asunto al Cielo, muchas veces sintió que Dios le había abandonado –(1Reyes
17:17-24 / 19:1-8). De hecho, Las Manifestaciones de nuestro Amoroso Padre Dios son tan
poco frecuentes y tan frágiles (Sueños borrosos, Inspiraciones dudosas, Palabra
escrita por hombres, Señales borrosas, …) que incluso los grandes Profetas
llegan a tener dudas acerca de El Mensaje Recibido –(1Reyes 13:11-34)-, por lo
que deben ser muy cuidadosos y mantenerse vigilantes para darle la exacta
interpretación a El Mensaje, evitando desviarse de lo que realmente se nos
quiere comunicar.
Vuelvo y les repito, Las Aparentes Ausencias de nuestro
Amoroso Padre Dios no son para que dejemos de rendirle culto, sino todo lo
contrario. Cuando nuestro Amoroso Dios Se Esconde es para Ver qué hacemos
durante Su Ausencia: ¿Te quejarás? ¿Te pondrás a llorar de tristeza? … ¿Irás en
pos de falsos dioses? Muchos son los que, ante La Aparente Ausencia de Dios
abandonan a Dios y le rinden culto a falsos dioses (dinero, comida, sexo, …
falsas religiones) y se olvidan de El Único Dios Verdadero. Y justamente, por
ésta triste realidad del comportamiento humano, es que nuestro Amoroso Padre
Dios Se Esconde, para Verificar quiénes son los que verdaderamente se mantienen
firmes en la fe en El Único Dios Verdadero, pese a la dureza de las Pruebas a
que se nos pudieran someter. Recuerdan que les dije que: ¡PROBAR CONSISTE EN VERIFICAR O DEMOSTRAR LA
AUTENTICIDAD DE UNA COSA!!! Pues, lo que nuestro Amoroso Padre Dios Hace al
probarnos es verificar si realmente lo amamos sobre todas las cosas, a pesar de
Su Aparente Ausencia.
¿Se imaginan qué sería de nosotros los Creyentes si
Abraham se hubiera sentado a quejarse y a llorar ante las Pruebas a las que fue
sometido? Después que Abraham se había instalado en Canaán, la tierra a la que
lo Envió Yahweh, resultó que nuestro Amoroso Padre Dios Se Escondió y hubo mucha hambre en aquella región
–(Génesis 12:10)- y Abraham no se sentó a quejarse ni a llorar. Bien
pudiera haberse quejado contra Dios y reclamarle el hecho de haberle enviado a
habitar en una tierra que dejaría de producir frutos. ¡Pero no! Abraham
simplemente decidió irse a Egipto. Sabemos que Abraham no se quejó contra Dios
porque, la misma Palabra nos dice entre líneas, que Abraham decidió irse a Egipto a pasar una TEMPORADA,
lo cual nos indica que ciertamente tenía previsto volver a aquella tierra que
nuestro Amoroso Padre Dios Le Había Entregado en herencia. ¡Abraham jamás
renegó de El Único Dios Verdadero ni dejó de rendirle culto ni de esperar en
Sus Promesas!!!
¡CUANDO SIENTAS A DIOS AUSENTE BÚSCALO CON MAYOR FERVOR!!!
Dedícale más tiempo a la oración, a escudriñar
La Palabra Divina, a reunirte con otros Creyentes, … a aumentar tu Conocimiento
de nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de Obtener La Gracia de Su Hermosa
Amistad, la cual únicamente han de obtener aquellos que se esfuercen muchísimo
por Obtenerla, superando todas las Pruebas.
13. ALABA
A DIOS
Muchos
entienden que las Pruebas significan ‘sufrimiento’, porque se sienten
‘lastimados’ al ser ‘probados’. Pocos son los que comprenden que, las
‘seducciones de Satanás’ también son una Prueba, puesto que, al ofrecernos
riquezas, cargos, casas, … aparentes ‘bienes’ materiales, nos invita a dejar de
creer en El Único Dios Verdadero, para que creamos en los dioses (dinero,
poder, … placeres) con los que Satanás nos ‘seduce’. Por eso les invito a seguir el consejo de Ignacio de
Loyola, quien frecuentemente nos recordaba que teníamos que aprender a hacer
uso de las cosas materiales “TANTO CUANTO NOS AYUDEN A LLEGAR AL CIELO”.
Ahora bien, no sería un buen hermano si, antes de
proseguir, no les doy las claves para superar las Pruebas, lo más dignamente
posible. Si me vienen comprendiendo, ya deben haber concluido que las Pruebas
surgen cuando nuestro Amoroso Padre Parece Ausente. Luego, si han comprendido
lo que Realmente Es Dios, ya deben comprender que Es Imposible que nuestro
Amoroso Padre Dios Se Encuentre Ausente de nosotros, porque forma parte de
nosotros y nosotros somos parte de Él. No por casualidad, sino por Providencia,
Pablo concluyó que: “En Dios vivimos, nos movemos y existimos”
–(Hechos 17:28)-.
Comprendiendo lo anterior, muchos se preguntarán: “Y si
Está Presente, ¿Por qué Parece que No Lo Está y Permite que yo sea probado?”.
Pues porque de eso se trata El Gran Juego, de mantenernos firmes en la fe, a
pesar de las Pruebas. Si no somos Probados, entonces ¿cómo se nos asignará algún
puntaje para saber si somos dignos de El Gran Premio? Las Pruebas son
necesarias para que nosotros demostremos que, a pesar de los sufrimientos, a
pesar de las seducciones, a pesar de las riquezas, a pesar de nuestros avances
científicos, … a pesar de nuestros, muchos o pocos, bienes y males materiales, ESTAMOS
DISPUESTOS A SEGUIR ALABANDO A EL ÚNICO DIOS VERDADERO.
Pese a la oscura evolución etimológica de la palabra
‘Alabanza’, quiero usarla en este contexto debido a una hermosa canción que nos
invita a ALABAR A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS EN TODO MOMENTO. Extrañamente, la
palabra ‘Alabar’ evolucionó desde el significado ‘abofetear’ hasta el que hoy
en día le damos ‘Hacer a alguien digno de mérito’ o ‘merecedor de nuestro
respeto y admiración’. Consecuentemente, la
clave para lograr aprobar dignamente las Pruebas, es Hacer de nuestro Amoroso
Padre Dios El Único Verdaderamente Digno de nuestro respeto y admiración.
Y para lograr esto, es en extremo aconsejable que, recordemos siempre esa
Hermosa Realidad dedicando gran parte de nuestra vida a orar, cantar himnos,
leer Las Sagradas Escrituras, … demostrarle a Dios que verdaderamente lo
Respetamos y lo Admiramos.
Alabar
a Dios es un ejercicio que va mejorando conforme más lo practicamos. Benito Abad decía: “Ora ed labora”, o lo que es lo
mismo: “Mientras estás trabajando dedícale tiempo a la oración” y, cuando no
estés trabajando, pues dedícale más tiempo a la oración. ¡SI HACEMOS DE NUESTRA VIDA UNA ORACIÓN
SUPERAREMOS TODAS LAS PRUEBAS!!!
El ejercicio de hacer de la vida una oración no
es nada complicado, pero sí muy beneficioso, porque aquel que logra hacer de su
vida una oración (hablar con Dios a cada rato, escudriñar Las Sagradas
Escrituras, … cantar Himnos mientras trabaja), logrará estar en La Gracia de
Dios, cada instante de su vida y CON LA GRACIA DE DIOS NADA ES IMPOSIBLE.
Claro que, estar en La Gracia de Dios no evitará las necesarias Pruebas,
porque el hecho de estar en apariencia dedicándole nuestra vida a Dios, no
significa que realmente estemos creciendo espiritualmente, porque son muchos los que se acostumbran a rendirle culto a Dios
mientras están en la opulencia de la vida material, pero que al faltarle alguna
cosa (dinero, trabajo, casa, autos, hijos, mujeres, … salud), estarían
dispuestos a venderle su alma al diablo, con tal de volver a tener esas cosas.
Es justamente la inferencia que Satanás le afirma a Dios, que probablemente
siempre ocurra: “¿Te crees que Job teme a Dios por nada? ¿No ves que los has rodeado de
protección, a él, a su casa y a todas sus posesiones? … ¡PERO PRUÉBALO! y te
apuesto a que te maldice a la cara” –(Job 1:9-11)- … “¡Piel
tras piel! El hombre da por su vida todo lo que tiene. Pero trata de ponerle la
mano encima, dáñalo en los huesos y en la carne y te apuesto a que te maldice a
la cara” –(Job 2:4-5)-.
Al
leer el Libro de Job nos enteramos que, las Pruebas a Job surgieron porque
disponía de muchos bienes materiales. Es concluyente que, incluso los bienes
materiales pueden alejarnos de Dios, si nos acostumbramos mucho a ellos. Esto
ocurre porque, al no darle un buen uso a los bienes materiales –cosa que Job le
permitía a sus hijos- éstos suelen generar en nosotros algún vicio (avaricia,
gula, … lujuria). De hecho, por mucho que nos esmeremos
en Alabar a Dios por lo mucho que nos Otorga –lo cual hacía Job frecuentemente-
si Dios Observa que estamos demasiados acomodados en los bienes materiales,
casi hasta el punto de rendirles culto –enviciarnos-, pues permite que se
active la Prueba, a los fines de recordarnos que no debemos ser idólatras.
Justamente, El Gran Juego se trata de ir superando Pruebas, para
demostrarle a nuestro Amoroso Padre Dios que somos dignos de Su Amistad. Y,
aunque La Gracia de Dios no nos exime de las Pruebas, ciertamente nos ayuda a
superarlas. Pero claro
que, mientras más tiempo dediquemos a la oración, a escudriñar Las Sagradas
Escrituras, a cantar Himnos a Dios, … a demostrarle a nuestro Amoroso Padre
Dios que Es El Único Digno de nuestro respeto y admiración –‘Alabar a Dios’-,
pues mayor será La Gracia de Dios con la que contaremos para superar las
Pruebas.
Cuando te ejercitas en ‘Alabar a Dios’ –Tener a
Dios Siempre Presente-, llegará un momento en el que comprenderás que ni
siquiera tu vida es más importante que Dios –porque Solo Él Es Digno de Respeto
y Admiración-. En ese momento las Pruebas comienzan a hacerse innecesarias,
porque, tanto nuestro Amoroso Padre Dios como Satanás, se percatan de que no
hay sufrimiento alguno que te haga renegar de Dios. Sin embargo, las Pruebas no
desaparecen porque siempre es posible
sacar de cada uno de nosotros lo mejor. Consecuentemente, siempre debemos estar vigilantes –a
la derecha, a la izquierda, al frente y atrás-, porque Satanás nunca descansa
en su Misión de intentar extraviarnos –alejarnos de Dios- y sabe que siempre es
posible que sucumbamos a sus tentaciones de enamorarnos más de las cosas que de
Dios.
Para no dejarles en ascuas, respecto a la oscura
derivación etimológica de ‘Alabar’, les cuento que, esta palabra tiene su
origen en la palabra latina ‘alapa’, que significa ‘bofetón’, lo cual era un
ritual que se realizaba cuando se liberaba a algún esclavo, entonces se le daba
un ‘bofetón’ en señal de que ya era libre. Con el paso del tiempo, este ritual
se fue extendiendo en otras culturas medievales, en las que un superior
acostumbraba a darle un ‘bofetón’ o un ‘espaldarazo’ a algún subordinado, en
señal de que le estaba otorgando a su subordinado algún tipo de mérito o
agradecimiento, por labores realizadas. Es así como, ‘Alapa’ terminó
considerándose el ritual de ‘Agradecer a Dios’ por los muchos bienes que nos
Otorga. ¡Misterios de nuestra religiosidad!!!
Ahora bien, siempre hay que tener presente lo que nos
recuerda el Misal Romano, en su Prefacio
Común IV: “… Pues aunque no necesitas
nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones Te enriquecen, Tú Inspiras y Haces
Tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación …”. De
manera que, comprendiendo que nuestro Amoroso Padre
Dios no necesita nada de nosotros, porque Él Es Infinitamente Pleno, debemos
concluir que, cuando decidimos hacer de Dios ‘El Único Merecedor de nuestro
respeto y admiración’, y vivimos en consecuencia (Alabándolo constantemente,
con todo nuestro corazón, con todo nuestro espíritu, con todo nuestro ser), lo
hacemos es para nuestro bien. De allí que, mi mejor consejo para superar las
Pruebas, vengan de donde vengan, es ALABAR A DIOS EN TODO MOMENTO.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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