22. COMPETIR
EN BUENAS ACCIONES
Yo no creo que sea que no conocen Las Reglas, más bien
estoy segurísimo que sufren de ‘pereza’ y por eso no
se esfuerzan por, además de conocer Las Reglas, aplicarlas en sus vidas.
Y tienen ‘pereza’ de aplicar Las Reglas porque creen que las conocen y las
están aplicando. ¿Han leído la Parábola del fariseo y el publicano? –(Lucas
18:9-14)-. Pues, aunque no lo crean, muchísimos de
ustedes son aquel fariseo, que creía estar cumpliendo con Las Reglas, porque en
apariencia las conocía.
Si realmente queremos conocer algún lugar, alguna
persona, … alguna cosa, con toda seguridad nos esforzaremos por acercarnos a
ese lugar, a esa persona, a esa cosa, para conocerla. Ya estando cerca, si
realmente queremos conocer ese lugar, pues lo recorremos íntegramente. Si
realmente queremos conocer a esa persona, pues le hacemos preguntas personales.
Si realmente queremos conocer esa cosa, pues tenemos que esforzarnos por
separarla en partes para saber cuál es su composición y para qué nos puede
servir. Así ocurre con Las Reglas, si no las
desglosamos, las separamos en partes y analizamos cada parte por separado, pues
jamás las conoceremos.
Si cuando lees “Amar a Dios sobre todas las cosas” crees
que Dios te está pidiendo que lo ames, porque Él necesita ser amado, pues no
has aprendido nada de Dios. Todas y cada una de Las Reglas deben ser sometidas
a un fuerte escrutinio de nuestra parte, si realmente deseamos saber que nos
está pidiendo nuestro Amoroso Padre Dios con cada una de Las Reglas.
¡Acostúmbrense a leer con conciencia de lo que leen! No se conformen con simplemente leer dando por entendido lo que leyeron,
sobre todo si se trata de leer La Palabra Divina, la cual tiene muchos secretos
inmersos en muchas palabras.
Cuando leí en el Corán “Competid en buenas
acciones” (5:48 Sura 113) sentí que se me confirmaba el sueño de la noche
anterior: “¡ESTAMOS JUGANDO!!!”.
Pero Sentir esta confirmación, si bien es cierto fue motivo de grande dicha, me
hizo sentir también la Responsabilidad de lo que se me Revelaba.
Consecuentemente, comencé a esforzarme por desmenuzar El Mensaje Revelado, para
comunicárselos lo mejor posible.
Lo que me ha ayudado muchísimo a conocer Las
Reglas es procurar desmenuzar las palabras que contienen cada Regla, procurando conocer su significado etimológico. Esto es porque, NINGUNA
PALABRA SALE DE LA BOCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIN RAZÓN O SENTIDO
ALGUNO. ¡Toda Palabra que Sale de La Boca de nuestro Amoroso Padre
Dios Es Eficiente! Consecuentemente, debemos esforzarnos por comprender lo que
realmente nuestro Amoroso Padre Dios nos Quiere Decir. No nos conformemos con creer que entendimos. ¡Esforcémonos
por comprender! Esta es justamente la
diferencia entre oír y escuchar.
La palabra ‘competir’
viene del latín ‘competere’, que significa ‘luchar
para conseguir un premio’. Ya
al comprender la etimología de la primera palabra de esa oración, evidentemente entendemos que no se trata de un simple juego,
sino de un ‘juego deportivo’, el cual aceptamos jugar para obtener algún premio.
La etimología de ‘competir’ también nos indica que, para ganar el premio
debemos ‘esforzarnos’, tanto cuanto los componentes léxicos de ‘competere’ son
el prefijo ‘con’ que indica ‘junto o completo’ y ‘petere’, que indica ‘buscar o
atacar’, lo cual nos indica que, formamos parte de
un grupo –junto o completo- que busca empeñosamente lograr un objetivo o meta.
Pareciera que ya tenemos claro qué es lo que venimos a
hacer y de que se trata El Gran Juego, puesto que aparentemente todo el mundo
sabe que significa ‘buenas acciones’. Pero les aseguro que se quedan cortos si
suponen que ‘buenas acciones’ significa simplemente hacer el mayor bien
posible. La palabra ‘bueno’ viene del latín ‘bonum’, que significa ‘conveniente’, dado que deriva del latín
arcaico ‘duenos’, que significaba ‘eficiente’, o lo que es lo mismo: ‘que actúa
y logra un efecto’. Luego, una bomba, al estallar y matar mucha
gente, podemos decir que es buena, tanto cuanto logra eficientemente el efecto
que se esperaba de ella, aunque sus efectos sean malos para nosotros. Esta
aclaratoria se las hago para recordarles que Satanás
es muy bueno en cumplir con sus asignaciones, tanto cuanto logra el efecto
esperado, aunque este efecto no sea bueno para nosotros. De manera
que, estén vigilantes, porque no todo lo que parece bueno realmente lo es,
ni todo lo que es malo realmente lo es, según la etimología de la
palabra ‘bueno’.
También pareciera que, comprendemos perfectamente la
palabra ‘acciones’, porque evidentemente hace referencia a lo que ‘hacemos o
ejecutamos’. ‘Acción’ viene del latín ‘actionis’, cuyos componentes léxicos son
‘actus’, que significa ‘llevar a cabo’ y ‘ción’ que significa ‘efecto’ o
propiamente ‘acción, movimiento, ejecución’. De manera que, ‘acción’ es el
‘acto de llevar algo a cabo’.
Luego, hemos de suponer que, llevar a cabo algo ha
de suponer algún esfuerzo para lograrlo.
Ahora sí, conociendo la etimología de ‘buenas acciones’, podemos
comprender lo que el Arcángel Gabriel nos vino a comunicar, de parte de nuestro
Amoroso Padre Dios. Etimológicamente, ‘Buenas Acciones’ se refiere a que TODO LO QUE LLEVEMOS A CABO DEBEMOS HACERLO EFICIENTEMENTE.
Evidentemente, si perteneces al equipo de nuestro Amoroso Padre Dios, lo que se espera de ti es que todo lo que hagas, además de llevarlo a cabo eficientemente, sea
algo bueno –conveniente-, tanto para ti como para todos los que te
rodean. Ocurre entonces que, “COMPETIR EN BUENAS ACCIONES”, va más
allá de ‘hacer el bien’.
“Competir en buenas acciones” implica hacer
bien todas las cosas que llevo a cabo. Y, por supuesto, al
ser una competencia, cada día debo ser mejor en lo que hago, tanto cuanto hay
otros intentando hacerlo mejor que yo. ¿Captan la idea? Si cada día
de mi vida no me esfuerzo, por ser el mejor en lo que hago, muy probablemente en
algún momento alguien se me adelantará en la carrera y obtendrá La Preciada
Presea antes que yo. Y no es que La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre
Dios se agote, sino que mientras más pronto yo la
obtenga, pues jugaré más aliviadamente, porque La Presea que Otorga nuestro
Amoroso Padre Dios Es Su Amistad y todo aquel que logra ser Amigo de Dios lo
tiene TODO.
23. RESPONSABILIDAD
AL VIVIR
De manera que, “Competir en buenas acciones” significa “ser responsables
al vivir”. En cada una de nuestras
vidas, todos y cada uno de nosotros nos inscribimos en alguna competencia.
Hay competencias que son obligadas inscribirlas, así como también es obligatorio
participar en la competencia, como es el hecho de ser hijos, tanto cuanto, al
nacer, necesariamente somos hijos y debemos esforzarnos por ‘CUMPLIR
EFICIENTEMENTE CON ESE ROL’. Incluso, si fuéramos hijos abandonados, aun así,
debemos esforzarnos por ser el mejor hijo de aquel que nos adopte como a tales.
Ser padres es una competencia en la cual cada quien decide o no anotarse,
aunque algunos se anotan accidentalmente –al tener relaciones sexuales sin protección-.
Estudiar, trabajar y otras muchas disciplinas de la vida,
son competencias en las que cada quien decide anotarse, aunque ciertamente a
algunos se les complique el hacerlo, por nacer en lugares en donde se dificulta
estudiar o trabajar y algunas otras disciplinas, debido al karma. Muy
probablemente a aquellos que se les dificulta
inscribirse en alguna disciplina es porque abusaron o mal utilizaron esa
disciplina en vidas pasadas. Luego, esto no quiere decir que no
deban esforzarse por inscribirse en esas disciplinas que desean participar,
pese a las dificultades, porque a todos se nos ofrecen las mismas oportunidades
de participar, solo que a los que han venido desempeñando mejor puntaje, en
esas disciplinas, se les facilita más que a los flojos y los cupos se van
otorgando según el esfuerzo de cada quien.
Cuando nos anotamos en alguna disciplina, ya sea por
decisión propia, accidentalmente o karmáticamente, DEBEMOS hacernos conscientes de la disciplina en la
que estamos anotados y esforzarnos por investigar Las Reglas que corresponden a
esa disciplina, para desempeñarnos
profesionalmente en el ejercicio de la misma, hasta alcanzar el rango de
expertos. Todos nacemos anotados en la ‘disciplina de hijos’, por lo
que todos debemos investigar acerca de Las Reglas que rigen esa disciplina,
particularmente la anotada en La Regla Madre, la cual conocemos como El
Decálogo, en el cual se nos instruye “Honrar a padre y madre”, para que nos
vaya bien. Los que resulten anotados en la ‘disciplina de padres’ –por decisión
propia o accidentalmente-, tenemos que indagar acerca de Las Reglas que rigen a
esa disciplina, incluyendo aquella de “Corrige a tu hijo con la vara y así no
conocerá el infierno” –(Proverbios 23:13)-, recordando siempre que la
corrección con vara debe realizarse sin odio –(Proverbios 19:18)-.
Escudriñando Las Sagradas Escrituras podremos descubrir Reglas para cualquier disciplina en la que estemos anotados para competir en buenas acciones. Sin embargo, aunque no conozcan Las Reglas particulares, para cada disciplina en las cuales estén inscritos, el sentido común les debería MOVER SER RESPONSABLES en cualquier disciplina, a los fines de lograr un excelente puntaje. Claro está que, para que nuestro sentido común nos asista en el responsable desempeño de las actividades que debemos ejecutar en la disciplina que nos anotamos, tenemos que tener presente que, nuestra principal responsabilidad es procurar La Gracia de nuestro Amoroso Padre Dios.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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