A LAS PATAS DE CABRA
Creo que he resumido, lo más que pude, lo referente a las
‘patas de cabra’, las cuales no estoy muy seguro que sean de Satanás, tanto
cuanto Satanás no puede mover ni un dedo sino se Lo Autoriza
nuestro Amoroso Padre Dios. Sin embargo, me desperté pensando que,
quizás algunos pudieran tener enormes reservas respecto a lo dilucidado,
porque, de alguna forma o manera, lograron ideologizarlos acerca de la religión
que practican, por lo que consideran La Palabra de Dios algo tan en extremo
Sagradas que prácticamente las idolatran.
Estando convencido de que nuestro Amoroso Padre Dios se
ha esforzado muchísimo por sacarnos de nuestras idolatrías, me tomaré el
atrevimiento de aclararles algunas cosas, que con seguridad ya saben, pero que
Satanás no les permite recordar, porque Satanás se esfuerza muchísimo por mantenernos
en idolatrías. ¡Ese es su trabajo!!! Y sí, es muy común ‘ser idolatras’ aun
siendo seguidores de El Único Dios Verdadero, porque idolatrar es rendirle culto a las cosas y a las personas, por encima de Dios-,
hasta el punto de que parecieran ser dios. Aunque no lo crean, es
muy fácil no percatarnos de que le estamos rindiendo culto al dinero (avaricia),
a los alimentos (gula), a las cosas del vecino (envidia), … a los hijos, a la
vida misma, muchísimo más que a El Único Dios Verdadero.
Ciertamente, La Palabra Divina
debemos venerarla (recordarla siempre con mucho agrado y bien) pero jamás
debemos idolatrarla, porque idolatrar es contrario a La Voluntad de nuestro
Amoroso Padre Dios. Tristemente, ocurre que, muchos creyentes se aferran tanto a las Cosas o a las
Personas Sagradas que las idolatran y las defienden tan vehementemente que
están dispuestos a perder la vida y quitarles la vida a otros por defender La
Palabra de Dios, a los Profetas, … a los Objetos Sagrados. De hecho, nuestra historia está llena de esas
idolatrías enfermizas (La Inquisición, Las Cruzadas, … Más recientemente, los
musulmanes que atentaron contra unos periodistas por colocar a Mahoma en unos
panfletos cómicos).
A algunos extremistas, al idolatrar La Palabra de Dios, o
a los Profetas, o a los Objetos Sagrados, cometen el error de fallar a La Regla
de Respetar la Vida, porque la vida nos ha sido otorgada por Dios y sólo Dios
nos la puede arrancar. Yo tengo claro que, en La
Palabra de Dios podemos leer pasajes en los cuales El Mismo Dios les indica a
sus ‘Escogidos’ que deben quitarle la vida a los idólatras, pero cuidado con extrapolar
(aplicar a un ámbito determinado
conclusiones obtenidas en otro) esas realidades a nuestros tiempos, porque
en los primeros tiempos se hacía necesario eliminar a los idólatras a fin de
que los ‘Escogidos’ no se dejaran convencer de idolatrar a falsos dioses, pero
en nuestros tiempos no se justifica quitarle la vida a las persona y mucho
menos por no estar de acuerdo con mis creencias, las cuales muchas veces
pudieran ser una idolatría. Y no se justifica simplemente porque, hoy en día, todos y
cada uno de nosotros debemos tener la entereza suficiente y el ‘Conocimiento’
suficiente de El Dios al cual le rendimos culto, como para no dejarnos
convencer por otros de creer en otros dioses.
De hecho, con lo que les estoy Revelando, no pretendo
crear una nueva religión, ni espero que crean en otros dioses, sino que tan
solo les estoy recordando que, La Esencia Ontológica
de nuestro Amoroso Padre Dios es Justamente EL AMOR, por lo que, TODO AQUELLO
QUE NOS CONDUZCA AL ODIO NO ES DE DIOS. Consecuentemente, no debemos
ser tan idólatras de La Palabra de Dios, o de los Profetas o de los Objetos
Sagrados, que sintamos odio por todos aquellos que no respeten nuestras
creencias, o nuestros Libros Sagrados o a nuestros Profetas. “Ha de creer quien quiera creer” – (Corán 18:29 / Sura 69)-.
Claro está que, ciertamente La Palabra de Dios es
Sagrada, pero nunca debemos olvidar que fue escrita, recopilada y traducida por
hombres. Consecuentemente, si bien es cierto que La
Palabra Divina es una Inspiración de nuestro Amoroso Padre Dios, otorgada a
algunos hombres considerados Santos, tampoco es menos cierto que, SON HOMBRES Y
NO DIOSES, por lo que debemos venerarlos, pero jamás adorarlos, porque LA
ADORACIÓN ÚNICAMENTE LE CORRESPONDE A EL ÚNICO DIOS VERDADERO. Los
Profetas son hombres que sólo pueden tratar de interpretar aquello que nuestro
Amoroso Padre Dios les Inspira, pero evidentemente, al estar revestidos de
materialidad, son susceptibles de cometer errores de interpretación de El
Mensaje Divino, porque, al igual que todos nosotros, son propensos a los
susurros de Satanás. Cuando a Satanás se le asignó la Misión de Extraviarnos,
él le comentó a nuestro Amoroso Padre Dios que no se metería con los ‘Elegidos
de Dios’, pero nuestro Amoroso Padre Dios Autorizó a Satanás incluso a intentar
extraviar a los ‘Escogidos de Dios’. Por lo menos esto es lo que entiendo al
leer que Iblís le dijo a Dios: “¡Señor mío! Puesto que me has desviado, les adornaré en la
tierra y les desviaré a todos, EXEPTO A QUIENES SEAN TUS SIERVOS PUROS”, y nuestro Amoroso Padre Dios le replicó: “Éste Es Mi Camino Recto (Ésta Es Mi Decisión
al respecto). En verdad, no tendrás poder sobre Mis Siervos, EXEPTO sobre los
que se extravíen y te sigan” –(Corán 15:39-42 / Sura 54)-. Según
lo veo yo, este EXEPTO es la Autorización dada a
Satanás para intentar ‘desviar’ incluso a los Profetas, porque el Profeta, al
estar revestido de materialidad, goza del Libre Albedrío, y es susceptible de
ser sometido a decidir ‘entre el bien y el mal’.
De manera que, si los Profetas también son susceptibles
de ser movidos por los susurros de Satanás, con mucha más razón los escribas
(aquellos que escribieron lo que Le Dijo Dios al Profeta) y con muchísima más
razón al traductor (aquellos que tradujeron a las lenguas modernas lo que
escribió el escriba que dijo el Profeta que le Inspiró Dios). Como pueden
apreciar, el camino que recorrió El Mensaje de
nuestro Amoroso Padre Dios, para llegar a nuestros oídos, ha sido muy engorroso
y dudoso, porque no tenemos certeza de que lo que escribió el
traductor sea realmente lo que escribió el escriba y mucho menos certeza nos da
el aceptar que el escriba escribió justamente lo que dijo el Profeta.
Esta falta de certeza ocurre porque, muchas veces los
Profetas eran personas iletradas, por no decir analfabetas, y consecuentemente
no pudieron escribir El Mensaje Entregado por nuestro Amoroso Padre Dios, sino
que tuvieron que asignarles esa hermosa tarea a otros, a los cuales se les
denominaba ‘escribas’, porque si sabían leer y escribir. Ocurre también que, muchas de las primeras historias narradas en La Biblia,
fueron escritas muchos años después de que ocurrieron los hechos.
Esto es porque, cuando los primeros eventos históricos ocurrían, pues nadie
sabía leer, ni mucho menos escribir. Consecuentemente, estas historias fueron
narradas de generación en generación desde los padres a los hijos, hasta que a
algunos letrados se les ocurrió escribir las historias, que les contaron sus
padres.
El mejor ejemplo de lo indicado son los Libros que forman
parte del denominado Pentateuco, los cuales son el conjunto formado por los
cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición judeocristiana atribuye al
patriarca hebreo Moisés. Evidentemente, Moisés (o cualquier otro que haya
escrito El Génesis) no estuvo presente durante La Creación, sino que
simplemente procuró escribir, lo mejor posible, las historias que al respecto
les narraban sus hermanos hebreos. Otro ejemplo lo es el hecho de que Mahoma
era iletrado –(Corán 7:157 / Sura 39)- por lo que le fue necesario aprenderse
de memoria todo aquello que le comunicaba el Arcángel Gabriel y, de memoria, se
los narraba a sus seguidores, tal y como recordaba lo que le dijo el Arcángel,
pero, al ser humano el Profeta, pues no pudo evitar agregarle algo de su
interpretación a El Mensaje, obligando a sus seguidores a aprenderse El Mensaje
de memoria, tal y como él se los contaba. Muchos años después de muerto Mahoma,
fue que algunos escribas decidieron escribir lo que el Arcángel Gabriel le
conversó a Mahoma. Evidentemente, todos sabemos lo que
suele ocurrir con un mensaje que es comunicado de boca en boca. Ahora
imaginémonos qué ocurre con un mensaje que es comunicado de boca en boca, a
través de muchas generaciones. Pues sí, ¡EL CAOS ABSOLUTO!!!
Justamente, esto es lo que hace más Hermoso El Mensaje
Divino, porque a pesar del caos comunicacional, nuestro Amoroso Padre Dios
logró dejarnos Su Mensaje, aún en medio de tanto caos, pero nos lo dejó
‘ENCRIPTADO’, de manera que, es tarea nuestra desencriptarlo, si queremos
realmente conocerlo. De allí que, el Arcángel Gabriel le comunicó a Mahoma que:
“A cada uno de vosotros (los creyentes) les hemos
Asignado un ‘Código Legal’ …” –(Corán 5:48 / Sura 113)-. Si bien es cierto que la palabra ‘código’ viene del latín ‘codex’, que hace referencia a un
‘conjunto de leyes’, también hace referencia a ‘conjunto de números y/o letras
o caracteres (claves) para descifrar o descubrir algo que se encuentra
‘codificado’ u ‘oculto’. La palabra ‘legal’ se explica en sí misma, porque hace
referencia a ‘todo lo que debemos hacer para para no salirnos de lo pautado, de
lo establecido, … de ‘El Camino’.
Queda claro que, nos es
preciso aprender a leer entre Las Líneas de la Palabra Divina, para ‘descubrir
los códigos’ que nos permitan mantenernos en ‘El Camino’, que nos conduce a
nuestro Amoroso Padre Dios. Algunas ‘claves’ son sencillas de
detectar, porque parecieran ser una redundancia, como el pasaje de lo dicho por
Pablo, según Hebreos 12:1, lo cual se tradujo como: «Debemos abandonar todo lo que es de peso y EL PECADO que nos acecha, y correr
con perseverancia la prueba». ¿Acaso el pecado no es un peso que debemos
abandonar? Ésta ‘redundancia’ nos tiene que motivar a leer, ese mismo pasaje, en
varias versiones bíblicas y en algunos otros Libros, a fin de descubrir que fue
lo que realmente dijo Pablo, lo cual fue: «Debemos abandonar todo tipo de carga, INCLUSO AQUELLA QUE PUDIERA SERNOS ÚTIL,
y correr con perseverancia la prueba». Otras claves son más complicadas de
detectarlas porque exigen de nuestra parte el estar altamente conscientes de Lo
Que Es Dios, tanto cuanto debemos estar vigilantes
acerca de lo que se nos comunica en La Palabra que leemos, porque si NO nos
habla de Dios, pues es muy probable que sea un simple escrito de hombre o una
‘pata de cabra’, para obligarnos a leer, analizar y profundizar lo leído, hasta
que nos hable de El Único Dios Verdadero.
Si leen La Palabra de Dios simplemente por
cumplir con una obligación, pues simplemente están jodidos, porque jamás
descubrirán los ‘secretos ocultos’, en medio del caos comunicacional, propios
de nuestra humanidad.
¡HAY QUE PEDIRLE MUCHO A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SU SABIDURÍA ANTES DE
COMENZAR LA TITÁNICA TAREA DE DESCUBRIRLE ENTRE EL CAOS DE LO ESCRITO POR
HOMBRES!!! Sin La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios no lograremos
Conocerle.
Sólo La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios nos Puede
Asistir para comprender Las Sagradas Escrituras, además de muchos otros Libros
Religiosos, escritos por otros Iluminados, posteriores a la publicación de La
Biblia o El Corán. ¿Cómo entender La Suma de Teología sin la Asistencia Divina?
¡ES IMPOSIBLE!!! Porque ¡SOLO DIOS COMPRENDE A
DIOS!!! ¡SIN DIOS TODO ES NADA!!! De
manera que, esfuércense por pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios Su Sabiduría,
para que logren dilucidar, entre Las Líneas de Su Palabra, Su Mensaje Oculto.
La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios siempre nos
llevará a cuestionar Su Santa Palabra, a los fines de que hallemos respuestas
lógicas a las ‘aparentes anormalidades’ que encontremos en La Palabra Divina.
Por ejemplo, en 1Samuel 15:1-3, podemos
leer una anormalidad, que sólo podemos comprender si le pedimos a nuestro
Amoroso Padre de Su Sabiduría. Al leer los versos indicados, La Sabiduría
Divina nos llevará a preguntarnos: ¿Si Dios Es Amor por qué parece violento y
malvado al pedirle a un recién nombrado rey de Israel que ataque a otro rey y
lo destruya por completo? De hecho, le dice que: “… no te apiades de él; antes bien, da muerte
tanto a hombres como a mujeres, a niños de pecho como a ancianos, a bueyes como
a ovejas, a camellos como a asnos”. ¿Cómo podemos entender tantos
deseos de venganza de un Dios de Quien se nos ha asegurado que Es Amor?
Para dar respuestas, a tan interesantes
preguntas, los remitiré a lo que les aclaré acerca de Lo Que Es Dios.
Primeramente, sabiendo ya Lo Que Es Dios, deberían preguntarse: Si Dios Es
El Todopoderoso, ¿por qué no destruyó Él Mismo a Amelec? Cuando sabemos lo
que significa La Omnipresencia de Dios y comprendemos que gracias a La
Omnipresencia Divina es que estamos vivos, porque si nuestro Amoroso Padre Dios
nos dejara de Ver enseguida sucumbiríamos en la nada, entonces deberíamos
comprender que, lo único que tenía que hacer Dios para vengarse de Amelec
era dejarlo de Ver a él y a todo ese pueblo de idólatras, para que enseguida se
desvanecieran en la nada. Entonces, ¿por qué Les
asigna esa tarea a simples mortales?
Sólo con la Asistencia de La Sabiduría Divina podrás
llegar a comprender que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios le pedía a Israel que les
diera muerte a todos los habitantes, de aquellas tierras por las cuales pasaron,
para llegar a Canaán, era para que comprendieran la importancia de abandonar
sus propias idolatrías, porque los idólatras merecen morir.
Pero ojo, esa era la posición necesaria en aquellos
tiempos, cuando El Gran Juego apenas se encontraba en El Nivel de La Teofanía.
Nuestro Amoroso Padre Dios Se Estaba Comenzando a Revelar y, debido al avanzado
politeísmo y a la carencia de Conocimiento Divino de aquellos tiempos, se hizo necesario imponer el monoteísmo por la fuerza, porque
los hombres primitivos no entendían otro modo. Pero lo que realmente
nos Quería Decir nuestro Amoroso Padre Dios, con aquellas imposiciones, era que,
si queríamos formar parte de Su Equipo, teníamos que evitar comportarnos como
los del equipo contrario. Por eso nos Lo Presentó como una Alianza -(Éxodo 34:10-16)-
que parecía una imposición, porque tenemos que estar de acuerdo con el acuerdo
y cumplirlo.
Sin embargo, a estas alturas de El Gran Juego,
tenemos que comprender que, hemos avanzado de Niveles y, con cada Nivel que
hemos subido, se supone que nuestro conocimiento ha debido mejorar o aumentar,
por lo que consecuentemente deberíamos comprender que Los Jugadores del
Equipo de Dios aman a sus enemigos -(Mateo 5:44)-, pero evitan ser como sus
enemigos. Las Reglas nos indican amarlos, pero La Alianza -(Éxodo
34:10-16)- nos indica que los mantengamos lejos de nosotros, para evitar ser
contados como uno de ellos. Pero no debemos alejarnos tanto, porque debemos
cumplir con La Selección que nuestro Amoroso Padre Dios Hizo con nosotros, que
nos increpa a intentar evangelizar a nuestros contrarios, porque siempre es
posible que se convierta -(Corán 72
/ Sura 40)-, pero nunca debemos
hacerlo por la fuerza, porque "La Verdad Proviene de Vuestro Señor. Quien
quiera creer que crea y quien no quiera que no lo haga" -(Corán 18:29 /
Sura 69)-.
De manera que, a estas alturas de El Gran Juego, no
podemos darnos el lujo de odiar, como se hizo necesario durante la prehistoria.
Y no es que Las Reglas hayan cambiado, porque son
Las Misma Reglas, sino que somos nosotros los que debemos cambiar, en atención
a que supuestamente hemos avanzado de Nivel y supuestamente comprendemos mejor
Las Reglas, porque nos estamos acercando a La Comprensión Plena de Las Reglas -(Mateo 5:17)-.
Es concluyente que, si aún
crees que matar a los idólatras es una Orden Divina, entonces aún no comprendes
Las Reglas, porque no te has esforzado por avanzar de Niveles. Creer que debes forzar vehementemente a los idólatras, para
que abandonen sus idolatrías, es convertirse en un auto idólatra, porque te
consideras la mano de Dios -por no decir Dios mismo- al quitarle la vida a tus
hermanos, simplemente por no creer en lo que tú crees. ¡Hay que
dejar a Dios Ser Dios!!! Acaso El Arcángel Gabriel no nos aseguró que, en el
más allá, Sería Dios Mismo Quien nos Aclararía en qué nos equivocamos -(Corán 5:48 / Sura
113)-.
A los extremistas los llamo a meditar acerca de la
necesidad de evitar extrapolar Solicitudes Divinas de otros tiempos a los
nuestros, porque hoy en día no se justifica dar muerte a nadie, porque esa Prerrogativa
Es Sólo de Dios. De hecho, en los mismos tiempos en donde Dios Les Solicitaba a
los israelitas darle muerte a los idólatras, ocurría que los israelitas no le
daban muerte a todos los idólatras que se encontraban en el camino, sino que
eran más los que dejaban vivos que a los que mataban. En Jueces 1:27, leemos acerca de la extraña sobrevivencia de ciertos pueblos
que, pese a haber sido derrotados, Israel mantuvo con vida a la mayoría de los
pobladores. Esta ocurrencia ya se la había
aclarado nuestro Amoroso Padre Dios a Moisés, cuando Le Explicaba que Él
Ahuyentaría de la presencia de Israel a todos esos pueblos aledaños a Canaán,
pero que no los expulsaría a todos en un mismo momento, para que no se fuese a quedar desierta la tierra -(Éxodo 23:29)-.
También en el Libro de La Sabiduría,
reconociendo que nuestro Amoroso Padre Dios Es Clemente y Misericordioso, se
nos asegura que Yahweh no Había Destruido del todo a aquellos pueblos, para
darles la oportunidad de arrepentirse
-(Sabiduría 12:3-11).
Nuestro Amoroso Padre Dios contaba con que Israel cumpliera con su Misión de
Evangelizar a aquellos pueblos paganos y los convirtieran al monoteísmo. De
manera que, La
Decisión de dejar con vida a una buena parte de los pobladores de aquellas
tierras, los cuales ciertamente eran idólatras, era para probar al pueblo de
Israel, en atención a confirmar que no se dejarían seducir por estos
sobrevivientes, cuando les invitasen a servir a falsos dioses -(Jueces 2:22)-.
Sólo queda por responderles una pregunta mucho más
interesante que las que les he aclarado, respecto al inicio del capítulo 15 de
1Samuel. Resulta que, si Dios Es Infinitamente Bueno, ¿por qué ordena la muerte de
todos los hombres, mujeres, niños y ancianos de un pueblo? ¿Acaso no los ama
tanto como a los israelitas? La respuesta a estas preguntas es sencilla: ¡PARA
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NINGUNO DE NOSOTROS MUERE!!!, sino que, tal y como nos asegura El Corán, al morir, “El
lugar de retorno de todos y cada uno de nosotros Es Dios” y, en ese lugar,
nuestro Amoroso Padre Dios “Nos Aclarará aquello en lo que manteníamos
diferencias” –(Corán 5:48 / Sura 113)-. De manera que, lo único que le
ocurrió a Amelec y a todo su pueblo fue que se fueron en cambote al lugar de
Retorno de todos nosotros, para ser aleccionados acerca de lo que hicieron mal,
lo cual justificó que fueran sacados del Juego.
A LAS RESPONSABILIDADES
Cuando les hable acerca de las ‘Responsabilidades’ que
adquirimos al anotarnos en alguna ‘Disciplina’, es posible que me haya quedado
corto en mi explicación, si no les explico justamente lo que es una ‘Disciplina’.
La palabra ‘Disciplina’ proviene del latín ‘disciplina’,
la cual deriva de la palabra ‘discípulo’. Sus componentes léxicos
principales son ‘disc’ del verbo ‘discere’, que significa ‘aprender’
y ‘cip’ del verbo ‘capere’, que significa ‘capturar o
agarrar’. De allí que, si bien es cierto que, la palabra ‘Disciplina’ se define como ‘Doctrina,
instrucción de una persona, especialmente en lo moral’,
etimológicamente hace referencia al ‘aprendizaje
capturado’, o más bien ‘aquello que se ha
aprehendido’ y en lo cual nos hacemos expertos, motivo por el cual podemos
ser ‘Probados’ en esas ‘Disciplinas’, tanto cuanto estamos seguros de superar
las ‘Pruebas’ a las que seamos sometidos, al respecto.
Ahora bien, en atención a que la palabra ‘Disciplina’
deriva de la palabra ‘Discípulo’, les he de aclarar que, si bien es cierto que, la palabra ‘discípulo’ hace referencia a ‘aquel
que aprende’, etimológicamente hace más bien referencia a ‘aquel que se deja enseñar’.
En este orden de ideas, el discípulo es aquel que ‘sigue a alguien para aprender de él’, en consecuencia, cuando
nuestro Amado Yeshuá se refirió a aquellos que lo seguían como a sus ‘Discípulos’,
se refería a todos aquellos que quisieran aprender de Él, ese Conocimiento
Divino, que les ayudaría a ACEPTAR SUS RESPONSABILIDADES, tal y como nuestro
Amado Yeshuá aceptó Su Misión, pese a la dureza de las Pruebas, a las cuales
Sabía que sería sometido.
En todo centro de enseñanza, llámese colegio, liceo,
escuela, universidad, salón de clases, ... ¡LA VIDA MISMA!, se pretende del
discípulo, es decir, el que aprende o se deja enseñar, que se deje disciplinar,
o dicho de otra manera, que se apreste para poder llevar a cabo un aprendizaje.
Como habrán de entender, se hace necesario que, PARA
APRENDER ALGO, ES PRECISO CONTAR CON EL DESEO DEL DISCÍPULO PARA APRENDER.
En este orden de ideas, espero les quede claro que, hemos
venido a este Mundo a crecer en el ‘Conocimiento’, lo cual implica ‘aprender’
de nuestras ‘experiencias de vida’. ‘Aprendemos’ de nuestras ‘experiencias de
vida’ cuando nos hacemos ‘Conscientes’ de nuestras ‘Responsabilidades’ en los ‘Roles’
que ‘Aceptamos’ desempeñar, los cuales se convierten en una ‘Disciplina’ -aquello
que aprehendemos-, en la medida que nos vamos ejercitando, vida tras vida.
Pero esto será solamente posible en la medida que nos hagamos cada vez más ‘Conscientes’
de lo que hemos venido a hacer a este Mundo, lo que implica hacernos ‘Conscientes’
de las ‘Responsabilidades’ que vienen asociadas a cada ‘Rol’ o ‘Disciplina’ en
la cual nos anotamos.
Luego, hay ‘Disciplinas’ que
vienen con ‘Disciplinas Complementarias’, que nos obligan a ser ‘Responsables’
de esforzarnos por ser los ‘mejores’ en otras ‘Disciplinas’, además de aquella
en la que nos anotamos. Por ejemplo, ser ‘padres’ nos obliga a
asumir la ‘Disciplina Trabajador’, tanto cuanto estamos obligados a ‘Trabajar’
para cumplir cabalmente con nuestras ‘Responsabilidades de Padres’, a los fines
de poder alimentar y educar a nuestros hijos, lo ‘mejor’ posible. Si por cosas
-flojeras- de la vida, no lograste formarte profesionalmente -educarte- para
asumir los posibles escalafones que se te pudieran ofrecer dentro de la empresa
en donde trabajas, entonces se te hará necesario anotarte en la ‘Disciplina Estudiante’,
para poder ‘Ascender’ en el campo laboral, a los fines de cumplir ‘mejor’ con
tus ‘Responsabilidades de Padre’.
Y claro que, nadie te obliga a anotarte en ninguna de las ‘Disciplinas’, pero si realmente quieres ‘Progresar’ en tus ‘Niveles de
Consciencia’, debes esforzarte por
hacerte el mejor en todas las ‘Disciplinas’ en las que decidas anotarte
y como, para ser el ‘mejor de los padres’ tengo que ser el ‘mejor de los
trabajadores’, entonces debes anotarte en la ‘Disciplina Estudiante’ y ser el ‘mejor
de los estudiantes’, si realmente quieres ser el ‘mejor de los trabajadores’,
para lograr ser el ‘mejor de los padres’.
Como podrán apreciar, muchas de las ‘Disciplinas’ en las
que nos anotamos -formal o accidentalmente-, nos obligan a anotarnos en algunas
otras ‘Disciplinas’, a los fines de ‘Perfeccionarnos’. Ciertamente, como les
comenté, ninguno está obligado a inscribirse en alguna ‘Disciplina’, por lo que
siempre es posible evitar anotarnos en algunas ‘Disciplinas Complementarias’,
pero esto significaría que no estaríamos dando lo ‘mejor’ de nosotros, por ser
el ‘mejor’ en la ‘Disciplina’ que nos anotamos. Esta
actitud poco ‘Responsable’ ante las ‘Disciplinas’ en las que nos anotamos, ralentiza
nuestro ‘Perfeccionamiento’, lo cual es lo que hemos venido a hacer a este
Mundo.
Lo anterior es mucho más notable en aquellos que se anotan ‘accidentalmente’ en alguna ‘Disciplina’, como el caso de aquellos que tienen relaciones sexuales sin protección y terminan anotándose en la ‘Disciplina Padres’, sin querer queriendo. Suele ocurrir que, muchos de aquellos que se anotan accidentalmente en la ‘Disciplina Padres’, son pocos ‘Responsables’ en el ejercicio del ‘Rol de Padre’, quizás porque realmente no se querían anotar, en esa ‘Disciplina’. No obstante, ya sea que hayamos querido anotarnos o no, en la ‘Disciplina Padres’ o cualquier otra ‘Disciplina Accidental’, debemos hacernos ‘Conscientes’ de las ‘Responsabilidades’ que le competen a esas ‘Disciplinas’ y esforzarnos por ser los ‘mejores’ en todas las ‘Disciplinas’ que nos corresponda ejecutar, incluso en las ‘Disciplinas Complementarias’ a esas ‘Disciplinas Accidentales’, en las que quizás no queríamos participar, pero que ahora estamos obligados a participar ‘Responsablemente’.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo