martes, 30 de mayo de 2023

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte XIII - Consideraciones Adicionales

A LAS PATAS DE CABRA

Creo que he resumido, lo más que pude, lo referente a las ‘patas de cabra’, las cuales no estoy muy seguro que sean de Satanás, tanto cuanto Satanás no puede mover ni un dedo sino se Lo Autoriza nuestro Amoroso Padre Dios. Sin embargo, me desperté pensando que, quizás algunos pudieran tener enormes reservas respecto a lo dilucidado, porque, de alguna forma o manera, lograron ideologizarlos acerca de la religión que practican, por lo que consideran La Palabra de Dios algo tan en extremo Sagradas que prácticamente las idolatran.

Estando convencido de que nuestro Amoroso Padre Dios se ha esforzado muchísimo por sacarnos de nuestras idolatrías, me tomaré el atrevimiento de aclararles algunas cosas, que con seguridad ya saben, pero que Satanás no les permite recordar, porque Satanás se esfuerza muchísimo por mantenernos en idolatrías. ¡Ese es su trabajo!!! Y sí, es muy común ‘ser idolatras’ aun siendo seguidores de El Único Dios Verdadero, porque idolatrar es rendirle culto a las cosas y a las personas, por encima de Dios-, hasta el punto de que parecieran ser dios. Aunque no lo crean, es muy fácil no percatarnos de que le estamos rindiendo culto al dinero (avaricia), a los alimentos (gula), a las cosas del vecino (envidia), … a los hijos, a la vida misma, muchísimo más que a El Único Dios Verdadero.  

Ciertamente, La Palabra Divina debemos venerarla (recordarla siempre con mucho agrado y bien) pero jamás debemos idolatrarla, porque idolatrar es contrario a La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios. Tristemente, ocurre que, muchos creyentes se aferran tanto a las Cosas o a las Personas Sagradas que las idolatran y las defienden tan vehementemente que están dispuestos a perder la vida y quitarles la vida a otros por defender La Palabra de Dios, a los Profetas, … a los Objetos Sagrados.  De hecho, nuestra historia está llena de esas idolatrías enfermizas (La Inquisición, Las Cruzadas, … Más recientemente, los musulmanes que atentaron contra unos periodistas por colocar a Mahoma en unos panfletos cómicos).

A algunos extremistas, al idolatrar La Palabra de Dios, o a los Profetas, o a los Objetos Sagrados, cometen el error de fallar a La Regla de Respetar la Vida, porque la vida nos ha sido otorgada por Dios y sólo Dios nos la puede arrancar. Yo tengo claro que, en La Palabra de Dios podemos leer pasajes en los cuales El Mismo Dios les indica a sus ‘Escogidos’ que deben quitarle la vida a los idólatras, pero cuidado con extrapolar (aplicar a un ámbito determinado conclusiones obtenidas en otro) esas realidades a nuestros tiempos, porque en los primeros tiempos se hacía necesario eliminar a los idólatras a fin de que los ‘Escogidos’ no se dejaran convencer de idolatrar a falsos dioses, pero en nuestros tiempos no se justifica quitarle la vida a las persona y mucho menos por no estar de acuerdo con mis creencias, las cuales muchas veces pudieran ser una idolatría. Y no se justifica simplemente porque, hoy en día, todos y cada uno de nosotros debemos tener la entereza suficiente y el ‘Conocimiento’ suficiente de El Dios al cual le rendimos culto, como para no dejarnos convencer por otros de creer en otros dioses.

De hecho, con lo que les estoy Revelando, no pretendo crear una nueva religión, ni espero que crean en otros dioses, sino que tan solo les estoy recordando que, La Esencia Ontológica de nuestro Amoroso Padre Dios es Justamente EL AMOR, por lo que, TODO AQUELLO QUE NOS CONDUZCA AL ODIO NO ES DE DIOS. Consecuentemente, no debemos ser tan idólatras de La Palabra de Dios, o de los Profetas o de los Objetos Sagrados, que sintamos odio por todos aquellos que no respeten nuestras creencias, o nuestros Libros Sagrados o a nuestros Profetas.  “Ha de creer quien quiera creer” – (Corán 18:29 / Sura 69)-.

Claro está que, ciertamente La Palabra de Dios es Sagrada, pero nunca debemos olvidar que fue escrita, recopilada y traducida por hombres. Consecuentemente, si bien es cierto que La Palabra Divina es una Inspiración de nuestro Amoroso Padre Dios, otorgada a algunos hombres considerados Santos, tampoco es menos cierto que, SON HOMBRES Y NO DIOSES, por lo que debemos venerarlos, pero jamás adorarlos, porque LA ADORACIÓN ÚNICAMENTE LE CORRESPONDE A EL ÚNICO DIOS VERDADERO. Los Profetas son hombres que sólo pueden tratar de interpretar aquello que nuestro Amoroso Padre Dios les Inspira, pero evidentemente, al estar revestidos de materialidad, son susceptibles de cometer errores de interpretación de El Mensaje Divino, porque, al igual que todos nosotros, son propensos a los susurros de Satanás. Cuando a Satanás se le asignó la Misión de Extraviarnos, él le comentó a nuestro Amoroso Padre Dios que no se metería con los ‘Elegidos de Dios’, pero nuestro Amoroso Padre Dios Autorizó a Satanás incluso a intentar extraviar a los ‘Escogidos de Dios’. Por lo menos esto es lo que entiendo al leer que Iblís le dijo a Dios: “¡Señor mío! Puesto que me has desviado, les adornaré en la tierra y les desviaré a todos, EXEPTO A QUIENES SEAN TUS SIERVOS PUROS”, y nuestro Amoroso Padre Dios le replicó: “Éste Es Mi Camino Recto (Ésta Es Mi Decisión al respecto). En verdad, no tendrás poder sobre Mis Siervos, EXEPTO sobre los que se extravíen y te sigan –(Corán 15:39-42 / Sura 54)-. Según lo veo yo, este EXEPTO es la Autorización dada a Satanás para intentar ‘desviar’ incluso a los Profetas, porque el Profeta, al estar revestido de materialidad, goza del Libre Albedrío, y es susceptible de ser sometido a decidir ‘entre el bien y el mal’.

De manera que, si los Profetas también son susceptibles de ser movidos por los susurros de Satanás, con mucha más razón los escribas (aquellos que escribieron lo que Le Dijo Dios al Profeta) y con muchísima más razón al traductor (aquellos que tradujeron a las lenguas modernas lo que escribió el escriba que dijo el Profeta que le Inspiró Dios). Como pueden apreciar, el camino que recorrió El Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, para llegar a nuestros oídos, ha sido muy engorroso y dudoso, porque no tenemos certeza de que lo que escribió el traductor sea realmente lo que escribió el escriba y mucho menos certeza nos da el aceptar que el escriba escribió justamente lo que dijo el Profeta.

Esta falta de certeza ocurre porque, muchas veces los Profetas eran personas iletradas, por no decir analfabetas, y consecuentemente no pudieron escribir El Mensaje Entregado por nuestro Amoroso Padre Dios, sino que tuvieron que asignarles esa hermosa tarea a otros, a los cuales se les denominaba ‘escribas’, porque si sabían leer y escribir. Ocurre también que, muchas de las primeras historias narradas en La Biblia, fueron escritas muchos años después de que ocurrieron los hechos. Esto es porque, cuando los primeros eventos históricos ocurrían, pues nadie sabía leer, ni mucho menos escribir. Consecuentemente, estas historias fueron narradas de generación en generación desde los padres a los hijos, hasta que a algunos letrados se les ocurrió escribir las historias, que les contaron sus padres.

El mejor ejemplo de lo indicado son los Libros que forman parte del denominado Pentateuco, los cuales son el conjunto formado por los cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición judeocristiana atribuye al patriarca hebreo Moisés. Evidentemente, Moisés (o cualquier otro que haya escrito El Génesis) no estuvo presente durante La Creación, sino que simplemente procuró escribir, lo mejor posible, las historias que al respecto les narraban sus hermanos hebreos. Otro ejemplo lo es el hecho de que Mahoma era iletrado –(Corán 7:157 / Sura 39)- por lo que le fue necesario aprenderse de memoria todo aquello que le comunicaba el Arcángel Gabriel y, de memoria, se los narraba a sus seguidores, tal y como recordaba lo que le dijo el Arcángel, pero, al ser humano el Profeta, pues no pudo evitar agregarle algo de su interpretación a El Mensaje, obligando a sus seguidores a aprenderse El Mensaje de memoria, tal y como él se los contaba. Muchos años después de muerto Mahoma, fue que algunos escribas decidieron escribir lo que el Arcángel Gabriel le conversó a Mahoma. Evidentemente, todos sabemos lo que suele ocurrir con un mensaje que es comunicado de boca en boca. Ahora imaginémonos qué ocurre con un mensaje que es comunicado de boca en boca, a través de muchas generaciones. Pues sí, ¡EL CAOS ABSOLUTO!!!

Justamente, esto es lo que hace más Hermoso El Mensaje Divino, porque a pesar del caos comunicacional, nuestro Amoroso Padre Dios logró dejarnos Su Mensaje, aún en medio de tanto caos, pero nos lo dejó ‘ENCRIPTADO’, de manera que, es tarea nuestra desencriptarlo, si queremos realmente conocerlo. De allí que, el Arcángel Gabriel le comunicó a Mahoma que: A cada uno de vosotros (los creyentes) les hemos Asignado un ‘Código Legal’ …” –(Corán 5:48 / Sura 113)-.  Si bien es cierto que la palabra ‘código’ viene del latín ‘codex’, que hace referencia a un ‘conjunto de leyes’, también hace referencia a ‘conjunto de números y/o letras o caracteres (claves) para descifrar o descubrir algo que se encuentra ‘codificado’ u ‘oculto’. La palabra ‘legal’ se explica en sí misma, porque hace referencia a ‘todo lo que debemos hacer para para no salirnos de lo pautado, de lo establecido, … de ‘El Camino’

Queda claro que, nos es preciso aprender a leer entre Las Líneas de la Palabra Divina, para ‘descubrir los códigos’ que nos permitan mantenernos en ‘El Camino’, que nos conduce a nuestro Amoroso Padre Dios. Algunas ‘claves’ son sencillas de detectar, porque parecieran ser una redundancia, como el pasaje de lo dicho por Pablo, según Hebreos 12:1, lo cual se tradujo como: «Debemos abandonar todo lo que es de peso y EL PECADO que nos acecha, y correr con perseverancia la prueba». ¿Acaso el pecado no es un peso que debemos abandonar? Ésta ‘redundancia’ nos tiene que motivar a leer, ese mismo pasaje, en varias versiones bíblicas y en algunos otros Libros, a fin de descubrir que fue lo que realmente dijo Pablo, lo cual fue: «Debemos abandonar todo tipo de carga, INCLUSO AQUELLA QUE PUDIERA SERNOS ÚTIL, y correr con perseverancia la prueba». Otras claves son más complicadas de detectarlas porque exigen de nuestra parte el estar altamente conscientes de Lo Que Es Dios, tanto cuanto debemos estar vigilantes acerca de lo que se nos comunica en La Palabra que leemos, porque si NO nos habla de Dios, pues es muy probable que sea un simple escrito de hombre o una ‘pata de cabra’, para obligarnos a leer, analizar y profundizar lo leído, hasta que nos hable de El Único Dios Verdadero.

Si leen La Palabra de Dios simplemente por cumplir con una obligación, pues simplemente están jodidos, porque jamás descubrirán los ‘secretos ocultos’, en medio del caos comunicacional, propios de nuestra humanidad. ¡HAY QUE PEDIRLE MUCHO A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SU SABIDURÍA ANTES DE COMENZAR LA TITÁNICA TAREA DE DESCUBRIRLE ENTRE EL CAOS DE LO ESCRITO POR HOMBRES!!! Sin La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios no lograremos Conocerle.

Sólo La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios nos Puede Asistir para comprender Las Sagradas Escrituras, además de muchos otros Libros Religiosos, escritos por otros Iluminados, posteriores a la publicación de La Biblia o El Corán. ¿Cómo entender La Suma de Teología sin la Asistencia Divina? ¡ES IMPOSIBLE!!! Porque ¡SOLO DIOS COMPRENDE A DIOS!!! ¡SIN DIOS TODO ES NADA!!!  De manera que, esfuércense por pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios Su Sabiduría, para que logren dilucidar, entre Las Líneas de Su Palabra, Su Mensaje Oculto.

La Sabiduría de nuestro Amoroso Padre Dios siempre nos llevará a cuestionar Su Santa Palabra, a los fines de que hallemos respuestas lógicas a las ‘aparentes anormalidades’ que encontremos en La Palabra Divina. Por ejemplo, en 1Samuel 15:1-3, podemos leer una anormalidad, que sólo podemos comprender si le pedimos a nuestro Amoroso Padre de Su Sabiduría. Al leer los versos indicados, La Sabiduría Divina nos llevará a preguntarnos: ¿Si Dios Es Amor por qué parece violento y malvado al pedirle a un recién nombrado rey de Israel que ataque a otro rey y lo destruya por completo? De hecho, le dice que: “… no te apiades de él; antes bien, da muerte tanto a hombres como a mujeres, a niños de pecho como a ancianos, a bueyes como a ovejas, a camellos como a asnos”. ¿Cómo podemos entender tantos deseos de venganza de un Dios de Quien se nos ha asegurado que Es Amor?

Para dar respuestas, a tan interesantes preguntas, los remitiré a lo que les aclaré acerca de Lo Que Es Dios. Primeramente, sabiendo ya Lo Que Es Dios, deberían preguntarse: Si Dios Es El Todopoderoso, ¿por qué no destruyó Él Mismo a Amelec? Cuando sabemos lo que significa La Omnipresencia de Dios y comprendemos que gracias a La Omnipresencia Divina es que estamos vivos, porque si nuestro Amoroso Padre Dios nos dejara de Ver enseguida sucumbiríamos en la nada, entonces deberíamos comprender que, lo único que tenía que hacer Dios para vengarse de Amelec era dejarlo de Ver a él y a todo ese pueblo de idólatras, para que enseguida se desvanecieran en la nada.  Entonces, ¿por qué Les asigna esa tarea a simples mortales?  

Sólo con la Asistencia de La Sabiduría Divina podrás llegar a comprender que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios le pedía a Israel que les diera muerte a todos los habitantes, de aquellas tierras por las cuales pasaron, para llegar a Canaán, era para que comprendieran la importancia de abandonar sus propias idolatrías, porque los idólatras merecen morir.

Pero ojo, esa era la posición necesaria en aquellos tiempos, cuando El Gran Juego apenas se encontraba en El Nivel de La Teofanía. Nuestro Amoroso Padre Dios Se Estaba Comenzando a Revelar y, debido al avanzado politeísmo y a la carencia de Conocimiento Divino de aquellos tiempos, se hizo necesario imponer el monoteísmo por la fuerza, porque los hombres primitivos no entendían otro modo. Pero lo que realmente nos Quería Decir nuestro Amoroso Padre Dios, con aquellas imposiciones, era que, si queríamos formar parte de Su Equipo, teníamos que evitar comportarnos como los del equipo contrario. Por eso nos Lo Presentó como una Alianza -(Éxodo 34:10-16)- que parecía una imposición, porque tenemos que estar de acuerdo con el acuerdo y cumplirlo. 

Sin embargo, a estas alturas de El Gran Juego, tenemos que comprender que, hemos avanzado de Niveles y, con cada Nivel que hemos subido, se supone que nuestro conocimiento ha debido mejorar o aumentar, por lo que consecuentemente deberíamos comprender que Los Jugadores del Equipo de Dios aman a sus enemigos -(Mateo 5:44)-, pero evitan ser como sus enemigos. Las Reglas nos indican amarlos, pero La Alianza -(Éxodo 34:10-16)- nos indica que los mantengamos lejos de nosotros, para evitar ser contados como uno de ellos. Pero no debemos alejarnos tanto, porque debemos cumplir con La Selección que nuestro Amoroso Padre Dios Hizo con nosotros, que nos increpa a intentar evangelizar a nuestros contrarios, porque siempre es posible que se convierta -(Corán 72 / Sura 40)-, pero nunca debemos hacerlo por la fuerza, porque "La Verdad Proviene de Vuestro Señor. Quien quiera creer que crea y quien no quiera que no lo haga" -(Corán 18:29 / Sura 69)-.

De manera que, a estas alturas de El Gran Juego, no podemos darnos el lujo de odiar, como se hizo necesario durante la prehistoria. Y no es que Las Reglas hayan cambiado, porque son Las Misma Reglas, sino que somos nosotros los que debemos cambiar, en atención a que supuestamente hemos avanzado de Nivel y supuestamente comprendemos mejor Las Reglas, porque nos estamos acercando a La Comprensión Plena de Las Reglas -(Mateo 5:17)-.

Es concluyente que, si aún crees que matar a los idólatras es una Orden Divina, entonces aún no comprendes Las Reglas, porque no te has esforzado por avanzar de Niveles. Creer que debes forzar vehementemente a los idólatras, para que abandonen sus idolatrías, es convertirse en un auto idólatra, porque te consideras la mano de Dios -por no decir Dios mismo- al quitarle la vida a tus hermanos, simplemente por no creer en lo que tú crees. ¡Hay que dejar a Dios Ser Dios!!! Acaso El Arcángel Gabriel no nos aseguró que, en el más allá, Sería Dios Mismo Quien nos Aclararía en qué nos equivocamos -(Corán 5:48 / Sura 113)-.   

A los extremistas los llamo a meditar acerca de la necesidad de evitar extrapolar Solicitudes Divinas de otros tiempos a los nuestros, porque hoy en día no se justifica dar muerte a nadie, porque esa Prerrogativa Es Sólo de Dios. De hecho, en los mismos tiempos en donde Dios Les Solicitaba a los israelitas darle muerte a los idólatras, ocurría que los israelitas no le daban muerte a todos los idólatras que se encontraban en el camino, sino que eran más los que dejaban vivos que a los que mataban. En Jueces 1:27, leemos acerca de la extraña sobrevivencia de ciertos pueblos que, pese a haber sido derrotados, Israel mantuvo con vida a la mayoría de los pobladores. Esta ocurrencia ya se la había aclarado nuestro Amoroso Padre Dios a Moisés, cuando Le Explicaba que Él Ahuyentaría de la presencia de Israel a todos esos pueblos aledaños a Canaán, pero que no los expulsaría a todos en un mismo momento, para que no se fuese a quedar desierta la tierra -(Éxodo 23:29)-.

También en el Libro de La Sabiduría, reconociendo que nuestro Amoroso Padre Dios Es Clemente y Misericordioso, se nos asegura que Yahweh no Había Destruido del todo a aquellos pueblos, para darles la oportunidad de arrepentirse -(Sabiduría 12:3-11). Nuestro Amoroso Padre Dios contaba con que Israel cumpliera con su Misión de Evangelizar a aquellos pueblos paganos y los convirtieran al monoteísmo. De manera que, La Decisión de dejar con vida a una buena parte de los pobladores de aquellas tierras, los cuales ciertamente eran idólatras, era para probar al pueblo de Israel, en atención a confirmar que no se dejarían seducir por estos sobrevivientes, cuando les invitasen a servir a falsos dioses -(Jueces 2:22)-.

Sólo queda por responderles una pregunta mucho más interesante que las que les he aclarado, respecto al inicio del capítulo 15 de 1Samuel. Resulta que, si Dios Es Infinitamente Bueno, ¿por qué ordena la muerte de todos los hombres, mujeres, niños y ancianos de un pueblo? ¿Acaso no los ama tanto como a los israelitas? La respuesta a estas preguntas es sencilla: ¡PARA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NINGUNO DE NOSOTROS MUERE!!!, sino que, tal y como nos asegura El Corán, al morir, “El lugar de retorno de todos y cada uno de nosotros Es Dios” y, en ese lugar, nuestro Amoroso Padre Dios “Nos Aclarará aquello en lo que manteníamos diferencias” –(Corán 5:48 / Sura 113)-. De manera que, lo único que le ocurrió a Amelec y a todo su pueblo fue que se fueron en cambote al lugar de Retorno de todos nosotros, para ser aleccionados acerca de lo que hicieron mal, lo cual justificó que fueran sacados del Juego.  

A LAS RESPONSABILIDADES

Cuando les hable acerca de las ‘Responsabilidades’ que adquirimos al anotarnos en alguna ‘Disciplina’, es posible que me haya quedado corto en mi explicación, si no les explico justamente lo que es una ‘Disciplina’. La palabra ‘Disciplina’ proviene del latín ‘disciplina’, la cual deriva de la palabra ‘discípulo’. Sus componentes léxicos principales son ‘disc’ del verbo ‘discere’, que significa ‘aprender’ y ‘cip’ del verbo ‘capere’, que significa ‘capturar o agarrar’. De allí que, si bien es cierto que, la palabra ‘Disciplina’ se define como ‘Doctrina, instrucción de una persona, especialmente en lo moral’, etimológicamente hace referencia al ‘aprendizaje capturado’, o más bien aquello que se ha aprehendido’ y en lo cual nos hacemos expertos, motivo por el cual podemos ser ‘Probados’ en esas ‘Disciplinas’, tanto cuanto estamos seguros de superar las ‘Pruebas’ a las que seamos sometidos, al respecto.

Ahora bien, en atención a que la palabra ‘Disciplina’ deriva de la palabra ‘Discípulo’, les he de aclarar que, si bien es cierto que, la palabra ‘discípulo’ hace referencia a ‘aquel que aprende’, etimológicamente hace más bien referencia a ‘aquel que se deja enseñar. En este orden de ideas, el discípulo es aquel que ‘sigue a alguien para aprender de él’, en consecuencia, cuando nuestro Amado Yeshuá se refirió a aquellos que lo seguían como a sus ‘Discípulos’, se refería a todos aquellos que quisieran aprender de Él, ese Conocimiento Divino, que les ayudaría a ACEPTAR SUS RESPONSABILIDADES, tal y como nuestro Amado Yeshuá aceptó Su Misión, pese a la dureza de las Pruebas, a las cuales Sabía que sería sometido.

En todo centro de enseñanza, llámese colegio, liceo, escuela, universidad, salón de clases, ... ¡LA VIDA MISMA!, se pretende del discípulo, es decir, el que aprende o se deja enseñar, que se deje disciplinar, o dicho de otra manera, que se apreste para poder llevar a cabo un aprendizaje. Como habrán de entender, se hace necesario que, PARA APRENDER ALGO, ES PRECISO CONTAR CON EL DESEO DEL DISCÍPULO PARA APRENDER. En este orden de ideas, espero les quede claro que, hemos venido a este Mundo a crecer en el ‘Conocimiento’, lo cual implica ‘aprender’ de nuestras ‘experiencias de vida’. ‘Aprendemos’ de nuestras ‘experiencias de vida’ cuando nos hacemos ‘Conscientes’ de nuestras ‘Responsabilidades’ en los ‘Roles’ que ‘Aceptamos’ desempeñar, los cuales se convierten en una ‘Disciplina’ -aquello que aprehendemos-, en la medida que nos vamos ejercitando, vida tras vida. Pero esto será solamente posible en la medida que nos hagamos cada vez más ‘Conscientes’ de lo que hemos venido a hacer a este Mundo, lo que implica hacernos ‘Conscientes’ de las ‘Responsabilidades’ que vienen asociadas a cada ‘Rol’ o ‘Disciplina’ en la cual nos anotamos.  

Luego, hay ‘Disciplinas’ que vienen con ‘Disciplinas Complementarias’, que nos obligan a ser ‘Responsables’ de esforzarnos por ser los ‘mejores’ en otras ‘Disciplinas’, además de aquella en la que nos anotamos. Por ejemplo, ser ‘padres’ nos obliga a asumir la ‘Disciplina Trabajador’, tanto cuanto estamos obligados a ‘Trabajar’ para cumplir cabalmente con nuestras ‘Responsabilidades de Padres’, a los fines de poder alimentar y educar a nuestros hijos, lo ‘mejor’ posible. Si por cosas -flojeras- de la vida, no lograste formarte profesionalmente -educarte- para asumir los posibles escalafones que se te pudieran ofrecer dentro de la empresa en donde trabajas, entonces se te hará necesario anotarte en la ‘Disciplina Estudiante’, para poder ‘Ascender’ en el campo laboral, a los fines de cumplir ‘mejor’ con tus ‘Responsabilidades de Padre’.

Y claro que, nadie te obliga a anotarte en ninguna de las ‘Disciplinas’, pero si realmente quieres ‘Progresar’ en tus ‘Niveles de Consciencia’, debes esforzarte por hacerte el mejor en todas las ‘Disciplinas’ en las que decidas anotarte y como, para ser el ‘mejor de los padres’ tengo que ser el ‘mejor de los trabajadores’, entonces debes anotarte en la ‘Disciplina Estudiante’ y ser el ‘mejor de los estudiantes’, si realmente quieres ser el ‘mejor de los trabajadores’, para lograr ser el ‘mejor de los padres’.

Como podrán apreciar, muchas de las ‘Disciplinas’ en las que nos anotamos -formal o accidentalmente-, nos obligan a anotarnos en algunas otras ‘Disciplinas’, a los fines de ‘Perfeccionarnos’. Ciertamente, como les comenté, ninguno está obligado a inscribirse en alguna ‘Disciplina’, por lo que siempre es posible evitar anotarnos en algunas ‘Disciplinas Complementarias’, pero esto significaría que no estaríamos dando lo ‘mejor’ de nosotros, por ser el ‘mejor’ en la ‘Disciplina’ que nos anotamos. Esta actitud poco ‘Responsable’ ante las ‘Disciplinas’ en las que nos anotamos, ralentiza nuestro ‘Perfeccionamiento’, lo cual es lo que hemos venido a hacer a este Mundo.

Lo anterior es mucho más notable en aquellos que se anotan ‘accidentalmente’ en alguna ‘Disciplina’, como el caso de aquellos que tienen relaciones sexuales sin protección y terminan anotándose en la ‘Disciplina Padres’, sin querer queriendo. Suele ocurrir que, muchos de aquellos que se anotan accidentalmente en la ‘Disciplina Padres’, son pocos ‘Responsables’ en el ejercicio del ‘Rol de Padre’, quizás porque realmente no se querían anotar, en esa ‘Disciplina’. No obstante, ya sea que hayamos querido anotarnos o no, en la ‘Disciplina Padres’ o cualquier otra ‘Disciplina Accidental’, debemos hacernos ‘Conscientes’ de las ‘Responsabilidades’ que le competen a esas ‘Disciplinas’ y esforzarnos por ser los ‘mejores’ en todas las ‘Disciplinas’ que nos corresponda ejecutar, incluso en las ‘Disciplinas Complementarias’ a esas ‘Disciplinas Accidentales’, en las que quizás no queríamos participar, pero que ahora estamos obligados a participar ‘Responsablemente’.


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo








 

lunes, 29 de mayo de 2023

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte XII (28) - CONCLUYENDO

¿En qué consiste El Gran Juego?

El Juego por nuestros Mundos o El Gran Juego, es Un Juego Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios para el entretenimiento de Sus Hijos, quienes somos los seres espirituales que engendró, para su deleite.

El Gran Juego comienza al aceptar que seamos revestidos de materialidad, para jugar sin los poderes propios de los seres espirituales, un juego muy serio, tipo Olímpico, en el cual debemos luchar en contra de nuestros deseos de bienes materiales, a lo que nos mueve el cuerpo que nos reviste.

Evidentemente, al estar dentro de un cuerpo físico, comenzaremos a sentir necesidad de cosas materiales (agua, alimentos, lugar para reposar, …), los cuales son necesarios para vivir. Lo que hace interesante y divertido El Gran Juego es que a Satanás lo designaron como nuestro ‘adversario’, por lo que su tarea es hacer que, después de tener nuestras necesidades materiales cubiertas, deseemos tener más de lo realmente necesario para vivir, originando en nosotros el vicio por las cosas materiales. Lo más divertido es que Satanás logra que nosotros no enviciemos simplemente susurrándonos, lo cual indica que somos nosotros los que aceptamos enviciarnos. Lindo ¿verdad?

De allí que, El Gran Juego consiste en que luchemos -cada vida- en contra de los deseos de la carne, no contra Satanás, aunque ciertamente podemos decir que es una lucha constante por no hacerle caso a los susurros de satanás. Es concluyente que, Satanás no es malo, sino realmente bueno, porque hace muy bien la tarea que se le encargó. Los malos somos nosotros que decidimos, por libre albedrío, hacer caso de los susurros de satanás y deseamos más de lo necesario para vivir.

Duración de El Gran Juego

Al ser Diseñado para ser Jugado por seres espirituales, los cuales somos casi eternos, podemos decir que la duración de El Gran Juego es eterna, pero como lo Jugamos revestidos de materialidad, la cual es temporal, pues debemos Jugarlo en varias vidas, lo cual hace necesaria la Reencarnación. De manera que, podemos decir que El Gran Juego es eterno, pero cada uno de nosotros lo debemos Jugar temporalmente, varias veces.

Ahora bien, ¿cuántas veces debemos Reencarnar?, pues dependerá de cuántas veces te sea necesario Reencarnar para alcanzar la Meta de Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios y logres obtener El Maravilloso Premio de La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Y ciertamente tenemos pruebas de que muchos han logrado tan Maravilloso Premio, por lo que podemos asegurar que terminaron el Juego por sus Mundos, pero no sabemos qué ocurre después de tan dura carrera y haber ganado La Máxima Presea. Los Jugadores que hayan llegado a la Meta y obtenido el Maravilloso Premio ¿no jugarán más? Pues me imagino que, al Ser Amigos de nuestro Amoroso Padre Dios, pueden hacer lo que quieran.

En todo caso, a pesar de que El Gran Juego es eterno, para algunos es posible que termine, al alcanzar La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Pero también debemos suponer que un Juego, por muy Divino que Sea, no puede ser eterno, per sé, porque en algún momento habrá que ir a descansar, de tan duras faenas. Ciertamente, los seres espirituales no se cansan, pero debemos suponer que, por estar revestidos de materialidad y al abusar de las cosas materiales, pues se manchan de un barro que puede llegar a pesar insoportablemente, incluso para los seres espirituales.

Según los eruditos hinduistas, nuestro Amoroso Padre Dios Está Despierto ocho billones de años terrestres y Duerme la misma cantidad de años. Si esto es así, podemos suponer que El Gran Juego terminará cuando nuestro Amoroso Padre Dios Se Vaya a Dormir. Sin embargo, es mi humilde pensar que, como El Gran Juego Ha Sido Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios para nuestro entretenimiento y deleite, pues Es Justicia Divina que El Gran Juego acabe cuando deje de ser entretenido para Sus Amados Hijos, debido a que se alejan mucho de nuestro Amoroso Padre Dios y en consecuencia sufren. En otras palabras, El Gran Juego se Diseñó para nosotros y somos nosotros los que decidiremos cuando acabarlo.

Reglas de El Gran Juego

Las Reglas que debemos tomar en cuenta para lograr vencer, en El Gran Juego, se encuentra Escritas en Las Sagradas Escrituras. Algunas aparecen explícitamente y otras se encuentran tácitas, entre las líneas de La Palabra Divina. Pudiéramos resumir todas Las Reglas de El Gran Juego en una sola Regla: “AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS”, pero no hay forma de lograr esto si no tomamos en cuenta lo que nuestro Amoroso Padre Dios nos aconseja en las otras Reglas.

Es decir, dejar algunas Reglas de lado nos puede impedir cumplir con la Primera Regla. El mejor ejemplo de esta posibilidad la podemos leer en el Libro de Job, en donde se nos dejan en claro que, el hecho de ser un hombre muy virtuoso y piadoso no significa que se ame a Dios sobre todas las cosas. Job amaba más a sus hijos varones que a Dios y, como se encontraba muy cerca de nuestro Amoroso Padre Dios, pues fue sometido a las Pruebas más duras que se puede someter a un hombre. Como Job dejó de lado la Regla de educar a los hijos con vara, para que no conozcan el infierno –(Proverbios 23:14)-, pues le tocó caer en La Regla mencionada por Judith (8:26-27)-. ¡TODAS LAS REGLAS SON NECESARIAS PARA ALCANZAR LA VICTORIA!!!

La Regla mencionada por Judith es como para temblar de miedo, porque resulta que mientras más nos acercamos a La Meta Final parece que somos sometidos a Pruebas más fuertes. Si lo pensamos un poco, es difícil comprender en qué estábamos pensando cuando decidimos participar en El Gran Juego. ¡Ah! ¡Ya lo recordé!!! ¡TENER EL PRIVILEGIO DE PODER LLAMAR AMIGO A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!!  ¿Quién puede no querer tan Maravilloso Premio? Además, tenemos el ejemplo de Abraham, quien supo superar todas las Pruebas con su sola disposición a hacerlo, por lo que lo relevaron de algunas Pruebas. “¡Lean y conducirán! ¡No lean y serán conducidos!”.

Condiciones para alcanzar La Victoria

Podemos decir que, para alcanzar La Victoria, al llegar a La Meta Final, sólo necesitamos cumplir con tres condiciones: 1) Conocer todas Reglas, 2) Superar todas las Pruebas y 3) Huir de los susurros de Satanás. ¡Sencillo! ¿Verdad?

Para conocer todas Las Reglas es preciso que leamos, analicemos y profundicemos, todos los Manuales contentivos de Las Reglas, porque, aunque parecen escritos por Dioses Diferentes, realmente Los Escribió El Único Dios Verdadero. Claro que, como fueron transcritos por hombres, debemos esforzarnos por leer entre líneas lo que verdaderamente Dictó nuestro Amoroso Padre Dios, para apartar aquello que le agregó el hombre, al transcribirlo. Y digo el hombre por no echarle la culpa al susurrador.

En cuanto a las Pruebas, debemos comprender y aceptar que, por muy malas que algunas parezcan, son siempre para nuestro bien espiritual. Además, si cada vez que superamos alguna Prueba, lo hacemos dignamente (comprendiendo el por qué me la asignaron), aumenta en nosotros el Conocimiento de Dios. Por lo que, si logramos Degustar cada conocimiento de Dios adquirido en cada vida, con toda seguridad, Ese Conocimiento Divino, nos ayudará a superar las Pruebas de los siguiente Niveles, que jugaremos en las siguientes vidas.

Es decir, la única forma de que la superación de alguna Prueba nos ayude, para llegar a La Meta Final, es que nos esforcemos por comprender el porqué de la Prueba y al superarla aprendamos lo que nuestro Amoroso Padre Dios Nos Quiso Comunicar de Si Mismo. Este pedacito de conocimiento sumado al siguiente pedacito, provisto por otra Prueba, va aumentando en nosotros El Conocimiento Divino, lo que significará que al llegar a La Meta Final tendremos El Puzle completo y consecuentemente Conoceremos a nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual es El Objetivo Final de El Gran Juego.

Recuerda, Satanás es tu ‘adversario’, porque procurará alejarte de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios y secuestrarte para que juegues en su equipo. De manera que, no es tu amigo, pero tampoco tu enemigo, porque ciertamente te quiere en su equipo, pero al susurrarte te está insinuando simplemente que escojas entre hacerle caso a nuestro Amoroso Padre Dios o a él. ¡Satanás jamás te obliga! ¡Sólo te susurra! De manera que, el único enemigo que tienes, durante el Juego por nuestros Mundos, eres tú mismo, si no logras controlar tus deseos de Mundo.

AYUDA FINAL

Si quieres llegar a Amar a Dios sobre todas las cosas, trata de aceptar y comprender, lo que aceptó y comprendió Siddhartha, simplemente que Únicamente Dios Existe, lo demás no existe, en consecuencia, ninguna cosa que yo crea tener existe, por lo que si lo pierdo no importa, ya que nunca lo tuve realmente. Como lo Único que Realmente Existe Es nuestro Amoroso Padre Dios, pues es lo Único que debo Procurar y Amar, lo demás es solo un préstamo efímero, que me otorgaron para hacer mi vida material algo deleitable, pero es esencia efímera, consecuentemente no existe. ¡Sigan el ejemplo de Abraham! ¡Eviten los apegos materiales! ¡Estén Pendientes de Las Señales! ¡Esfuércense por avanzar espiritualmente!!!






 

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte XI (26-27) - Responsables Eficientemente

26. RESPONSABLES RESPONSABLEMENTE

El Gran Juego es tan complicado y serio que, siempre tenemos que estar vigilantes de Las Reglas y Las Trampas, porque, aunque no lo crean, cada Regla tiene su trampa y por intentar cumplir con una Regla podemos caer en una trampa. El mejor ejemplo de esto es lo que le ocurrió en el desierto a nuestro Amado Yeshuá, cuando fue tentado por Satanás con el cumplimiento de Las Reglas –(Mateo 4)-. Durante todo el desarrollo de esa hermosa trama, podemos apreciar que tanto nuestro Amado Yeshuá como Satanás se basan en “lo que está escrito”, tanto para atacar como para defender, pero Satanás usaba Las Reglas como trampa, para hacer caer a Yeshuá.

De manera que, debemos ser responsables responsablemente con el uso de Las Reglas, porque al estar ejecutando alguna Regla podemos caer en la Trampa de olvidar que, muy probablemente, hay alguna Regla que regula la que estoy aplicando. Cuando educo a mis hijas con la vara, si bien es cierto que lo hago porque es una Regla, jamás olvido que otra Regla me pide que no las corrija con odio. Entonces procuro llenarme de mucho amor antes de corregirlas, para evitar caer en el odio y así evito castigarlas con rabia. Claro que, el hecho de que las esté corrigiendo sin odio no implica que no ponga cara de muy molesto, para evitar que no me tomen en serio.

Hay Reglas que parece que el escriba mal interpretó y plasmo simplemente lo que entendió. Por ejemplo, cuando nuestro Amado Yeshuá aparentemente dijo: “Amen a sus enemigos”, a mí me parece que quizás dijo: “No odien a sus enemigos”. Esto lo concluyo porque, amar a mis enemigos implicaría aceptar todo lo que hace, así sea muy abominable, y esto no es lo que se espera de los Jugadores de El Equipo de Dios, los cuales debemos aborrecer el mal y procurar siempre el bien. Si llegase a amarlo muy probablemente terminaría siendo como él, porque uno trata de imitar a quien ama. La trampa de Satanás en esta Regla fue cambiar la frase “no odies” por “ama”.

Justamente, el mayor error de los Jugadores de El Equipo de Dios es que, al mal interpretar algunas Reglas, terminan siendo demasiado indulgentes, con amigos y enemigos, escudándose en la frase “ama a tus enemigos”, entonces aman tanto que se les olvida que nuestra Misión es procurar que ninguno “tenga a otro dios fuera de El Único Dios Verdadero”. Consecuentemente, si nuestro enemigo insiste en seguir actuando fuera de Las Reglas Establecidas por nuestro Amoroso Padre Dios, pues evidentemente no puedo amarlo, aunque por mi bien tampoco debo odiarlo, porque el odio lastima más a quien odia que al odiado.

Muchas veces ocurre que hay padres que son simples progenitores, porque no saben lo que es ser papá y mucho menos conocen sus responsabilidades de padres. En estos casos surge la pregunta: ¿Debo honrar a los padres que no son padres? La respuesta en este caso parece sencilla, porque esta Regla viene con una Promesa, por lo que, si deseo contar con la Promesa, pues debo honrar a mis padres, aunque realmente no estén cumpliendo con sus responsabilidades de padres. Sin embargo, debemos estar pendientes de las trampas, porque el hecho de que debemos honrarlos no implica que tengamos que soportar sus vejámenes, por lo que, si llegase a ser necesario, dependiendo del grado de sus vejámenes, debemos denunciarlos. Con esto no estamos faltando a la honra porque, de alguna forma o manera, al denunciarlos estaremos evitando que incurran en errores mayores, que pudieran significar incluso el asesinato.

En otros casos, cuando los vejámenes no son tan graves o violentos, debemos aceptar que probablemente tengo el padre que merezco –debido a que fui mal padre en vidas anteriores- y consecuentemente debo soportarlo y aprender de sus maltratos, a fin de no volver a ser mal padre, cuando me toque ejercer nuevamente esa disciplina. En todo caso, tal y como ocurre con La Regla de no odiar a nuestros enemigos, siempre debemos evitar, a toda costa, el odiar, sobre todo a nuestros padres y hermanos, pero tampoco debemos amarlos –en los casos que sean adoradores de falsos dioses-, no sea que terminemos siendo como ellos. El símil de esta afirmación la podemos leer muchas veces en el antiguo testamento, cuando Yahweh Les Insistía a los israelitas que procuraran no hacer alianza o amistad con los seguidores de falsos dioses, a los fines de que no nos inviten a participar de sus idolatrías y terminemos siendo como ellos –(Éxodo 34:15)-.

De manera que, tenemos que ser muy cautelosos al aplicar Las Reglas, que le corresponden a cada una de las disciplinas en la que nos anotamos, a los fines de no caer en las trampas de Las Reglas. La Clave para lograr esquivar las trampas es esforzarnos por ser responsables de nuestras responsabilidades y pedirle a los demás el mismo esfuerzo. Si yo estoy cumpliendo con mis responsabilidades de esposo debo ser exigente con mi esposa para que cumpla también con sus responsabilidades de esposa y, de no hacerlo, pues debo procurar alejarme de ella, no sea que al insistir en amarla –quizás más que a Dios- termine siendo como ella.

Si no quiero ser un irresponsable debo evitar andar con irresponsables, porque el insistir en estar con ellos, aceptándole sus irresponsabilidades, pueden corromper mi responsabilidad en cada una de las disciplinas en las que estoy anotado para participar. Claro está que, antes de apartarme de los irresponsables debo procurar que entren en conciencia, pero de no hacerlo, debo alejarme antes de que me contaminen. La irresponsabilidad es como un virus, porque al acostumbrarme ver a otros ser irresponsable, poco a poco voy aceptándoles sus irresponsabilidades –quizás porque no quiero apartarme de ellos- y termino siendo tan irresponsable como ellos.

Claro está que, muchas veces apartarnos de los irresponsables implicará dejar de cumplir con ciertas responsabilidades APARENTEMENTE. La disciplina ‘esposo’ implica cumplir con muchas responsabilidades y entre éstas, al ser jefe de familia, una de las responsabilidades es guiar a la esposa a cumplir con sus responsabilidades. Cuando el objetivo de alguna responsabilidad no es logrado, ciertamente yo debería insistir por logarlo, pero vigilando siempre que, por el hecho de estar insistiendo, no termine yo siendo irresponsable en otras disciplinas, como la de ser padre. Muchas veces las diferencias maritales terminan causando fricciones tan graves que terminan afectando el sano desarrollo de los hijos.

El Juego por nuestros Mundos es tan serio que exige de nosotros evaluar cada movimiento o jugada que vamos a ejecutar, a los fines de realizar sólo las jugadas que me provean de excelente puntuación positiva o, a lo menos, que los puntos negativos no sean muchos. Es lo que yo llamo evitar cagar sobre la mierda. Es posible que, debido a los desacuerdos en los acuerdos, se haga necesario que abandones a tu esposa, para evitar males mayores, pero procura que este abandono de tus responsabilidades no sea porque simplemente sientes que te has enamorado de otra mujer, la cual crees que si cumplirá con sus responsabilidades. Además, siempre recuerda que, el hecho de rescindir de tus responsabilidades como esposo no implica rescindir de tus responsabilidades como padre. Incluso debes aceptar que, por el hecho de seguir cumpliendo con tus responsabilidades de padre, debes seguir cumpliendo con algunas de las responsabilidades de esposo (sostén del hogar) en atención a tus responsabilidades de padre.

Como ocurre en las Olimpiadas Mundiales, en El Gran Juego, siempre es posible retirarse de alguna disciplina en la cual me haya anotado –por decisión propia o accidentalmente- cuando sienta que no estoy dando la talla. Pero entiéndase que, antes de retirarme debo asegurarme de que he dado lo mejor de mí, por lograr vencer en esa disciplina. Dar lo mejor de mí significa que me he esforzado mucho por cumplir con mis responsabilidades, incluyendo la de educar a otros para que cumplan con las suyas.  

Claro está que, hay disciplinas que jamás puedo abandonar y que debo jugar toda mi vida, con la mayor responsabilidad posible. El mejor ejemplo de este tipo de disciplina es la del padre. ¡Nunca dejamos de ser padres!, incluso cuando nuestros hijos se aparten de nosotros por no querer cumplir con sus responsabilidades de hijos. Consecuentemente, cuando ese hijo pródigo –que no quiso cumplir con sus responsabilidades de hijo- se arrepienta de su mala actitud y decida volver a tu vera, pues debes aceptarlo y seguir cumpliendo con ese hijo tus responsabilidades de padre.

De la misma manera, si un hijo tuyo no quiere cumplir con sus responsabilidades de hijo y ha cumplido con la mayoría de edad, pues, en atención a tus responsabilidades de padre debes apartarlo de tu vera, para que haga su vida. Pero recuerda que, rescindir de tus obligaciones de padre, es solo en apariencia, solo por intentar que tu hijo recapacite, por lo que siempre deberás estar pendiente de él, así sea a la distancia, para brindarle tu apoyo en situaciones que tu responsabilidad de padre deba activarse, sin detrimento de tu propia responsabilidad. Como podrán apreciar, no es nada sencillo El Juego por nuestros Mundos. Hasta ahora no entiendo por qué decidimos Jugar.

¡Ah! ¡Si! ¡Ya lo recordé! ¡LA AMISTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!!

27. RESPONSABLES INTEGRALMENTE

Una realidad que me cuesta sembrar en la aceptación de la gente es el hecho de que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios nos instruyó el CRECER, se refería a “Crecer física, mental, material y espiritualmente”. Algunos se dedican tanto a crecer física y materialmente, pero se olvidan de la mente y del espíritu. Otros le dedican mucho tiempo a lo espiritual y se olvidan de lo físico, de lo material y de lo mental. De los dos grupos, es preferible formar parte del segundo, pero cuidado no vayan a hacer como la monjita aquella del Cusco.

CRECER implica desarrollarse en un sinfín de disciplinas. Todos y cada uno de los que hemos decidido participar en El Gran Juego debemos aprobar con buen puntaje todas y cada una del sinfín de disciplinas, ya sea en esta vida o en las siguientes. Para realmente CRECER todos debemos participar en el Multidecatlón de Las Olimpiadas Diseñadas por nuestro Amoroso Padre Dios. Como son tantas las disciplinas, evidentemente no alcanza una sola vida para lograr participar en todas las disciplinas y mucho menos para superarlas con excelente puntaje, por lo que debemos vivir muchas vidas para lograrlo.

Pero tristemente, nadie parece tener conciencia de que estamos jugando un Juego Muy Serio y consecuentemente Juegan con desdén, en la mayoría de las disciplinas que se inscribe, en cada vida. Ocurre entonces que, aquellas disciplinas que no logras superar con buen puntaje en una vida, te quedan como materia pendiente para la siguiente. Por eso es tan importante que comprenda que, en cada vida, debemos esforzarnos por ser responsables integralmente, porque debemos vigilar todas y cada una de las disciplinas en las que estoy inscrito y procurar hacernos expertos en tales disciplinas.

¿Cómo sé yo que estoy inscrito en alguna disciplina? Pues, ¡CUENTA TUS DONES!!! Todo aquello que en esencia puedes hacer es porque se te ha proveído de un Don para hacerlo y, de alguna forma o manera, todo aquello lo cual estás capacitado para hacer es una disciplina, en la cual te inscribiste para participar. Quizás te rías al leer algunas pocas disciplinas en las cuales te has anotado, en las que muy probablemente estés participando con flojera o desdén.

Ya les indiqué que, CRECER implica estar en un punto de partida (lugar, tamaño, cantidad, …) el cual debo superar (avanzando, creciendo, aumentando). Evidentemente, para lograr avanzar, crecer, aumentar debo contar con ciertas herramientas, bienes, … dones, que me permitan CRECER. ¡Quieres conocer tus dones?, pues te enumeraré algunos y te cuestionaré para que evalúes si estás haciendo buen uso de ese don para CRECER física, mental, material y espiritualmente. 

  • ¿Puedes ver? Entonces cuentas con el don de la vista. ¿Frecuentemente pisas caca de perro en la calle y luego te ríes? ¿Sabes por qué te ríes? Pues porque quizás no estás tomando en serio el don de la vista, el cual se te dio para que mínimamente no pises caca de perro. ¿Te molestas cuando pisas caca de perro, pero aun así sigues pisando caca de perro al caminar? Pues, según lo veo yo, tu molestia es pura ira en contra del perro que depuso la caca. Si apaciguaras esa ira, en contra del perro, y te esforzaras por caminar pendiente de no pisar caca de perro, entonces estarías creciendo mental y espiritualmente, porque estarías desarrollando tu capacidad perceptiva y deslastrándote del vicio de la ira. 
  • La vista también te facilita el aprender a leer. ¿Aprendiste a leer? ¡Bien por ti! Has aprovechado, un poco más, el precioso don de la vista. Pero cuidado y no te vayas a quedar estancado en el nivel de los analfabetos funcionales, aquellos que saben leer, pero no entienden lo que leen. Si te esfuerzas por conocer el significado de cada palabra que lees, con seguridad crecerás mentalmente, porque estarás aumentando tu bagaje cultural, pero también estarás creciendo espiritualmente, porque al aplicar estos conocimientos en la lectura de La Palabra Divina llegarás a Conocer a Dios.  Ocurre también que, si al caminar te acostumbras a apreciar los colores de las flores del campo y agradecer a nuestro Amoroso Padre Dios por tanta belleza, ciertamente el Don de la Vista te estará ayudando a crecer espiritualmente.

Aunque evaluar únicamente el don de la vista y sus múltiples beneficios para ayudarnos a CRECER física, mental, material y espiritualmente, alcanzaría para aclarar muchas cosas, no me puedo detener en tan magnifico don, porque les dejaría sin algunas otras enseñanzas, respecto a nuestra responsabilidad integral. La responsabilidad integral nos obliga a CRECER cada día un poco más, lo que significa SER MEJOR CADA DÍA. Integral significa tomar en cuenta todos los componentes de cada disciplina. De manera que, no tomar en cuenta uno que otro componente de cada disciplina, por considerarlo trivial o poco importante, pudiera significar no superar la prueba que implica la disciplina, porque El Sumo Justo Juez que nos Está Evaluando Toma en cuenta la perfecta ejecución de cada movimiento y nos da puntos por cada uno de los movimientos que ejecutamos en cada disciplina que nos anotamos

  • Les parecerá ridículo, pero, ‘conducir un vehículo’ es una disciplina, para lo cual muchos no se logran anotar. De manera que, si has logrado aprobar el examen de conducir y cuentas con la Gracia de tener un vehículo, hazte responsable integralmente de todos los dones con los que cuentas, que te han permitido el beneficio de manejar un vehículo cada mañana, para ir al trabajo, para ir de compras, … para el disfrute familiar. Eres un irresponsable si cada mañana te levantas tardes para ir a trabajar y luego conduces aceleradamente para intentar llegar temprano a tu trabajo. ¿Acaso no eres consciente de que un automóvil es un arma mortal si no lo conduces responsablemente? ¿Por qué bebes alcohol, chateas por el celular, … te distraes, cuando estás conduciendo? Hacerse un conductor experto no significa hacerse un loco conductor de vehículos, sino que significa SER RESPONSABLE AL CONDUCIR UN VEHÍCULO. 
  • Otra disciplina para la que nos anotamos es la de cocinar. Parece ridículo, pero, cocinar es una disciplina en El Gran Juego, porque todos y cada uno de nosotros en algún momento tenemos que aprender a cocinarnos los alimentos, para evitar que otros nos brinden ese servicio, el cual ciertamente podemos hacer nosotros. ¡Quien más sirve más ama! ¡Quien poco sirve poco ama! De manera que, participar en la disciplina ‘cocinar’, nos ayuda a aprender un servicio, que nos asiste a ganar puntos sirviendo. Luego, inscribirnos en una disciplina implica el esforzarnos por hacernos expertos en esa disciplina para poder competir con los mejores. Consecuentemente, si cada día cocinas los mismos platos, evitando aprender a cocinar nuevos platos, pues estás evitando hacerte un experto en la cocina, lo que implica que estás huyendo de la competencia de la disciplina cocinar. Si bien es cierto que parece una disciplina poco importante, porque hay muchos que la pueden ejecutar y quizás no hace falta que tú participes, pues no deja de ser una disciplina en la cual, en alguna vida, tendrás que participar. ¡TODOS TENEMOS QUE PARTICIPAR EN TODAS LAS DISCIPLINAS DEL MULTIDECATLÓN!!!

Ocurre entonces que, ya sea en esta vida o en las siguientes, tendrás que aprender a cocinar, entonces ¿por qué no hacerlo ahora y salir de esa materia de una vez? ¿Qué te cuesta aprender algunas medidas y conocer el valor culinario de algunos alimentos y especies? ¿Por qué te cuesta recordar que por cada taza de harina de maíz debes añadir una taza de agua? ¿Por qué eres tan flojo para hacerte un experto en la cocina si es tan fácil? Creo que te ocurre lo mismo que te ocurre con muchas otras disciplinas: NO TE HAS HECHO CONSCIENTE DE QUE DEBES CRECER INTEGRALMENTE, o lo que es lo mismo: FÍSICA, MENTAL, MATERIAL Y ESPIRITUALMENTE.

Cuando te hagas consciente de que debes ser responsable integralmente entonces comprenderás que no es lógico que frecuentemente se te queme el arroz y encima de eso te rías por ser tan descuidado. En algún momento tendrás que percatarte que, el arroz se te quema justamente porque eres un descuidado y no estás haciendo uso de los muchos dones que se te Han Otorgado para que tú lograrás cocinar. No es posible que, frecuentemente las camisas te queden algo arrugadas al plancharla y que tú no tomes consciencia de que cada día debes planchar mejor. No es posible que sigas dejando los platos sucios tirados en la mesa, algún día tendrás que entender que, aunque tengas servicio, debes aprender a servir y a hacer muchas cosas, que quizás otros hacen por ti. No es posible que cada vez que entres en la cocina a prepararte un sándwich pareciera que entró un huracán a la cocina y dejó todo desordenado y sucio… ¡DIOS ES UN DIOS DE ORDEN!!! ¡No es posible que sigas cometiendo los mismos errores, una y otra vez, y que no hagas nada por ser mejor cada día!!! ¡Eso es vivir como si estuvieran muertos!!! ¡Hay que dejar de ser zombis!!!  Hay Mirar más que ver, escuchar más que oír, conversar más que hablar, estudiar más leer por leer, orar más que rezar … caminar, comer, beber, ducharse, lavar, planchar, … VIVIR CADA DIA SIENDO MEJORES QUE AYER. ¡LA PERFECCIÓN ES LA META!!! “¡Vosotros, pues, sed perfectos como es Perfecto nuestro Padre Celestial!!!” –(Mateo 5:48)-.


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte X (24-25) - La Regla Principal

24. PRIMERA Y PRINCIPAL

Cierto día a nuestro Amado Yeshuá, un fariseo, intentando tentarle, le preguntó: “Maestro cuál es el principal mandamiento de la ley” y, nuestro Amado Yeshuá, Sabiamente Respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. –(Mateo 22:34-40)-.

Les he venido comentando que, cuando leemos Las Sagradas Escrituras debemos aceptar y comprender que Las Palabras Pronunciadas Por Dios siempre tienen un enorme significado, aunque no lo parezca, porque pareciera que algunas palabras no deberían estar allí, porque aparentemente sobran o redundan. Este es el caso de “primero y principal”, que parecieran ser una redundancia y por este motivo en algunas versiones bíblicas suprimen una de las dos palabras.

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” es La Primera Regla porque ciertamente ocupa el primer lugar en El Decálogo, pero es La Regla Principal porque en esta Primera Regla se sostienen todas las demás. De manera que, para cumplir el resto de Las Reglas debemos recordar siempre cumplir con la primera.

También les he venido comentando que, Las Reglas fueron dictadas para facilitarnos el cumplimiento de nuestras responsabilidades, en cada una de las disciplinas que nos anotemos, para competir en el Juego por nuestros Mundos. De manera que, no sean tan creídos y vayan a pensar que cuando nuestro Amoroso Padre Dios nos dio La Regla de Amar a Dios sobre todas las cosas fue porque Él necesita ser amado. ¡Por favor!!! ¿Acaso El Creador necesita requerir algo de Su Obra? ¿Qué podemos darle nosotros a Dios que no sea de Él? ¿Acaso El Amor de amores necesita ser amado? ¡NOOOOOO!!! ¡Dios Se Complace en Sí Mismo y no necesita de nosotros para Sentirse Amado!!!

De manera que, cuando leemos: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”, tenemos que sentarnos a analizar y profundizar lo que leemos. “Amar a Dios sobre todas las cosas” implica no procurar, desear, … amar a las cosas más que a Dios. Si comprendo y aplico bien esta Regla, entonces aprenderé a no apegarme a las cosas, porque las cosas realmente no tienen valor. Si procuro en todo a nuestro Amoroso Padre Dios y no me apego a las cosas, entonces Jugaré más responsablemente, cada una de las disciplinas en las que me encuentre anotado.

El ejemplo práctico más evidente de la aplicación de la Primera y Principal Regla lo podemos vislumbrar en la educación de los hijos. A semejanza de Job, muchos padres aman tanto a sus hijos que evitan corregirlos, sobre todo con la vara. Consecuentemente, podemos afirmar que esos padres no aman a Dios sobre todas las cosas, porque no son responsables en la educación de sus hijos, debido al amor que sienten por ellos. Muchos padres están dispuestos a alejarse de El Camino que conduce a Dios, con tal de no perder el amor de sus hijos. Y a Dios sólo podemos acercarnos si cumplimos con Las Reglas, porque Las Reglas nos ayudan a conocer cuáles son nuestras responsabilidades, durante la competencia en la que nos inscribimos. Las Reglas nos enseñan a Jugar el gran juego más eficientemente.

La Primera y Principal Regla es tan importante que, cuando Moisés se las anotó al pueblo de Israel les dijo: “Escucha, oh Israel, el SEÑOR ES nuestro Dios, ¡EL SEÑOR UNO ES! Por lo tanto, Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas” –(Deuteronomio 6:4-9)-. Es tan importante que debo recordarla en todo momento, porque sólo así lograré cumplir con el resto de Las Reglas. Es preciso que la tengamos tan presente que si es necesario debemos tatuarla en nuestras manos y en medio de nuestros ojos. Por olvidarse de La Primera y Principal Regla Job fue sometido a sufrimientos insoportables hasta que comprendió que Amar a Dios debe ser con todo el corazón, con toda el alma y con todas nuestras fuerzas.

25. OTROS DIOSES

No me cansaré de insistirles que siempre procuren encontrar mensajes ocultos entre las líneas de La Palabra Divina. Con mucha frecuencia en el Antiguo Testamento leemos: “¡No tendrás otros dioses fuera de Mí!” y a muchos les parece que, como no le rinden culto a imágenes de otros dioses, están cumpliendo con La Petición de Dios. Resulta que, cuando guardamos dinero, pese a estar requiriéndolo para cubrir alguna necesidad propia o de mis cercanos, es “tener otros dioses fuera de El Único Dios Verdadero”. Muchos hay quienes le rinden culto al dinero y lo custodian con tanto amor que no les importa ver a otros pasando necesidades, fallando así a la Segunda Regla, sobre la cual también se sustentan todas Las Reglas.

“¡No tendrás otros dioses fuera de El Único Dios Verdadero!”, implica no mantener en nuestros corazones, ni en nuestras mentes, ni en nuestro ser, a nadie ni a ninguna cosa por encima de nuestro Amoroso Padre Dios, porque si está por encima de El Único Dios Verdadero entonces, esa cosa o esa persona, es dios para nosotros.

La Primera y Principal Regla se nos dictó para que, aferrándonos a ella, logremos cumplir con el resto de Las Reglas, evitando tener a las personas, animales, cosas… incluso a nosotros mismos, por encima de El Único Dios Verdadero. El que Ama a Dios sobre todas las cosas jamás matará a nadie, pese a las muchas ofensas que ese alguien le haya propinado, porque Amara más a Dios que a su propio falso orgullo –soberbia- que le dice que debe matar a aquel que le ofendió. El que Ama a Dios sobre todas las cosas tampoco robará nunca, porque jamás deseará los bienes de otros por encima de Dios, Quien le Ha Pedido que no robe. El que Ama a Dios sobre todas las cosas jamás deseará a la mujer de su prójimo, porque sus apetitos sexuales los tendrá sometidos a La Voluntad de Aquel a Quien Verdaderamente Ama. Los hijos, que Aman a Dios sobre todas las cosas, honran a sus padres, a pesar de que quizás no lo merezcan, porque Aquel a Quien Verdaderamente Aman así Lo Solicita y además con una hermosa Promesa si así lo hicieren –(Éxodo 20:12 / Efesios 6:2-4)-.


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo





 

domingo, 28 de mayo de 2023

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO / Parte IX (22-23) - Competid Eficientemente

22. COMPETIR EN BUENAS ACCIONES

Yo no creo que sea que no conocen Las Reglas, más bien estoy segurísimo que sufren de ‘pereza’ y por eso no se esfuerzan por, además de conocer Las Reglas, aplicarlas en sus vidas. Y tienen ‘pereza’ de aplicar Las Reglas porque creen que las conocen y las están aplicando. ¿Han leído la Parábola del fariseo y el publicano? –(Lucas 18:9-14)-. Pues, aunque no lo crean, muchísimos de ustedes son aquel fariseo, que creía estar cumpliendo con Las Reglas, porque en apariencia las conocía.

Si realmente queremos conocer algún lugar, alguna persona, … alguna cosa, con toda seguridad nos esforzaremos por acercarnos a ese lugar, a esa persona, a esa cosa, para conocerla. Ya estando cerca, si realmente queremos conocer ese lugar, pues lo recorremos íntegramente. Si realmente queremos conocer a esa persona, pues le hacemos preguntas personales. Si realmente queremos conocer esa cosa, pues tenemos que esforzarnos por separarla en partes para saber cuál es su composición y para qué nos puede servir. Así ocurre con Las Reglas, si no las desglosamos, las separamos en partes y analizamos cada parte por separado, pues jamás las conoceremos.

Si cuando lees “Amar a Dios sobre todas las cosas” crees que Dios te está pidiendo que lo ames, porque Él necesita ser amado, pues no has aprendido nada de Dios. Todas y cada una de Las Reglas deben ser sometidas a un fuerte escrutinio de nuestra parte, si realmente deseamos saber que nos está pidiendo nuestro Amoroso Padre Dios con cada una de Las Reglas. ¡Acostúmbrense a leer con conciencia de lo que leen! No se conformen con simplemente leer dando por entendido lo que leyeron, sobre todo si se trata de leer La Palabra Divina, la cual tiene muchos secretos inmersos en muchas palabras.

Cuando leí en el Corán “Competid en buenas acciones” (5:48 Sura 113) sentí que se me confirmaba el sueño de la noche anterior: “¡ESTAMOS JUGANDO!!!”. Pero Sentir esta confirmación, si bien es cierto fue motivo de grande dicha, me hizo sentir también la Responsabilidad de lo que se me Revelaba. Consecuentemente, comencé a esforzarme por desmenuzar El Mensaje Revelado, para comunicárselos lo mejor posible.

Lo que me ha ayudado muchísimo a conocer Las Reglas es procurar desmenuzar las palabras que contienen cada Regla, procurando conocer su significado etimológico. Esto es porque, NINGUNA PALABRA SALE DE LA BOCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIN RAZÓN O SENTIDO ALGUNO. ¡Toda Palabra que Sale de La Boca de nuestro Amoroso Padre Dios Es Eficiente! Consecuentemente, debemos esforzarnos por comprender lo que realmente nuestro Amoroso Padre Dios nos Quiere Decir. No nos conformemos con creer que entendimos. ¡Esforcémonos por comprender! Esta es justamente la diferencia entre oír y escuchar.

La palabra ‘competir’ viene del latín ‘competere’, que significa ‘luchar para conseguir un premio. Ya al comprender la etimología de la primera palabra de esa oración, evidentemente entendemos que no se trata de un simple juego, sino de un ‘juego deportivo’, el cual aceptamos jugar para obtener algún premio. La etimología de ‘competir’ también nos indica que, para ganar el premio debemos ‘esforzarnos’, tanto cuanto los componentes léxicos de ‘competere’ son el prefijo ‘con’ que indica ‘junto o completo’ y ‘petere’, que indica ‘buscar o atacar’, lo cual nos indica que, formamos parte de un grupo –junto o completo- que busca empeñosamente lograr un objetivo o meta.

Pareciera que ya tenemos claro qué es lo que venimos a hacer y de que se trata El Gran Juego, puesto que aparentemente todo el mundo sabe que significa ‘buenas acciones’. Pero les aseguro que se quedan cortos si suponen que ‘buenas acciones’ significa simplemente hacer el mayor bien posible. La palabra bueno’ viene del latín ‘bonum’, que significa ‘conveniente’, dado que deriva del latín arcaico ‘duenos’, que significaba ‘eficiente’, o lo que es lo mismo: ‘que actúa y logra un efecto’. Luego, una bomba, al estallar y matar mucha gente, podemos decir que es buena, tanto cuanto logra eficientemente el efecto que se esperaba de ella, aunque sus efectos sean malos para nosotros. Esta aclaratoria se las hago para recordarles que Satanás es muy bueno en cumplir con sus asignaciones, tanto cuanto logra el efecto esperado, aunque este efecto no sea bueno para nosotros. De manera que, estén vigilantes, porque no todo lo que parece bueno realmente lo es, ni todo lo que es malo realmente lo es, según la etimología de la palabra ‘bueno’.

También pareciera que, comprendemos perfectamente la palabra ‘acciones’, porque evidentemente hace referencia a lo que ‘hacemos o ejecutamos’. ‘Acción’ viene del latín ‘actionis’, cuyos componentes léxicos son ‘actus’, que significa ‘llevar a cabo’ y ‘ción’ que significa ‘efecto’ o propiamente ‘acción, movimiento, ejecución’. De manera que, acción’ es el ‘acto de llevar algo a cabo. Luego, hemos de suponer que, llevar a cabo algo ha de suponer algún esfuerzo para lograrlo.

Ahora sí, conociendo la etimología de ‘buenas acciones’, podemos comprender lo que el Arcángel Gabriel nos vino a comunicar, de parte de nuestro Amoroso Padre Dios. Etimológicamente, ‘Buenas Acciones’ se refiere a que TODO LO QUE LLEVEMOS A CABO DEBEMOS HACERLO EFICIENTEMENTE. Evidentemente, si perteneces al equipo de nuestro Amoroso Padre Dios, lo que se espera de ti es que todo lo que hagas, además de llevarlo a cabo eficientemente, sea algo bueno –conveniente-, tanto para ti como para todos los que te rodean. Ocurre entonces que, “COMPETIR EN BUENAS ACCIONES”, va más allá de ‘hacer el bien’.        

“Competir en buenas acciones” implica hacer bien todas las cosas que llevo a cabo. Y, por supuesto, al ser una competencia, cada día debo ser mejor en lo que hago, tanto cuanto hay otros intentando hacerlo mejor que yo. ¿Captan la idea? Si cada día de mi vida no me esfuerzo, por ser el mejor en lo que hago, muy probablemente en algún momento alguien se me adelantará en la carrera y obtendrá La Preciada Presea antes que yo. Y no es que La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre Dios se agote, sino que mientras más pronto yo la obtenga, pues jugaré más aliviadamente, porque La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre Dios Es Su Amistad y todo aquel que logra ser Amigo de Dios lo tiene TODO.

23. RESPONSABILIDAD AL VIVIR

De manera que, Competir en buenas acciones” significa “ser responsables al vivir. En cada una de nuestras vidas, todos y cada uno de nosotros nos inscribimos en alguna competencia. Hay competencias que son obligadas inscribirlas, así como también es obligatorio participar en la competencia, como es el hecho de ser hijos, tanto cuanto, al nacer, necesariamente somos hijos y debemos esforzarnos por ‘CUMPLIR EFICIENTEMENTE CON ESE ROL’. Incluso, si fuéramos hijos abandonados, aun así, debemos esforzarnos por ser el mejor hijo de aquel que nos adopte como a tales. Ser padres es una competencia en la cual cada quien decide o no anotarse, aunque algunos se anotan accidentalmente –al tener relaciones sexuales sin protección-.

Estudiar, trabajar y otras muchas disciplinas de la vida, son competencias en las que cada quien decide anotarse, aunque ciertamente a algunos se les complique el hacerlo, por nacer en lugares en donde se dificulta estudiar o trabajar y algunas otras disciplinas, debido al karma. Muy probablemente a aquellos que se les dificulta inscribirse en alguna disciplina es porque abusaron o mal utilizaron esa disciplina en vidas pasadas. Luego, esto no quiere decir que no deban esforzarse por inscribirse en esas disciplinas que desean participar, pese a las dificultades, porque a todos se nos ofrecen las mismas oportunidades de participar, solo que a los que han venido desempeñando mejor puntaje, en esas disciplinas, se les facilita más que a los flojos y los cupos se van otorgando según el esfuerzo de cada quien.

Cuando nos anotamos en alguna disciplina, ya sea por decisión propia, accidentalmente o karmáticamente, DEBEMOS hacernos conscientes de la disciplina en la que estamos anotados y esforzarnos por investigar Las Reglas que corresponden a esa disciplina, para desempeñarnos profesionalmente en el ejercicio de la misma, hasta alcanzar el rango de expertos. Todos nacemos anotados en la ‘disciplina de hijos’, por lo que todos debemos investigar acerca de Las Reglas que rigen esa disciplina, particularmente la anotada en La Regla Madre, la cual conocemos como El Decálogo, en el cual se nos instruye “Honrar a padre y madre”, para que nos vaya bien. Los que resulten anotados en la ‘disciplina de padres’ –por decisión propia o accidentalmente-, tenemos que indagar acerca de Las Reglas que rigen a esa disciplina, incluyendo aquella de “Corrige a tu hijo con la vara y así no conocerá el infierno” –(Proverbios 23:13)-, recordando siempre que la corrección con vara debe realizarse sin odio –(Proverbios 19:18)-.

Escudriñando Las Sagradas Escrituras podremos descubrir Reglas para cualquier disciplina en la que estemos anotados para competir en buenas acciones. Sin embargo, aunque no conozcan Las Reglas particulares, para cada disciplina en las cuales estén inscritos, el sentido común les debería MOVER SER RESPONSABLES en cualquier disciplina, a los fines de lograr un excelente puntaje. Claro está que, para que nuestro sentido común nos asista en el responsable desempeño de las actividades que debemos ejecutar en la disciplina que nos anotamos, tenemos que tener presente que, nuestra principal responsabilidad es procurar La Gracia de nuestro Amoroso Padre Dios.



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo